La enferma es la oposición

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La última marcha de la oposición fue un fracaso

Editorial VOZ 3188

Esta élite que gobernó y que ahora es viuda del poder es una mentirosa patológica y enferma. Ese es el diagnóstico acertado para tanta desagradable e inaceptable insistencia en tumbar al presidente y su Gobierno, llegando a utilizar las posibles dificultades de salud que tuvo y que pueda tener Gustavo Petro.

Esta élite corrupta sufre de locura que los lleva a una percepción distorsionada de la realidad y actúan como rebaño de ganado enfermo por aftosa, andan por el mundo con su tristeza a cuestas y su comportamiento es antisocial y extremadamente alejado de la realidad.

Con respecto a la salud de los mandatarios del mundo, hay una dualidad en cómo debe asumirse tal condición. La enfermedad de un presidente y sus ministros es un asunto público en cuanto conocimiento general y es a la vez un asunto privado en cuanto al derecho ciudadano a la privacidad y reserva de su historial médico.

En Colombia, con el presidente Petro no ha pasado lo que pasó en Alemania a mediados de junio de este año. La canciller Angela Merkel comenzó a tener en público episodios de espasmos y falta de control en los movimientos repetitivos de sus piernas, brazos y cabeza. Después de ese y otros episodios, un sondeo entre la ciudadanía alemana arrojó que el 59% lo considera un asunto privado.

Acá no ha pasado lo de Estados Unidos donde miles de expertos en salud mental coinciden en el diagnóstico: “Donald Trump es un peligro”. Dos libros escritos por especialistas reconocidos mundialmente, uno del periodista Bob Woodward titulado “Fear” (Miedo), y otro “Fire and Fury” (Fuego y furia) de Michael Wolff, describen con fuertes, casi irrefutables argumentos médicos, psiquiátricos y psicológicos, “colapso nervioso de la presidencia de Trump” y su clara enfermedad mental. Literalmente un “loco clínico” en el poder. En Colombia hoy, en la Presidencia y el gabinete, estamos lejos de eso.

Los que no están lejos de eso son los líderes y lideresas de la oposición y de los grandes medios de comunicación. La peligrosidad, perfidia y saña contra el presidente por parte del uribismo, de las senadoras Cabal y Valencia, de los periodistas Vicky Dávila en Semana, Néstor Morales de Blu Radio, Luis Carlos Vélez de La FM y de sectores de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, de los ganaderos de Fedegan y de las organizaciones de militares y policías en retiro y reserva, rayan con signos preocupantes de enfermedad mental.

Llama la atención que algunos periodistas que creemos serios y alejados de esa tendencia como Coronell, insistan en esta idea de la enfermedad del presidente. En la entrevista hecha a Gustavo Petro en su casa en Bogotá el 27 de agosto por la revista Cambio, en cabeza de Federico Gómez Lara y Daniel Coronell, este último empezó por este tema “¿Presidente, cuál es la enfermedad que le han impedido cumplir con algunos compromisos?”, y buena parte de la entrevista quisieron centrarla en ese tema y en aspectos personales del presidente. Gustavo Petro respondió de manera tranquila, “no, nada grave, (…) Necesito mis equilibrios, el cansancio permanente es un mal consejero”, explicó.

Puede ser entendible que los enfermos sean la oposición y los grandes medios de comunicación, ya que dejar de tener privilegios cuando toda la vida te has beneficiado de ellos, dejar de percibir coimas, no tener ingresos ilegales e indebidos producto de la corrupción, perder el negocio de la salud y las pensiones, tener que pagar impuestos cuando siempre los has evadido y nunca los has pagado, desde la lógica parasitaria de estas élites debe generar trastornos y depresiones.

Desde la sabiduría popular recogemos el siguiente sentir: “Quienes estamos al borde de la locura somos nosotros los ciudadanos, teniendo que soportar permanentemente el ataque mediático de tanto discapacitado intelectual”.

Adenda: Algunas opiniones nos han expresado su preocupación por que VOZ, “está muy gobiernista”. Frente a este reconocimiento debemos decir: VOZ como órgano del Partido Comunista Colombiano, está y estará siempre el lado de las causas populares y de la justicia social. El pueblo eligió un programa de cambio que lidera el Pacto Histórico, del cual hacemos parte. Más allá de las diferencias ideológicas, hoy defendemos las reformas y respaldamos al presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez.