jueves, mayo 23, 2024
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“Falta mano dura con las EPS”

El dirigente sindical de trabajadores de la salud y conocedor en detalle del sistema, Yesid Camacho, cree el Gobierno ha sido muy laxo con estas empresas que han robado a los colombianos

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

En misiva pública dirigida al ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo, las EPS Compensar, Sanitas y Sura, entre otras cosas expresaron: “Es nuestra intención y responsabilidad presentarle a usted, de primera mano, la difícil y angustiosa situación financiera que atraviesa nuestro sistema de salud y así mismo, manifestarle la gran preocupación de viabilidad que hoy enfrentamos como EPS serias, responsables y comprometidas con el cuidado y el bienestar de la población”.

A renglón seguido, expusieron tres aspectos que deben ser tratados con rapidez para poder continuar garantizando el acceso a la salud, sin afectar la atención de los usuarios: la insuficiencia del valor de la Unidad de Pago de Capitación, UPC, para atender el plan de beneficios en salud: “Se estima que el valor de la UPC en 2022 fue un insuficiente en un 8%, respecto al incremento del valor de los servicios cubiertos por el PBS. El ajuste de la UPC en 2023 no corrigió ese problema, para hacerlo ha debido tener un ajuste adicional del 5,7%”.

La UPC es el valor anual que se reconoce por cada afiliado al sistema general de seguridad social en salud para cubrir las prestaciones del Plan Obligatorio de Salud, POS, en los regímenes contributivo y subsidiado.

La carta también dice que no se ha logrado una redistribución equitativa de recursos entre los actores responsables. Al no ajustar la UPC por condiciones de salud (perfil epidemiológico), varias EPS hoy presentan problemas de solvencia como consecuencia de esta concentración asimétrica de cargas de enfermedad. Con lo anterior, le pidieron una cita al jefe de la cartera para iniciar diálogos y encontrar soluciones.

Respuestas y claridades

Inmediatamente, el presidente Gustavo Petro y el ministro respondieron. A través de la red social X el primer mandatario explicó: “El gobierno nacional decidió elevar el valor de Unidad de Capitación, base con que se paga a las EPS multiplicada por el número de sus afiliados. Este aumento fue del 16,2% anual, muy por encima de la inflación anual que está en el 11% y sigue bajando. (…). El gobierno hizo crecer el presupuesto del ministerio de salud en un 25% este año. A pesar de estos aumentos hemos tenido 1.300.000 quejas de las cuales 494.000 son súplicas de vida, es decir personas a punto de morir que las EPS no atienden correctamente y se dirigen a la Superintendencia para que actúe y salve sus vidas.

“¿Si aumentaron sustancialmente los pagos del gobierno por qué las EPS no pagan los servicios de hospitales y clínicas? En primer lugar, las EPS concentran los pagos en empresas y clínicas cercanas a los dueños y administradores de ellas y se dejan las demás subfacturadas produciendo fallas del servicio…”.

Una crisis inventada

Por su parte, el jefe de la cartera contestó que a ninguna EPS le hace falta recursos, que a todas les llegan por anticipado: “Nos hablan de pérdidas, pero nunca nos hablaron de las ganancias del 2022 y 2021. Cuando hay ganancias todos felices, pero cuando no les está funcionando el negocio comienzan a haber críticas. Además, este gobierno cumple sagradamente con todo lo que está presupuestado y eso implica que esos son los recursos con los cuales tiene que darle atención a los colombianos”.

Agregó que son los dineros que los contribuyentes han depositado para poder tener salud, “por favor, no hablemos de crisis en donde no la hay, y estamos atentos a reunirnos. (…) vamos a demostrarles que quieren hacer una tormenta en un vaso de agua”.

En el mismo sentido del ministro se pronunció el dirigente nacional de la Asociación Nacional de Trabajadores de Hospitales, Clínicas y Consultorios, Anthoc, Yesid Camacho, quien afirma que hay una autoquiebra de las EPS para presionar que no pase la reforma a la salud y más dinero.

“Me parece que al Gobierno le falta mano dura con las EPS. Si al momento de recibir el Gobierno había 14 EPS en liquidación, en vigilancia especial, que el gobierno pasado y la Superintendencia pasada les tenían un tanque de oxígeno, y en la pandemia cobraron más de 30 billones de pesos que no los invirtieron, porque les dieron 15 billones adicionales a la UPC, hoy no pueden estar diciendo que están mal”, comentó Camacho.

Ganancias y robos

El líder sindical agrega que la prestación del servicio en enfermedades diferentes al Covid bajo en más de 45%, lo que significa que a las EPS, especialmente a Sura, Sanitas y Compensar, les quedaron alrededor de 15 billones de pesos. “Hablar de quiebra es un vil chantaje de lo más burdo. Ahí ha faltado claridad y mano dura”.

Camacho dice que no entiende cómo manejan el sistema, porque en el que había antes de 1993, con el Seguro Social, con el 12% de cotización prestaba salud, pensiones y riesgos laborales, y no se gastaba sino el 2,9% del PIB: “Hoy nos estamos gastando ocho puntos del PIB en salud y no les alcanza la plata”.

Añade que en la pandemia las EPS recibieron altas sumas de dinero, y que a los hospitales que tenían presupuestos prospectivos o el sistema de contratación por capitación, “les obligaron a devolverlos porque no se cubrió la atención de la población, pero ellos no le devolvieron la plata a la Adres, se quedaron con la plata. Es decir, esto es un robo descarado con un cinismo impresionante”.

La carta de las EPS ha sido vista por muchos como una amenaza de dejar a millones de usuarios sin servicios, lo que fue secundado por la oposición, pues para infundir miedo la revista Semana hizo una nota que tituló: “El presidente Gustavo Petro ‘ahora quiere dejar a 13 millones de colombianos sin salud’”.

La salida es la reforma

A su turno, el ministro Jaramillo dio un parte de tranquilidad al afirmar que nadie se quedaría sin el servicio ya que, si una EPS deja de funcionar, los usuarios pasarán a otra: “Nadie debe tener temor, aquí estamos prestos con recursos que tiene el Gobierno para atender las necesidades de los colombianos, las EPS no son las que tienen el dinero”. Agregó que los recursos están en manos de la Adres, y que aún quedan 80 billones de pesos para terminar 2023.

Acerca de la atención a los pacientes, Anthoc ha propuesto que de las EPS liquidadas no se pasen los pacientes a otras EPS, sino que se le entregue la prestación de servicio a las Secretarías de Salud y que se revivan las EPS transitorias.

Además, “el Gobierno debe dejar de subsidiar los planes complementarios o las prepago, porque la medicina prepagada se está subsidiando con la UPC”.

Para Yesid Camacho, la solución de fondo al problema está en el proyecto de ley de reforma a la salud, puesto que este derecho debe volver a la población, a los territorios y la salud predictiva y preventiva, “para no seguir dependiendo del chantaje de unos cuantos ricos dueños de las EPS, porque los señores de Sura son del mismo capital financiero, Colsanitas es una transnacional. Son EPS ligadas al capital especulativo y al negocio de enriquecimiento de algunas personas, mientras la población sufre las consecuencias del mal sistema de salud”.

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