Presidente boliviano llama a defender la democracia

0
136
Movilización en apoyo al gobierno de Luis Arce en Bolivia

El carácter antipopular del movimiento golpista de Santa Cruz, se da en un momento en el que este país muestra que es capaz de construir desarrollo inclusivo

Ricardo Arenales

En un mitin político la semana pasada en la localidad de Potosí, el presidente de Bolivia Luis Arce llamó a defender la democracia y al gobierno legítimamente constituido, que vienen siendo amenazados por intentos golpistas, originados principalmente en la localidad de Santa Cruz, tradicional fortín de la derecha boliviana, de donde precisamente partieron los planes desestabilizadores que dieron al traste con el anterior gobierno popular encabezado por Evo Morales.

Arce convocó al pueblo a “permanecer unido en la defensa de la democracia (y) de su gobierno elegido democráticamente” frente a las acciones de la “derecha reaccionaria” que, utilizando a los medios de comunicación que le son afines, pretende mostrar a una Bolivia en “crisis y profundamente dividida”.

Sin embargo, “Bolivia es un solo as de voluntades que quiere vivir en paz y armonía”, como lo hace el pueblo de Potosí, afirmó en su discurso en una sesión conjunta de la Asamblea Departamental de Potosí y del Concejo municipal en vísperas al aniversario cívico departamental.

Los peligros acechan

Arce hizo alusión al paro-bloqueo que cumple 19 días en Santa Cruz, en medio de violencia, racismo y discriminación. El gobernador Fernando Camacho y el cívico Rómulo Calvo, opositores al gobierno y actores centrales de la crisis y golpe de Estado de 2019, lideran la extrema medida de presión en demanda de adelantar un censo poblacional.

“El camino trazado no está libre de dificultades y peligros, hoy más que nunca el pueblo boliviano debe permanecer unido en la defensa de la democracia, de su gobierno que ha sido elegido democráticamente y con voto popular”, insistió en alusión al 55,1% de votos con los que fue elegido en las elecciones de 2020.

“Hoy más que nunca debemos cerrar filas contra todos los intentos de la derecha reaccionaria que valiéndose de uno y otro pretexto, y con la ayuda de los poderosos medios de comunicación que le son funcionales, procura mostrar a Bolivia como un país en crisis y profundamente dividido”, precisó el mandatario.

Golpistas aislados

El gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, encabeza por el presidente Luis Arce y por el vicepresidente David Choquehuanca, han ofrecido diferentes instancias de diálogo a los líderes del paro patronal de Santa Cruz, que encabezan el Gobernador Luis Fernando Camacho y el líder cívico Rómulo Calvo. Pero los líderes sediciosos han demostrado que el argumento inicial que invocaron, la convocatoria a un censo nacional, es un mero pretexto. Que lo que en realidad buscan es la desestabilización del gobierno y la salida de Arce, como anteriormente lo hicieron con Evo Morales.

Por esta circunstancia, los golpistas prácticamente se han quedado solos, su ‘protesta’ se ha reducido a su campo de influencia política y los sectores sociales de Santa Cruz han expresado su rechazo a la intentona golpista. El propio arzobispo de la región, pidió a los líderes del paro cesar en su acción y retornar a la normalidad, evitando mayores perjuicios a la población civil que se ha visto afectada por la falta de alimentos y medios de transporte.

Proyecto inclusivo

Una amplia gama de organizaciones gremiales, de la producción y sociales, han provocado un plebiscito de respaldo a la gestión del presidente Luis Arce, al tiempo que expresaron su rechazo al paro en el departamento de Santa Cruz.

La Confederación Nacional de Transporte Libre de Bolivia emitió un comunicado para rechazar el “paro cívico golpista que busca crisis para el pueblo e impunidad a los que asaltaron el Estado y masacraron al pueblo desde noviembre de 2019 hasta octubre de 2020”. También la Federación Regional de Comunidades Productoras Agropecuarias Interculturales, en la región de Beni, produjeron una declaración de respaldo al gobierno progresista de Luis Arce.

El carácter antipopular del movimiento golpista de Santa Cruz se da en un contexto social en el que Bolivia está demostrando al mundo que es capaz de mostrar un futuro de desarrollo inclusivo, económicamente redistributivo, con justicia social, con salud, educación y vivienda sobre la base de un proyecto de revolución democrática y cultural del Buen Vivir, que por fin está sacando de la pobreza a poblaciones enteras.