“Nuestra fuerza proviene de la historia”: FDIM

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La ministra de Trabajo Gloria Inés Ramírez participó de la reunión de la FDIM en España. Foto cortesía

VOZ publica la declaración del comité de dirección mundial de la Federación Democrática Internacional de Mujeres reunida del 7 al 9 de noviembre en Rivas Vaciamadrid, España

FDIM

El Comité de Dirección Mundial de la Federación Democrática Internacional de Mujeres, FDIM, se reunió del 7 al 9 de noviembre de 2023 en Madrid, en el contexto de una dramática exacerbación de la crisis geopolítica global, de la que nuestras hermanas palestinas y toda la población de Palestina están sufriendo actualmente los efectos más atroces.

Palestina

Al realizar nuestro trabajo, no pudimos desviar ni por un momento nuestra mirada de los feroces bombardeos y ataques terrestres llevados a cabo por el ejército israelí contra la Franja de Gaza, y de las terribles atrocidades que sigue causando.

En un mes, se ha alcanzado la aterradora cifra de más de 10 mil muertes, de las cuales más de un tercio son niños. Más de la mitad de las casas en Gaza han sido destruidas. De los 2,3 millones de habitantes de la pequeña Franja de Gaza, un millón y medio están desplazados. Barrios enteros fueron arrasados.

A través de los medios de comunicación recibimos imágenes de mujeres y hombres que buscan desesperadamente entre los escombros los cuerpos sin vida de sus hijos, y de niños heridos que se quedan sin padres u otros familiares. Los médicos de Gaza tuvieron que acuñar un nuevo acrónimo para registros médicos: WCNSF, que significa “niño herido, sin familia sobreviviente”.

Todo esto sucede mientras la ensordecedora propaganda occidental e israelí, manipulando la información, difunde una lectura distorsionada de la realidad e intenta impedirnos escuchar las voces de las mujeres, niños y hombres palestinos que durante décadas han sufrido la violencia brutal de una guerra permanente y ahora la amenaza de una guerra de exterminio total.

La FDIM escucha el grito de las hermanas y hermanos palestinos. No los dejamos solos para defender sus vidas y su dignidad como pueblo, participamos en las masivas movilizaciones de solidaridad con el pueblo de Gaza que se multiplican en todas las latitudes.

Estamos con las mujeres palestinas que luchan contra la triple opresión, de clase, de género y colonial. No puede haber una Palestina libre sin la libertad de las mujeres, del mismo modo que no puede haber libertad para las mujeres sin una Palestina libre de la ocupación israelí. Patriarcado y colonialismo son dos caras de la misma moneda. ¡Exigimos el fin inmediato del ataque israelí, el fin de la limpieza étnica y el genocidio del pueblo palestino!

La FDIM se solidarizó con el pueblo y las mujeres palestinas. Foto cortesía

Tensiones internacionales

Sabemos que la escalada extrema del conflicto en Palestina, como la secuencia de otros conflictos provocados en la región de Oriente Medio (Líbano, Irak, Siria, Bahréin, Sudán), así como el conflicto en curso en Ucrania, y en otras latitudes, son efectos de la voluntad perversa de Estados Unidos y sus aliados de la Unión Europea para imponer a través de su brazo armado, la OTAN, un orden mundial basado en su absoluto dominio económico y militar.

El expansionismo de la OTAN liderado por Estados Unidos, que como un pulpo extiende sus tentáculos en todos los continentes, es el principal detonante de la desestabilización y las guerras en el mundo.

Como los Estados Unidos no aceptan que su supremacía sea cuestionada por el crecimiento de otras potencias que pueden contrarrestarla o por la resistencia de países y pueblos que quieren escapar de su imperio económico, presionan para desplazar cada vez más la competencia hacia el nivel militar.

Esto desencadena una loca carrera armamentista que exacerba las tensiones internacionales y provoca el riesgo de nuevas guerras, incluida la de una catastrófica conflagración nuclear, que el preocupante debilitamiento del sistema de las Naciones Unidas y la falta de instrumentos internacionales de negociación y reequilibrio no logran evitar, como sucedió en el pasado.

Polarización extrema

En las sociedades capitalistas, las políticas neoliberales impuestas en las últimas décadas han producido una polarización extrema en la distribución de recursos en todas partes, tanto globalmente como dentro de los países, induciendo mayor concentración de la riqueza en manos de unos pocos, ante el endurecimiento de diferentes formas de explotación económica y pobreza relativa y absoluta.

Muchos países, incluidos los Estados Unidos y los países europeos, están experimentando crisis verticales de sus instituciones políticas que, al estar cada vez más sujetas a monopolios económicos financieros privados, se han vuelto débiles y sumisas ante el revanchismo de los neofascistas, reaccionarios, supremacistas y fuerzas neocolonialistas.

Este es el marco en el que probablemente nos encontraremos llevando a cabo nuestras acciones en el futuro inmediato. Las desigualdades, la explotación, la pobreza, la violencia, la precariedad de la vida y del trabajo están destinadas a aumentar.

Reequilibrio de fuerzas

Panel internacional del Comité Mundial de la FDIM. Foto cortesía

Los derechos de las mujeres –incluso aquellos que parecían adquiridos e indiscutibles– están siendo atacados por la derecha, tanto en su versión neoliberal como en su versión neofascista.

Además de las políticas financieras neoliberales que han precarizado el trabajo, debilitado la educación pública, privatizado y casi aniquilado los sistemas de salud pública, las mujeres hoy se ven obligadas a enfrentar un furioso ataque generalizado contra sus derechos a la autodeterminación en sus opciones relativas a la sexualidad y la maternidad.

Todo esto, sin embargo, no sucede sin generar contradicciones y sin encontrar la oposición de los movimientos de masas populares, feministas y progresistas.

El mundo está entrando en una nueva fase irreversible en la que, ante la situación de grave tensión internacional provocada por la agresividad imperialista euroatlántica, crece el impulso a un reequilibrio de fuerzas y al multipolarismo.

Nuevo orden mundial multicéntrico

Los movimientos de mujeres que buscan afirmar la propia subjetividad, la libertad y la responsabilidad de las mujeres en el mundo no pueden ser detenidos.

La FDIM está lista a asumir los nuevos desafíos y contrarrestar los vientos de derecha que soplan en el planeta, viejas y nuevas formas patriarcales de fascismo, colonialismo, racismo, suprematismo y militarismo.

Reafirmamos nuestro rechazo a la guerra como herramienta para resolver disputas internacionales y nuestro apoyo a las iniciativas hacia el desarme y una transición negociada hacia la eliminación de los arsenales nucleares.

Apoyamos las relaciones internacionales pacíficas, equitativas, basadas en los valores de igualdad, solidaridad y sostenibilidad, inspiradas en una idea de seguridad común no militarizada.

Nos comprometemos a promover acciones comunes de las mujeres del mundo para un nuevo orden mundial multicéntrico, basado en el respeto a la legalidad internacional.

Nos preocupa mucho el cambio climático, nos preocupa la salud del medio ambiente porque queremos dejar un planeta habitable a las generaciones futuras.

Horizonte común

Somos mujeres, feministas, pacifistas, demócratas, ecologistas. Disponemos de un gran caudal de ideas y prácticas para crear el futuro que queremos para el Planeta. Nuestra fuerza proviene de la historia y del compromiso que se renueva generación tras generación, día tras día.

En sus décadas de existencia, la FDIM ha trabajado arduamente para promover un mejor entendimiento mutuo y la colaboración entre mujeres de todo el mundo, orientada hacia acciones con un intercambio abierto y constructivo de ideas y experiencias.

Hoy más que nunca es necesario promover amplias alianzas con organizaciones y redes nacionales, regionales e internacionales de mujeres, feministas y progresistas, para acciones incisivas en el horizonte común de la lucha por la paz, la igualdad, la justicia social y climática, para enterrar el patriarcado, el capitalismo y el imperialismo de una vez por todas.