Llegó el momento de construir un nuevo país

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Manifestación de protesta contra el fracking en Puerto Wilches, Santander. Foto Alianza Colombia Libre de Fracking

Fabián Briceño

Uno de los retos más importantes que tiene el movimiento popular y el nuevo Gobierno es la construcción de otro tipo de país, que permita la garantía plena de los derechos a los diferentes sectores sociales (mujeres, comunidades étnicas, LGBTI, campesinos y campesinas) y el cambio dentro de la estructura del Estado. No obstante, el proceso de construcción y de cambio requiere construir las fuerzas materiales de carácter comunitario en cada uno de los departamentos, regiones y subregiones con la finalidad de poder adelantar la construcción desde abajo del nuevo programa político, garantizando desde una perspectiva dialéctica entre las nociones de igualdad, universalidad y diversidad, apostando al adecuado acceso de manera universal a los derechos fundamentales con una perspectiva material de la diferencia. A continuación, se darán una serie de ideas fuerza, que se sugieren que se deban tener presentes dentro del escenario político

La universalidad de derechos como horizonte

Se debe superar dentro de los procesos de estructuración y planeación de política pública las nociones ligadas a la “focalización de los recursos” o de la garantía de derechos, debido a que esta cosmovisión parte del plan estructurado por el Consenso de Washington, en donde se dice que la búsqueda o reconocimiento de derechos se da exclusivamente sobre determinados sectores, que según los indicadores deben ser priorizados debido a sus condiciones materiales de falta de ingresos y/o carencia de derechos y no sobre la universalidad del reconocimiento de los mismos.

Aunque vale la pena mencionar, que dicho proceso requiere un efectivo proceso de planeación que permita garantizar la adecuada financiación, el fortalecimiento del sector público como garante de derechos, desmantelamiento de la lógica operador-suplente del Estado y crecimiento del andamiaje institucional tanto en las regiones como a nivel central.

Esta idea debe permitir los escenarios de participación real y efectiva de las organizaciones sociales, los cuales permitan realizar unos procesos de veeduría, toma de decisiones para las reorientaciones de las políticas públicas y superar las nociones conservadoras sobre los espacios de participación en donde simplemente se ve como una instancia consultiva.

Este proceso de la universalización de los derechos de primera, segunda y tercera generación requiere necesariamente de una reforma fuerte de carácter tributario, que permita brindar adecuadamente la financiación a partir de la oferta universal.

Fortalecimiento de la educación política para la Nueva Colombia

No se puede olvidar que el país actualmente se encuentra en un periodo de permanente movilización y generación de procesos de organización, producto de la movilización plebeya en las diferentes regiones del país, que permitieron el fortalecimiento de los procesos de fractura dentro del régimen político.

Por tal motivo, de parte de los sujetos colectivos y demás procesos organizativos, se debe trabajar por medio de escenarios permanentes de campañas y de desarrollo de escuelas, que desde las pedagogías críticas, dialógicas, feministas, interculturales y emancipadoras, permitan fortalecer el núcleo duro de los diferentes movimientos sociales, populares y organizaciones partidarias, con la apuesta de ayudar a disputar el sentido común, debido a que se requiere fortalecer los procesos de movilización, organización y defensa del programa ganado con el Pacto Histórico, debido a que es inminente todo tipo de acciones por parte de la ultraderecha, la cual va a sabotear por todos los medios posibles los avances o los intentos de reforma.

Se debe procurar más y más escenarios, los cuales fortalezcan la creación de un “Buen Sentido” de carácter histórico, anclado a los procesos de los movimientos sociales y las nuevas experiencias de Gobierno.

Fracturar el orden tecnocrático desde la organización social

Una de las principales características del neoliberalismo es la cosificación de la planeación “Tecnocracia” sobre la democracia. Es por esto que desde el nuevo gobierno, se deben procurar generar los lazos de una adecuada articulación y traducibilidad entre las necesidades populares y la producción de lineamientos dentro de las instituciones, con la finalidad de fortalecer de manera adecuada las experiencias de gobierno y de las comunidades, por medio de la construcción de escenarios que permitan construir el andamiaje institucional, pero a la vez,  garantice de manera optima la toma de decisiones y los replanteamientos de las políticas en donde se requiere corregir, permitiendo un dialogo dinámico y robusto entre el sujeto popular y las instituciones.

Lo anterior requiere, un proceso de permanente educación, formación y seguimiento a los funcionarios, con el fin de la adopción de una cultura mucho más democrática y dispuesta a atender las necesidades de las comunidades.

Lo anterior, son unas breves reflexiones sobre la perspectiva que se debe tener desde el gobierno Popular del Pacto Histórico y las tareas a desarrollar por parte de los movimientos sociales.