No al fracking en Colombia

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Las comunidades aledañas a los proyectos pilotos de fracking en el Magdalena Medio rechazan esta tecnología de extracción de crudo, por su impacto en el medio ambiente y en la salud. Se propone construir una sociedad movida por las energías limpias y un pacto por la vida y por la defensa de la naturaleza

Iván Posada P.

Afrowilches, la Corporación Afrocolombiana que se constituyó como organización defensora del medio ambiente y contra el sistema fracking en Puerto Wilches, Santander, logró mediante tutela, suspender el piloto Kalé, de extracción de crudo ubicado en la zona rural de Puerto Wilches, de este departamento. El Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, representante de los demandantes, afirmó que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) no cumplió con el requisito de consulta previa con las comunidades para otorgar la licencia ambiental, motivo por el cual se debe suspender la exploración.

El juzgado que conoció de la tutela, ordenó la suspensión de la licencia ambiental que fue autorizada el pasado 28 de marzo por la ANLA, y del trámite de licenciamiento ambiental de un segundo piloto, Platero, hasta tanto se desarrolle el proceso de consulta previa con la Corporación Afrocolombiana de Puerto Wilches, Afrowilches.

Antecedentes

El Consejo de Estado, confirmó la decisión de ejecutar los planes pilotos como medida provisional para, de acuerdo a los resultados de estos, decidir si se implementa o no esta tecnología, es decir, tomar una decisión de fondo si es viable o no este tipo de explotación. La controversia está planteada entre Ecopetrol, el Ministerio de Minas y Energía, por un lado, y por el otro, los movimientos ambientalistas Corporación Podion, y la Alianza Colombia Libre de Fracking.

El criterio oficial 

La estatal petrolera argumenta que es necesario acudir a la técnica del fracking ya que con el actual sistema de explotación de crudo no es posible satisfacer la demanda en el mediano plazo. El Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Hidrocarburos ANH, estiman que Colombia tiene reservas de petróleo para los próximos 6,3 años y de gas para 7,7 años. De ahí la presión del gobierno nacional a través de Ecopetrol para acudir al fracking para la extracción de estos dos recursos tratando de evadir la consulta con las comunidades, que es un trámite de ley.

El presidente de la ANH, Armando Zamora, por otro lado, considera que “las reservas son un concepto económico que tiene en cuenta los volúmenes de hidrocarburo, su costo de producción y el precio en el que se pueden vender, de tal manera que cuando los precios bajan, las reservas más costosas no pueden ser producidas”. Esta afirmación está basada en el principio rector de la economía capitalista: costo–beneficio, obtener la mayor rentabilidad (plusvalía) posible y no satisfacer las necesidades de la sociedad.

Francisco José Lloreda, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), afirma que con el fracking Colombia alcanzaría una producción de un millón de barriles bpd (barriles por día), que a 2021 alcanzó un promedio consolidado de 736.356 bpd, otro mensaje más de presión para introducir esta tecnología cuanto antes, sin saber a ciencia cierta, los efectos negativos de este proceso.

Además, en forma temeraria, afirma que la Federación Rusa, a través de agencias alemanas, está detrás de la financiación de los movimientos ambientalistas anti fracking en Colombia y otros países, porque a Rusia no le convendría -según Lloreda- que otros países extraigan crudo por este sistema, o sea que se convertirían en potenciales competidores de Rusia. Teoría traída de los cabellos, teniendo en cuenta que Rusia produjo en 2020 9,9 millones de barriles diarios1, que comparada con la producción de Colombia arriba citada, no hay punto de comparación, el 0,07 por ciento aproximado.

Los defensores se pronuncian

Los expertos ambientalistas consideran que el fracking tiene entre otros, dos impactos principales en el medio ambiente: 1) puede contaminar las aguas subterráneas con materiales radioactivos, reducir el caudal de los afluentes de los que abastecen las comunidades y 2) aumenta la sismicidad inducida y fugas de gas metano a la atmosfera, lo que a su vez incide en la salud de la población colindante con estos proyectos.

Mayerly López, defensora ambiental del Páramo de Santurbán, opina: “No al fracking, eso es destrucción con sus pilotos de fracking en Puerto Wilches, nuestra agua está en riesgo, nuestro río Magdalena está en riesgo, nuestro río Sogamoso está en riesgo, nuestras ciénagas están en riesgo”.

Carlos Andrés Santiago, integrante de la Alianza Colombia Libre de Fracking, aseguró que “presentaremos recursos de oposición, aunque creemos que los acuerdos que ha hecho Ecopetrol con la ANLA es que esto salga sí o sí, por lo cual ese recurso de reposición va a ser desfavorable para nosotros.

Cifras de terror

La investigación de Indepaz a septiembre de 2021 informa que, desde la firma de los acuerdos de paz en 2016, 611 líderes y lideresas del medio ambiente y de la tierra han sido víctimas de ejecución extrajudicial. De ellos, 332 eran indígenas, custodios ancestrales de la madre tierra, 75 afrodescendientes, miembros de consejos comunitarios protectores del territorio; 102 campesinos defensores del territorio; 25 activistas ecologistas y 77 campesinos miembros de Juntas de Acción Comunal de sus respectivas veredas.

Agrega el informe de Indepaz que se presentan más de 152 conflictos ambientales por megaproyectos minero-energéticos, agroindustriales y de infraestructura que van en contravía de los intereses de las comunidades por el impacto socioambiental de dichos proyectos.

Corroborando lo anterior, la ONG británica Global Whitness, que durante más de 25 años adelanta investigaciones sobre los vínculos entre los recursos naturales, los conflictos y la corrupción, en su informe anual de 2019, encontró que, en dos años consecutivos, Colombia ocupó el primer lugar por el número de líderes y lideresas ambientalistas asesinados y supera por más del doble a México y Filipinas, países que le siguen en esta investigación. La conclusión de esta ONG es que Colombia es uno de los países más peligrosos para ejercer la defensa y conservación de los recursos naturales y del medio ambiente.

Otro país es posible

En este contexto de crisis ambiental por el calentamiento global a causa de la explotación intensiva sin regulación alguna de los recursos naturales, el extractivismo, de la futura guerra por el agua, el Pacto Histórico les propone a los colombianos la construcción de un pacto que está recogida en su plan de gobierno en sencillas propuestas, pero a la vez con profundo contenido para implementarlas después del 7 de agosto de este año:

  1. Pacto por la vida
  2.  Pacto por la transición de una economía extractivista, hacia una economía productiva:
  • Ordenamiento territorial alrededor del agua
  • Naturaleza viva, territorios vitales,
  • Una sociedad movida con energía solar, el viento y el agua,
  • Un país con basura cero.
    1. Administración de Información de Energía, 2021