¡Somos la Esperanza! El antiimperialismo de la juventud

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La presencia de la IV Flota de los Estados Unidos en aguas latinoamericanas es una amenaza para la paz y la soberanía de los países.

Varios años han pasado desde que la nueva crisis comenzó a instalarse en la realidad del mundo desde el estallido de la crisis producto de los capitales especulativos en el campo inmobiliario estadounidense; esta situación sin más, se entronizó en el viejo continente a expensas de las recetas fiscalistas de la Unión Europea, que en el marco de una deuda pública inmanejable para países como Grecia, Chipre y España y de la baja en la ganancia del capital transnacional, han enfilado sus esfuerzos en generar el pago del costo de la crisis en los trabajadores especialmente jóvenes y por supuesto en trasladar al campo latinoamericano la dinámica del capital transnacional bajo la fórmula extracción, especulación y salida de capitales.

La presencia de la IV Flota de los Estados Unidos en aguas latinoamericanas es una amenaza para la paz y la soberanía de los países.
La presencia de la IV Flota de los Estados Unidos en aguas latinoamericanas es una amenaza para la paz y la soberanía de los países.

* La juventud latinoamericana se debate entre la restauración conservadora y la alternativa política. Pese a los significativos avances en la ampliación de la democracia en nuestro continente, en la redistribución de la riqueza y en la construcción de una nueva soberanía popular, el imperialismo americano y europeo, aliado con sectores de la derecha y el militarismo, continúa su puja con fuerza por recuperar la conducción de los países del sur, y por consolidar su dominio en los países aun dependientes como Colombia, Chile y Perú con estrategia como el Plan Patriota, el Plan Consolidación, la operación de la IV Flota Americana y los ensayos militares en la región de Vieques en Puerto Rico.

* Las luchas juveniles, una nueva conciencia antiimperialista. América Latina cuenta con cerca de 70 millones de jóvenes y un futuro común, que en la década del supuesto fin de las ideologías generó diferentes lógicas de resistencia al modelo neoliberal y a la globalización cultural, enmarcadas por la sociedad de consumo generadora de falsas necesidades y por el lucro particular frente al bienestar colectivo.

En el contexto actual las masivas, creativas y diversas luchas estudiantiles en Chile, México y Colombia contra la privatización de la educación, se han constituido en la expresión de una nueva conciencia antineoliberal en el continente, en contra de la mercantilización de la vida juvenil, respecto a lo público estatal. Aparejado con esto una subjetividad antiimperialista debe posicionarse en la conciencia de la juventud latinoamericana ya que no debe estar en los propósitos de nuestra sociedad las formas del imperialismo en nuestra región.