Las jóvenes en el movimiento internacionalista de mujeres

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Delegadas de la mesa “Una agenda global de derechos para las mujeres jóvenes”

Se realizó en Caracas, Venezuela, el congreso de la Federación Democrática Internacional de Mujeres, FDIM, con una destacada participación de jóvenes, quienes mandataron la realización de un primer encuentro internacional de jóvenes de esa organización

Yessica Arandia

La solidaridad internacionalista de las mujeres del movimiento obrero, campesino, ancestral y revolucionario del mundo ha tenido diversos escenarios en la historia. Este rasgo distintivo en la lucha de mujeres y feminista, permitió fundar en 1945 la Federación Democrática Internacional de Mujeres, FDIM, organización que desde entonces apropia todas las luchas y causas justas de los pueblos y sus mujeres, contra la violencia de género, contra todo tipo de discriminación, y contra el sistema capitalista y patriarcal.

En su XVII congreso internacional, realizado en Caracas, capital de la República Bolivariana de Venezuela, el reto fue juntar mujeres de por lo menos 27 países con la participación de al menos 140 delegadas.

La paz un tema central

La redacción juvenil del semanario VOZ participó en este evento que, además, concluyó con una visita al Palacio de Miraflores, donde delegadas se reunieron con el Presidente Nicolás Maduro en un intercambio que tuvo un hecho fundamental para Colombia, la entrega del Quinto informe de seguimiento al Enfoque de género en la implementación del Acuerdo de Paz, el cual fue dado al mandatario por la presidenta de la Federación, Lorena Peña.

Un acto que exalta la ardua labor que organizaciones de mujeres y dirigentes del Partido Comunista Colombiano como la exsenadora Gloria Inés Ramírez (vicepresidenta de FDIM para América y Caribe) y la dirigente Magnolia Agudelo, entre otras, han ejercido en la construcción de una paz democrática, incluyente e integral.

Además, se entregó la bandera de Colombia con un mensaje claro: “Es una muestra de la hermandad entre el pueblo de Colombia y Venezuela, y la decisión de las mujeres de la FDIM de no permitir ningún enfrentamiento entre los pueblos hermanos”, afirmó Lorena Peña. La FDIM organización que tiene status consultivo ante la ONU desde 1969, ha jugado un papel importante acompañando el proceso de La Habana, exigiendo la implementación del Acuerdo de Paz y en la solidaridad internacionalista.

Las mujeres jóvenes en el mundo

Dentro de las mesas del trabajo del tercer día de este Congreso, se instaló la denominada “Una agenda global de derechos para las mujeres jóvenes”, la cual tuvo participación de delegadas de España, Brasil, Angola, Venezuela y Colombia. Con un documento de caracterización inicial, alimentado por los informes regionales del segundo día, se pudo escuchar de las voces de las mujeres la forma como la crisis del sistema capitalista y el régimen patriarcal fundamentalista e imperialista perpetúa la guerra y la violencia indiscriminada contra los pueblos del mundo y en especial contra las mujeres.

Es así como, en algunas intervenciones se pudieron escuchar las denuncias de países de Asia Occidental como Iraq y Palestina, y de África como Sudán, quienes hicieron un llamado internacionalista de solidaridad con su situación: “Nosotras en Sudán vivimos circunstancias especiales, no tenemos Estado ni leyes, nos gobiernan bandas criminales protegidas por el capitalismo internacional. Por nuestra riqueza natural hemos sido víctimas de los intereses de los grandes imperios, sobre todo las mujeres, que hemos sido desplazadas sin condiciones para vivir, sometidas a la violencia sexual, violación, encarcelamiento, abuso contra madres y mujeres jóvenes”, afirmó la lideresa Adila Elzaibag.

Por su parte, la delegada iraquí afirmó: “La mujer iraquí sufre abandono, inequidad, no tiene derechos, sufre violencia doméstica sin leyes que lo mengüen. En nuestra querida Caracas, invitamos se condene al presidente de nuestro parlamento, pues se promulgan leyes que permiten la violencia contra la mujer argumentando que en el Corán dice que el hombre debe actuar así. Nosotras rechazamos esto, pues se perpetúa la violencia del esposo y el padre contra sus mujeres, sobre todo jóvenes, como una cadena de violaciones en nuestra sociedad; pedimos que podamos vivir dignamente”.

En la mesa de trabajo, además, por parte de Colombia, Brasil y Venezuela se denunciaron las situaciones de precariedad, desigualdad y violencia que sufren las mujeres jóvenes; por un lado, los feminicidios en Colombia y la violencia de género que se acentúa en los efectos del conflicto armado y la guerra.

Por otro lado, la enorme desigualdad de derechos en Brasil que aumenta con el régimen fascista de Jair Bolsonaro, y en Venezuela, las condiciones de precariedad en las que muchas mujeres viven, como consecuencia del bloqueo económico sobre el país, donde el desempleo, la migración con altos índices de violencia y la no consecución de elementos básicos para la salud reproductiva, anticonceptiva y menstrual fue fundamentalmente violenta.

El reto de las jóvenes de la FDIM

Para la Federación, el reto fue instalar la mesa de mujeres jóvenes con objetivos concretos que se cristalizaron en el debate y las conclusiones. Por un lado, se ratificó por parte de las jóvenes de la FDIM el llamado de solidaridad internacional para todas las mujeres en el mundo que luchan contra el cisheteropatriarcado, contra el capitalismo, el imperialismo, el racismo, el colonialismo, el fascismo, contra la guerra, la xenofobia y la misoginia.

Por otro lado, se mandató la realización del primer encuentro internacional de mujeres jóvenes de la FDIM que pueda proyectarse a un año y que permita la participación de las delegadas jóvenes en las coordinaciones regionales de la federación. Así mismo, se decidió realizar un programa de formación de mujeres jóvenes en el mundo que permita una mayor conexión de los contextos regionales, así como una mayor visibilización de las luchas de las mujeres de manera internacional.

Como apuestas centrales, se ratifica la lucha por la paz y el socialismo en el mundo, la solidaridad con las mujeres venezolanas que ponen su empeño en el proyecto socialista que enfrenta la arremetida imperialista estadounidense; así como la lucha por el aborto libre y la despenalización del mismo.

Las mujeres jóvenes de la FDIM promulgaron la lucha por erradicar la feminización de la pobreza, por lograr el reconocimiento del trabajo del cuidado en su importancia para el sostenimiento de la sociedad; la lucha contra la trata de personas, contra el sistema de alquiler de vientres, la discusión sobre la prostitución sobre todo de menores; la lucha por la erradicación del trabajo infantil, del abuso infantil, del matrimonio con infantes, el embarazo infantil y precoz, la lucha contra la transfobia y por una vida digna para las mujeres trans, la lucha por la educación integral en sexualidad en todo el mundo y por la erradicación de las violencias de género.