Fútbol para la paz y paz para la vida

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Niñas en escuela de fútbol en el ETCR Georgina Ortiz, en Vista Hermosa, Meta. Foto Fabián Zapata

Por iniciativa de la ministra del Deporte María Isabel Urrutia, se inició un programa piloto para, en alianza con entes privados del fútbol, capacitar entrenadores de organizaciones comunales y mejorar espacios recreodeportivos

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

“Es la primera vez que el Ministerio del Deporte hace eso en nuestro municipio. Nos sentimos muy agradecidos porque se siente que se inicia un trabajo que no se había visto. El hecho de tenernos en cuenta fue sorpresivo y grato. Es un proyecto que abarca cosas muy bonitas y que traerá muchos beneficios a la comunidad. Tenemos muchos jóvenes que se están perdiendo porque no hay en qué ocuparlos y esta es la oportunidad perfecta para reintegrarlos, para que sepan que hay mucho más que guerra, hambre y dolor”.

Así lo expresó el pasado 10 de octubre Karen Caicedo, lideresa deportiva del municipio de Santa Bárbara Iscuandé, Nariño, en la instalación de un proyecto piloto de capacitación deportiva a organizaciones comunales de territorios abandonados por el Estado.

Karen hace parte de los 80 dirigentes de juntas de acción comunal, líderes deportivos y presidentes de ligas de fútbol departamentales que estuvieron en Bogotá los días 10 y 11 de octubre, en una capacitación del proyecto piloto Pacto por el deporte y organizaciones comunales de la Colombia profunda, que por iniciativa de la ministra del Deporte María Isabel Urrutia se realiza en alianza con la Federación Colombiana de Fútbol y la División Aficionada del Fútbol Colombiano, Difútbol.

Capacitación a entrenadores

El propósito es capacitar a líderes y lideresas de organizaciones comunales de territorios marginados en organización del fútbol base y construcción del tejido social desde el deporte.

En la formación se hace énfasis en el programa Grassroots de la FIFA, consistente en hacer descubrir el fútbol a la mayor cantidad de personas, proporcionando acceso en su propio entorno y enfocado en niños y niñas de 6 a 12 años.

Jairo Camargo, coordinador pedagógico del proyecto, explicó que en las capacitaciones se pretende preparar para que se ayude en la reconstrucción del tejido social, a partir de un nuevo modelo para el juego: “Pensamos que el entrenamiento del fútbol y los procesos de aprendizaje deben estar basados en un principio fuerte de cohesión social, el respeto y la construcción de equipos de trabajo”.

Camargo señala que en una fase posterior del proceso, varios profesores visitarán los municipios beneficiados para ayudar a los entrenadores de las comunidades y hacer seguimiento acerca de cómo están desarrollando la formación deportiva, aprendida en la capital del país.

Y es que ese es el compromiso de quienes asistieron a las jornadas de formación: socializar y poner en práctica los contenidos en sus barrios y veredas. Por eso, Karen Caicedo está ansiosa por llevar lo aprendido a los 102 niños de su club y a otros 114 de otro club representado por un compañero del mismo municipio nariñense. Porque quiere colaborar desde el deporte para que haya un cambio en la realidad de los infantes de sus veredas: “Los niños no se están educando y optan por trabajar para comer, antes que ir a estudiar”, comenta la lideresa.

Los propósitos

Ramón Jesurún, presidente de la Federación, en la instalación del programa comentó que desde hace semanas había hablado con la ministra sobre la necesidad de generar espacios para el fortalecimiento del deporte, más allá de lo competitivo, y abrir espacios conceptuales donde todos trabajen para llegar a las regiones alejadas, “que no tienen los recursos para desarrollar el deporte de niños, niñas, la juventud y adultos. Y de ahí nació esta idea, de la ministra. Una idea que hoy empezamos a construir con el fútbol”.

Y, aunque se escogió al balompié para iniciar esta política por ser un deporte movilizador y cohesionador, también se hará con otras disciplinas deportivas de acuerdo con las necesidades e intereses de las comunidades.

A su turno, María Isabel Urrutia manifestó que estaba cumpliendo con algo que el presidente de la República le había encomendado, “y es que lleguemos a esos lugares apartados de Colombia, no solamente con capacitación, sino con escenarios deportivos”.

Urrutia agradeció a los entes del fútbol por ayudar al Ministerio a llegar a la Colombia profunda, “qué mejor que partamos de la academia, desde la capacitación. Como Ministerio también estamos mejorando escenarios deportivos en las regiones apartadas y se seguirá haciendo en todos y cada uno de los municipios adonde se pueda llegar. (…) Tenemos afán de que no se sigan perdiendo nuestros niños y niñas, que la guerra no nos siga arrebatando a nuestros jóvenes”.

La jefe de esta cartera advirtió que los beneficiados son niños que van a responder, que van a practicar un deporte y “por qué no de ahí podemos sacar medallistas olímpicos en el fútbol, el atletismo y en otros deportes”.

En el mismo sentido se pronunció Jesurún, al decir que se inicia con un plan piloto que será multiplicado en otras regiones con dos propósitos: “el fútbol de la paz, cuando lleguemos de manera incluyente a todas las regiones del país; y, la posibilidad de encontrar muchos valores y talentos en las regiones olvidadas, donde seguramente tendremos sorpresas agradables”.

Ochenta asistentes de todas las regiones del país asistieron a la capacitación en Bogotá. El evento fue inaugurado por la ministra del Deporte y el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol. Foto Boris Orjuela

Los primeros beneficiados

Por ahora, los municipios beneficiados son Quibdó, Chocó; el corregimiento de El Pájaro en Manaure, La Guajira; Palermo, Huila; Santa Bárbara, Nariño; Toledo, Norte de Santander; Tierra Bomba, Bolívar; Carurú, Vaupés; López de Micay, Cauca; Doncello, Caquetá; Leticia, Amazonas y Cumaral, Meta.

Por su parte, para los beneficiados no es tan importante que salgan estrellas deportivas, pero sí que el deporte sea una oportunidad de aprendizaje, cohesión y paz para la niñez y la juventud. Así lo ve Laura Alicia Estrella, de Leticia, presidenta del Club Deportivo Kilómetro 11, quien tiene interés en llevar a sus diferentes categorías femeninas y masculinas, de cinco a 12 años y a la juventud los conocimientos aprendidos: “Esos programas nos ayudan a que nuestra niñez esté más ocupada, y que reciban conocimientos en la parte deportiva, donde no hay mucho apoyo”.

Desde el otro extremo del país, La Guajira, asistió Keyler de Jesús Uriana Valdez, quien cree que el proyecto producirá cambios en su comunidad, empezando por los 60 deportistas de las tres categorías en femenino y masculino en jóvenes, niños y niñas de Sporting Manaure.

“Es la primera vez que un gobierno llega a ayudarnos en esto, siempre teníamos que contar con nosotros mismos, hacemos las cosas con nuestras actividades, vendiendo comida, haciendo rifas y bingos para tener uniformes. Esperamos que nos den algo al club porque lo necesitamos mucho”, anota el líder deportivo.

A cambiar

Luis Fernando Aricapa es el presidente de la Liga de Fútbol de Caquetá, basado en su experiencia aseguró: “Estábamos muy olvidados por los gobiernos anteriores en cuanto al deporte y estamos sorprendidos porque este gobierno viene con muchas expectativas, muchas ideas buenas en beneficio del deporte y especialmente del fútbol. Organizar los escenarios deportivos de la comunidad y robarles el tiempo a nuestros muchachos mediante la práctica de un deporte es beneficioso, porque los alejamos de la drogadicción, el alcoholismo y las cosas negativas”.

Esos aspectos destructivos a los que se refiere el líder deportivo son los que caracterizan a la mayoría de las comunidades olvidadas, pero que pretende iniciar a cambiar el actual Gobierno. Por eso, la ministra es clara al decir que ese cambio se logra poniéndole el alma: “Allá en esa Colombia profunda dijimos ‘no más’ y hoy tenemos un gobierno de izquierda que quiere hacer las cosas bien, un gobierno que denominamos ‘el cambio por la vida’”.