MinTrabajo revisó el VAR

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Los futbolistas esperan que su caso sea revisado y tenga solución a la luz de la normatividad internacional y del bloque de constitucionalidad. Foto Conmebol

Luego de analizar la querella, el viceministro de Trabajo decidió desarchivarla con el objetivo de que la Dimayor y la Federación colombiana de Fútbol negocien una convención con los profesionales del fútbol

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

“Queremos tener voz y voto para las planificaciones del torneo”, Adrián Ramos, jugador del América. “Queremos que a los jugadores nos tengan en cuenta en las decisiones que se toman”, Daniel Cataño, de Millonarios. “Esto no es contra el fútbol, es todo lo contrario, es a favor del fútbol”, Carlos Sánchez, del Santa Fe. “Presentamos las peticiones desde 2019 y hasta ahora no han sido escuchadas”, Carlos Mosquera, de Patriotas.

Las anteriores declaraciones fueron dadas en rueda de prensa en mayo de 2022, y resumen las peticiones de los más de mil jugadores profesionales del fútbol colombiano, quienes trabajan en la Liga, el Torneo y la Liga Femenina.

Las exigencias habían sido presentadas a la Dimayor y a la Federación Colombiana de Fútbol, FCF, el 11 de septiembre de 2019, pero estas instituciones no aceptaron negociarlas. Esto provocó que en febrero pasado la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, presentara una querella ante el Ministerio de Trabajo.

“El Ministerio había admitido que se adelantara la negociación, porque aunque no son empleadores directos de los futbolistas, sí regulan sus condiciones de trabajo”, explicó a VOZ Carlos González Puche, director ejecutivo de Acolfutpro.

No obstante, el 18 de julio, días antes de terminar el gobierno de Iván Duque, el proceso fue archivado: “Los amigos de la Dimayor… el Gobierno del presidente Duque, dentro de los compromisos ‘yo te doy y tú me das’, dio la orden de que se archivara sin haber ocurrido nada desde el momento que se admitió”, comentó el director de Acolfutpro.

Carlos González Puche

Una falta, a revisión 

No obstante, con la llegada del nuevo gobierno la situación en favor de los futbolistas fue diferente. El Viceministerio de Relaciones Laborales en su papel arbitral revisó el proceso y determinó reabrir la investigación.

“El Ministerio del Trabajo desarchivó una decisión que se había proferido días antes de cambiar este Gobierno, y es la relacionada con la negociación colectiva que ha intentado proponer la Asociación de Futbolistas desde el año 2019. Consideramos que ha habido una violación al debido proceso y hemos reabierto la investigación por negativa a negociar, por presunta violación de los convenios 98 y 154 de la Organización Internacional de Trabajo. Garantizaremos el debido proceso de la Dimayor, de la Federación Colombiana de Fútbol, y tomaremos una decisión amparados en los convenios internacionales, en la Constitución y en la ley”, dijo el viceministro Edwin Palma Egea, el pasado 31 de octubre.

Para muchos, el conflicto laboral debería ser entre jugadores y clubes por ser estos últimos los que contratan, sin embargo, no son quienes determinan sus condiciones laborales.

Así lo expone el director ejecutivo de Acolfutpro: “A través de los reglamentos, a través de la organización por parte de la Dimayor del torneo y los tiempos de descanso, entonces, son quienes regulan las condiciones de empleo. Y, conforme a los convenios 87, 98 y 154 de la OIT, ratificados por el Gobierno de Colombia, que hacen parte del bloque de constitucionalidad, es decir, el Ministerio solo da cumplimiento a esos convenios”.

A lado y lado de la cancha

González se refiere a los convenios que garantizan la libertad sindical y el derecho de asociación, y negociación colectiva. Además, cita una decisión de la Corte Suprema de Justicia Sala Laboral que establece la obligatoriedad en el cumplimiento de esos convenios, aunque no hayan tenido un desarrollo legislativo.

Con base en lo expuesto, Acolfutpro no hace las peticiones a los clubes, sino a la Federación y a la Dimayor, quienes son la contraparte de los jugadores. Argumenta que por ejemplo, es la Federación la que expide el Estatuto del Jugador, el Código Disciplinario y la Minuta Única de Contrato; y que el Calendario de Competencias es hecho por la Dimayor.

“El torneo profesional de fútbol femenino no lo hacen ni América ni Santa Fe, lo hace la Dimayor. Por eso no se le pueden presentar las peticiones a los clubes. Entonces, yo puedo pactar con el Cali que los jugadores tengan un mes al año de descanso, pero es que quien establece la duración del torneo es la Dimayor. Y es la que establece cómo se juega el torneo, quienes llegan a las finales, cómo es el calendario, cuántos días descansan, es la que programa los partidos”, argumenta González.

El pliego

Los puntos del pliego de peticiones de los jugadores se pueden sintetizar de la siguiente manera: participación en el diseño del calendario de las competencias profesionales, períodos de descanso y recuperación; concertación del Estatuto del Jugador de la FCF; concertar el código disciplinario de la FCF; concertación de la minuta única de contrato de trabajo obligatoria de la FCF; torneo profesional de fútbol femenino y pólizas complementarias de salud.

También quieren ser determinantes en la definición de los horarios, los intervalos y el tiempo de descanso entre partidos; piden un partido anual de la selección Colombia de mayores en favor de Acolfutpro; participación sobre derechos de televisión; dos reuniones anuales de Acolfutpro con los y las futbolistas de las selecciones Colombia femenina y masculina en el lugar de concentración; concertación del número de entradas para los partidos de los torneos locales y las selecciones Colombia; y la adopción de protocolos contentivos de las políticas contra la discriminación, el acoso laboral y la violencia de género.

Por otra parte, acerca de las disposiciones de la FIFA sobre estos aspectos, Carlos González expuso que esa entidad no se involucra, pero que hay reglamentos o normas que debe cumplir la FCF: “La FIFA en sus reglamentos privilegia los acuerdos colectivos porque los principios de estabilidad contractual están regulados en su estatuto, y establecen que los principios de estabilidad contractual, deben regularse por la legislación laboral de cada país. Y, la mejor forma de desarrollar esos principios reglamentarios, debe ser a través de acuerdos colectivos donde se regulen las condiciones de empleo entre los sindicatos y las ligas, para que se ajusten a las normas de cada país”.

Exigen fair play

A propósito de cómo se establecen estos acuerdos en otras naciones, González comenta que en países como Perú, Argentina e Inglaterra, hace años se firmaron acuerdos colectivos. “Por ejemplo, en México si usted termina un contrato unilateralmente tiene una sanción de tres meses; en Colombia, lo que pacte por terminar el contrato. En Estados Unidos no hay sanción. Cada país tiene su propia legislación.

“En España, por ejemplo, hay 30 días de descanso y 30 de pretemporada. Todos los jugadores salen a descansar, y aunque se vean jugando en diciembre, es porque la liga comienza en agosto y termina en mayo. En Brasil existe la Ley Pelé, y en el acuerdo colectivo se establece que todos los jugadores brasileros salen a vacaciones y deben tener un mes de descanso, pero en Colombia no es así porque son 15 días hábiles”.

Por ahora, el balón seguirá rodando, los futbolistas entregando espectáculo a los hinchas y dividendos a los clubes y a los medios de comunicación. Pero también, están a la espera de sentarse a concertar los puntos que les darán otro nivel en su proceso de consecución de dignidad laboral. Solo quieren fair play, solo piden juego limpio.