Vivir contra la corriente o del reconocimiento de las Identidades no binarias

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Manuel Velandia

Manuel Antonio Velandia Mora

La Corte Constitucional colombiana ha tenido un gran avance al reconocer la existencia de la no-binariedad en la vida de muchas personas, dado que, la normativa vigente hasta el momento de su fallo tan solo era posible precisar el género en términos binarios, con la elección entre los marcadores, femenino y masculino, desconociendo las realidades no binarias que abundan en el país. La binariedad, la fluidez del género y de los cuerpos ya han sido analizados desde la ciencia, la literatura el arte.

Las personas no binarias son estigmatizadas porque la sociedad desde una perspectiva binaria quiere obligarlas a decidirse por la masculinidad o la feminidad. La sociedad está llena de estereotipos de género, nos han impuesto un “deber ser” para la construcción social y cultural de hombres y mujeres, de sus cuerpos, de sus vestidos y accesorios, de sus identidades. Todo fluir identitario que parezca trasgredir dicho deber ser expone a quien transita a ser víctima de crímenes de odio.

En algunos lugares del mundo, como Colombia, el cuerpo es un territorio de guerra; en otros al igual que en el país del sagrado corazón, es un espacio de estigmatización y generador de crímenes de odio, asesinatos, desapariciones, lesiones físicas y emocionales.

«Living against the current: transited identities/ Vivir contra la corriente: Identidades transitadas/» es un PhotoBook que se apoya en la idea de “hacer visible lo invisible”, idea que he manifestado continuamente en la obra ARTivista de Manuel Antonio Velandia Mora. El libro de artista del que aquí hablo, lo presenté en el Festival Internacional de fotografía contemporánea Photoalicante. El libro pasó a ser una pieza que forma parte de una obra más extensa y con el mismo nombre, con la que gané la convocatoria de Pluri-identitats, Bienar de arte en contexto del Museu de la Universidat dÁalancant. Me interesa, como artista, político sexual e investigador de las sexualidades, analizar visual y conceptualmente, en este caso desde la fotografía, el proceso de romper con el estereotipo, en el que las personas fluyen en el género hasta hacerse mujeres.

La luz de mis ojos_ Living against. Foto Manuel Velandia

Son muchas las posibilidades de transitar en el género y el cuerpo; algunos lo hacen ya sea como parte de su performance para un espectáculo (transformista), también transitan las personas transexuales aun cuando bien sabemos que se puede ser mujer con pene. Recientemente es más frecuente encontrarnos con personas transgénero, y por supuesto llama la atención el género fluido, el género queer, las personas no binarias en cuanto al género e incluso, personas agéneros.

La transparencia en mis imágenes recalca la conceptualización fotográfica sobre la invisibilidad, siendo esta la perspectiva que he tomado para aproximarme al proceso de construirse a sí mismo/a buscando ser una persona auténtica. A través de la imagen hago un recorrido que plasma desde un sutil colorido lo que para algunos seres se convierte en un camino de tortura para quienes se ven obligados a negarse para cumplir lo que de ellos espera.

La sociedad no está preparada para la libertad

No estamos preparados para ver, para acoger, para respetar la diferencia. Las personas desparecen de nuestra conciencia como si fueran transparentes. La sociedad no está preparada para la auto determinación, la conciencia de sí, ni libertad; muchas personas transgreden su esencia, su felicidad, el disfrute de la cotidianidad para no transgredir el deber ser que la familia, la escuela, la Iglesia, el Estado y los medios de comunicación masiva les han impuesto para lo que la moralidad judeocristiana ha dicho que debe ser su existencia.

Transitar en el género y/o en el cuerpo, así solo sea en ocasiones especiales, es una manera de construirse auténtico, aproximándose a aquello que siempre se ha puesto como meta existencial… esa meta cumplida o el proceso de lograrla produce una enorme satisfacción personal y la falta de empatía y solidaridad social lo ha convertido en una terrible insatisfacción social.

Siempre se asume que los demás seres son extraños, pero todoæs y cada uno de nosotroæs somos un ser en una construcción permanente de capas que se transforman y se imbrican; lo que los demás ven es lo que emerge de nuestro proceso de cambio.

Corte ordena incluir el género no binario en documentos de identidad

La Corte Constitucional colombiana ha tomado esta importante decisión relacionada con los derechos humanos y sexuales y el libre desarrollo de la personalidad. Ha ordenado en la Sentencia T-033/22 del cuatro de febrero de 2022 iniciar con el proceso de transformación del esquema de identificación al incluir la categoría «No binario» dentro de la marcación de sexo en los documentos de identidad de les colombiane, en aras de «que las personas no binarias que cumplan los demás requisitos previstos en relación con la corrección del componente sexo, puedan optar por esa categoría, con las mismas garantías de quienes se identifican oficialmente en forma binaria».

El fallo se basa en la tutela presentada por Dani García Pulgarín de 40 años, quien promovió acción de tutela contra la Registraduría Nacional del Estado Civil y la Notaría Novena de Medellín, y, quien informa que al nacer le asignaron como hombre, pero que se apartó de la idea y la apariencia que la sociedad le adjudicó, razón por la cual en la actualidad se reconoce «travesti», ha asumido una performance que puede entenderse con características propias de lo femenino, pero que no se identifica como mujer.

Dani García aseguró a los medios que con ambos géneros se sentía violentade, aunque lo que buscaba inicialmente era que se eliminara el componente del sexo en los documentos de identidad.

Es una lástima que la Corte no haya entrado en la sana discusión de que sexo, que es una categoría biológica, no es lo mismo que género, que es una construcción psicosocial. Espero que esto si se discuta en el Congreso de la República, ya que la Corte también ordenó que en un plazo de dos años reglamente todos los derechos, obligaciones y servicios que encuentran en el sexo o en el género, tales como el servicio militar, la edad de pensión y la asignación de cupos carcelarios. El texto del fallo dice: “Existen materias en que el género determina el acceso a ciertos servicios. No obstante, actualmente, se limitan a las clasificaciones masculino y femenino, pues el sistema no contempla las identidades no binarias. En ese sentido se advierte un vacío legal al respecto».

Recordemos que en la Sentencia T-450A de 2013, ha definido que “el sexo obedece a características físicas, biológicas y anatómicas”, el género hace referencia a “los roles sociales, condición, comportamientos y atributos apropiados por cada persona bien sea de hombres o de mujeres”.

Previamente la Corte en la Sentencia T-443/20 había afirmado que, “El derecho a la identidad de género se desprende del reconocimiento a la dignidad humana, a la autonomía personal y el libre desarrollo de la personalidad, prerrogativas que comprenden el ejercicio del proyecto de vida de cada persona sin restricción alguna por el solo hecho de ser dueña de sí. Tal es el caso de las personas trans a quienes la Carta garantiza, en el marco de los derechos de los demás, el respeto por todas las manifestaciones que les permite exteriorizar su diversidad sin perjuicio de su sexo biológico, dentro de las que destacan la forma de vestir, de llevar el cabello, o que nombre llevar para autodefinirse.  la igualdad puede interpretarse a partir de tres dimensiones: i) una formal, que instaura una regla general de igualdad ante la ley, entendida como la aplicación imparcial del derecho a todas las personas; ii) una material, que supone garantizar las mismas oportunidades y condiciones de vida para todos acorde con la dignidad del ser humano; y por último; iii) la prohibición de cualquier tipo de discriminación “que implica que el Estado y los particulares no puedan aplicar un trato discriminatorio a partir de criterios sospechosos construidos a partir de -entre otras- razones de sexo, raza, origen étnico, identidad de género, religión u opinión política”.

Nota: Los PhotoBooks son libros que, siendo autoeditados por los artistas, van ocupando cada día un lugar más importante en el campo de la fotografía, principalmente como camino natural de salida a una producción fotográfica de autor. La producción del Photobook obliga al fotógrafo a realizar una pausa de análisis en su creación, para resumir sus motivos, sus argumentos, y volver a la producción meditada y consciente de una obra, que en algunos casos es una pieza única.