Petro, soberanía, dignidad e inclusión

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El presidente Petro interviene en la Conferencia Internacional sobre el Proceso Político en Venezuela. Foto Presidencia de la República

Editorial VOZ 3170

Los medios corporativos de la derecha acostumbrados al discurso intonso de Iván Duque, además, de entreguista y ejecutor de las políticas estadounidenses, ahora están desconcertados por los argumentos del presidente Gustavo Petro.

Tratan de descalificarlo, pero no encuentran cómo hacerlo. Buscan y rebuscan en las intervenciones del presidente para ver como lo critican y salen defraudados. Entonces apelan al viejo y estéril subterfugio de la mentira y la manipulación.

En el reciente periplo de Gustavo Petro por los Estados Unidos, incluidos la reunión oficial con el presidente Joe Biden, exposiciones en las universidades y entrevistas con medios, el presidente colombiano reiteró algunas de sus novedosas propuestas sobre el problema del narcotráfico y los riesgos del cambio climático.

Para sorpresa de los periodistas acostumbrados a las propuestas vanas de Iván Duque, fueron sorprendidos por la originalidad del presidente Petro, cuando planteó que debía hacerse un canje de deuda externa de los países latinoamericanos a cambio de los grandes beneficios que recibiría la humanidad por la conservación de la Amazonía y regiones selváticas continentales.

También los sorprendió el hecho de que la reputada revista Times eligiera al presidente Petro en el grupo de las 100 personas más influyentes del mundo. Es que sí hay una gran diferencia entre un presidente colombiano enviándole humillantes peticiones al presidente Joe Biden para que lo recibiera, al estilo Iván Duque y la invitación espontanea del presidente estadounidense para dialogar con nuestro presidente. La razón de esta diferencia es porque Iván Duque se dedicó a ejecutar la tradicional conducta de sometimiento a las imposiciones imperialistas.

El presidente promotor de la Paz Total, en cambio, introdujo la modalidad que debió ser costumbre de todos los mandatarios colombianos: Tener voz propia, dignidad y soberanía nacional. Con el ítem de un contenido propositivo relacionado con el problema acuciante del narcotráfico, la deuda externa y las expectativas riesgosas del cambio climático.

En lugar de acatar la orientación estadounidense, de ejecutor de acciones subversivas para derrocar al gobierno soberano de Nicolás Maduro, Petro convocó la Conferencia Internacional sobre el Proceso Político en Venezuela, que se reunió en Bogotá el 25 de abril con la participación de 20 países, incluida la Unión Europea, con la finalidad de buscar una solución consensuada al diferendo en el país hermano. Todas estas acciones del Gobierno nacional han permitido desandar los pasos equivocados de la historia “rodilla en tierra” en las relaciones internacionales con Estados Unidos.

En cambio, han posicionado a Colombia como un país soberano, con gran interés en participar activamente en la solución de los retos que plantea la reconstrucción de organismo unitarios y gestores de políticas que beneficien económicamente a la totalidad de los países Latinoamericanos, asumiendo solidariamente nuestras difíciles relaciones con las potencias altamente desarrolladas, incluido el imperialismo estadounidense.

Las otras innovaciones aportadas por el Gobierno del Cambio están relacionadas con las reformas laboral, de la salud y al Sistema Social Integral para la Vejez.  En más de 197 años de gobiernos burgueses nunca se consultó al pueblo, a las distintas comunidades, aun las más distantes de Bogotá, incluidas las indígenas y afros para elaborar el Plan Nacional de Desarrollo; tampoco fueron consultados los sindicatos ni expertos en asuntos del trabajo para identificar y organizar el contenido de los cambios en el mundo laboral.

En el asunto sensible que involucra el bienestar y las posibilidades de la vida misma, la salud, en los años noventa del siglo pasado el país involucionó ya que tanto los gobernantes conservadores y liberales mercantilizaron la salud a tal punto que hoy los negociantes de la vida y el bienestar defienden a capa y espada la fuente de sus elevados ingresos.

Los medios y políticos opositores al cambio, entre ellos, algunos expresidentes, siguen intentando manipular y convencer a la opinión pública que la reforma a la salud es negativa y que es más conveniente que empresas privadas sigan usufructuando las utilidades con el manejo de los dineros públicos, sin ningún tipo de auditoría y control. Y no es dinero de poca monta, son 75 billones, equivalente a tres reformas tributarias.

Otro tanto, sucede con el Sistema de Protección Integral de la Vejez, la llamada popularmente como la reforma pensional. La situación es la misma, infundios, manipulación. Pero con este Gobierno del Cambio todas esas acciones opositoras son neutralizadas y serán definitivamente vencidas.

Gustavo Petro con el concurso de todos los sectores que integran el Pacto Histórico pasará a la historia como el presidente que inauguró la primera fase de la instauración de la auténtica democracia, la voz de la dignidad, la soberanía y el empoderamiento del pueblo colombiano, incluidas las negritudes, los pueblos originales y el reconocimiento pleno de los derechos y la igualdad de las mujeres.

Gustavo Petro y la alianza del Pacto Histórico estrenamos una época de grandes posibilidades democráticas, de equidad, soberanía y fraternidad, visión que coincide con lo escrito por Simón Bolívar en su poema Mi delirio sobre el Chimborazo.