Wilson, ahora multiplicado

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Wilson Zambrano

José Ramón Llanos

Wilson Zambrano, docente comunista, ahora sembrando rebeldías por todo el orbe. El ejemplar y contagioso entusiasmo como desarrollabas las tareas de la revolución me acompañó y amainó mi dolor tan pronto supe que marchabas hacia el más allá, seguramente con tu risa, que se expandía en el aire “como una atarraya abierta”, fecundando el ambiente y preñándolo de esperanzas.

Aunque el dolor me atenazaba, me iluminó recordar un debate con un creyente que se aferraba a la falacia que su hermano fallecido reposaba en el cielo. Yo le respondí: en cambio los comunistas no yacemos en lontananza. Al fallecer hacemos tránsito hacia el más allá, que nos permite “seguir viviendo en cada compañero” que sigue luchando.

Los jóvenes nunca deberían morir y mucho menos los jóvenes comunistas. Pero en verdad lo comunistas, aún los cuadros veteranos, siguen siendo jóvenes porque sus acciones y los textos que suscriben los convierten en inmortales. Porque quienes siembran rebeldías se eternizan ya que hacen florecer justicia, esperanzas, inclusión y todo lo futurible y aun lo que parece imposible lo ponen al alcance de la mano de los comunistas que los sobreviven y continúan bregando para conquistar el poder e instaurar el socialismo, antesala de la democracia real y la igualdad y la humanización de la sociedad.

Wilson Zambrano, ahora estás en el más allá de los comunistas, donde te has encontrado con Carlos Lozano, Álvaro Vásquez, William Agudelo,  Gilberto Vieira, María Paulina Ruiz, Rosmery Londoño, con Alfonso Conde, con Roberto Romero, en fin, con todos los camaradas que antes que tú hicieron el tránsito hacia el más allá de los revolucionarios que existen para siempre, como un legado imperecedero en la acción, en la ética y en los textos subversivos y orientadores de los comunistas que permanecemos en esta otra forma de existencia. En otras palabras, en todos aquellos líderes que hacen de tu ejemplo el objetivo de su quehacer político.

Wilson, toda tu familia, tu madre, Hilda Sofía, tus hermanos, William, Nelly, Patricia e Iván y tus camaradas están orgullosos de ti y te exaltan por tu vida y acción de comunista íntegro. Esas son las razones de que cuando pronunciamos o evocamos tu nombre en la memoria y el corazón, afloran la gratitud y la esperanza porque tú nos demostraste que efectivamente la politización y la concientización del pueblo harán posible la derrota de la burguesía, responsable de la violencia, la explotación y la sistemática degradación de la vida del pueblo colombiano.

Wilson Zambrano, por tu labor magisterial y tu militancia comunista, ahora no eres uno, ahora te has multiplicado, tus lecciones de justicia y de solidaridad las enseñarán muchos colegas, todos los maestros conscientes de la ADE y de Fecode. Tu voz, como en el Sueño de las Escalinatas, llenará la Gran Audiencia y todo el pueblo sabrá de ti y de tus enseñanzas de comunista, de labrador de futuro y de constructor de democracia socialista, la única auténtica democracia en marcha hacia el comunismo, inicio de la real y definitiva fraternidad humana.

Como todo comunista, en tu viaje al más allá renaces cada día en el despertar de los miles de camaradas del mundo que continúan luchando como tú lo hiciste. Ahora evocamos a William Agudelo y Wilson Zambrano fanales que orientan nuestras vidas y quehacer renovador.