Bernardo Beltrán, una vida revolucionaria

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Bernardo Beltrán

Sus acertadas orientaciones políticas ayudaron a proyectar en la localidad de Suba en Bogotá, el crecimiento y fortalecimiento que hoy gozan las estructuras del Partido Comunista en el territorio

Comité Local de Suba del PCC

Daniel Bernardo Beltrán León nació en 1934 en el seno de un hogar conservador. Sin embargo, esto no fue una limitante para desarrollar una profunda empatía por la causa de los empobrecidos y explotados de su patria.

Sus convicciones éticas y revolucionarias lo llevaron por una vorágine de persecuciones políticas, encarcelamientos injustos, señalamientos calumniosos y torturas; situaciones difíciles que compartió al lado de sus camaradas y que no le impidieron desfallecer en la tarea transformadora por la que se había decidido. Por el contrario, cada injusticia que padeció en carne propia se convirtió en una razón más para seguir luchando.

Como un reconocimiento a su tesón político e ideológico la dirección del Partido Comunista lo destacó para la formación de cuadros y la organización del partido en varias regiones del país, apoyando la conformación de células y comités locales (de radio) por varias regiones, especialmente en Cundinamarca y Tolima; esto le brindó un amplio conocimiento sobre el territorio y las luchas de sus pueblos en defensa de este.

Formador y organizador

Así pues, con un amplio bagaje, como formador y organizador del PCC, llegó a la localidad de Suba con la tarea de recuperar las estructuras del partido en la localidad, fuertemente diezmadas por la política de exterminio y persecución estatal que se desencadenó contra la militancia comunista y upecista durante el periodo comprendido entre 1980 a 2000.

En esta localidad de Bogotá, el camarada Bernardo Beltrán fue uno de los gestores de la conformación del organismo “Cacique de Turmequé Diego de Torres y Moyachoque”, donde militaron compañeros de la parte oriental de la localidad. Desde esta experiencia se impulsaron varios procesos de unidad con otros sectores políticos presentes en el área y que convergieron en múltiples experiencias de lucha por el territorio.

Bernardo siempre tuvo claro que era necesaria e imperativa la unidad de todos los revolucionarios y alternativos para alcanzar la paz con justicia social y el poder para el pueblo. Siempre tendió puentes con todo el movimiento social y popular de la localidad de Suba.

Es innegable su figura de guía político y organizativo para varias generaciones de militantes, viejas y nuevas generaciones de camaradas aprendieron de su ejemplo; sus acertadas orientaciones políticas ayudaron a proyectar en la localidad de Suba el crecimiento y fortalecimiento que hoy gozan las estructuras partidarias de la localidad. Su atinada visión en el apoyo al trabajo juvenil del partido en la localidad fue el cimiento de la hoy intergeneracional militancia comunista en Suba.

Militante ejemplar

Aunque su trabajo en terreno fue arduo, su comprensión compleja de la actividad de un revolucionario lo llevó a ser un asiduo escritor tanto en el boletín local “El Vecino de la 18” (2013 y 2016), como en el periódico “Vocero 25”, fundado por el compañero Laureano Monroy. Allí escribió artículos de actualidad política e ideológica que sirvieron para la formación de los militantes de la localidad, pero, sobre todo, como elementos contra-hegemónicos para la disputa por el sentido común en el territorio.

Hasta sus últimos días de existencia el camarada Bernardo fue un lector asiduo de VOZ como un medio para estar pendiente de las orientaciones del Partido y de la vida política del país.

El Partido Comunista y la Unión Patriótica de Suba, junto con los jóvenes de estas estructuras envían a su esposa Blanquita y a sus hijas Martha Liliana y Olga Lucía nuestros sentimientos de solidaridad y acompañamiento por la desaparición física de este militante ejemplar.