martes, mayo 21, 2024
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Las calles no se pueden apagar

Mientras desde el Establecimiento se critica el llamado presidencial a las movilizaciones, Petro pide mayor participación popular para defender las reformas del cambio

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Desde que Gustavo Petro convocó movilizaciones que respaldaran las reformas que cursan en el Congreso de la República y que le dieran un espaldarazo a su gestión, diversas voces del Establecimiento se pronunciaron cuestionando el llamado.

Uno de ellas fue la del senador Humberto de la Calle quien en una entrevista en El Tiempo aseguró: “Él (Petro) ve la calle como algo que minimiza al Congreso, es un lenguaje que afecta el Estado de derecho. Seguramente más tarde la presión se irá contra las cortes. La esencia de su credo es que con su elección, las reformas ya fueron aprobadas. Eso es apenas una ilusión, pero una ilusión peligrosa porque implica una concentración de poder muy arriesgada”.

En el mismo sentido se pronunciaron el senador del Centro Democrático, Ciro Ramírez, y David Luna, de Cambio Radical. El primero expresó: “Hoy el país requiere de la atención del Gobierno nacional. El caso del suroccidente del país, la seguridad, la posible destrucción de nuestro sistema de salud, la inflación, la pobreza y lo que vemos es una falta de coordinación. Más concentración en esos temas y no convocando a marchas porque con las marchas no vamos a solucionar nada”.

A su turno, Luna dijo: “Presidente Petro: la ciudadanía lo acompañó en las calles en su momento, cuando usted era candidato presidencial y le dio su voto de confianza eligiéndolo presidente de la República. Hoy su responsabilidad es gobernar, ya no está en campaña”.

El derecho a la defensa

Sin embargo, y pese a la constante presión, tergiversación y manipulación de la información por parte de otros opositores, los grandes medios de comunicación, las movilizaciones en las principales ciudades fueron monumentales. El 7 de junio, miles y miles de colombianos dieron su respaldo al Gobierno y a las reformas propuestas.

Uno de los manifestantes en Bogotá, Andrés Lara, dirigente de Sindesena, acerca de la oposición mediática comentó: “Creo que al Gobierno le hace falta una estrategia sólida de comunicación, porque los medios de comunicación tienen una gran injerencia en la opinión pública, y si el Gobierno y el Pacto Histórico no tienen un discurso contrahegemónico, va a ser muy complejo. Entonces, al presidente le toca defenderse por Twitter de las calumnias de la prensa tradicional”.

Sobre el cuestionamiento que se hace desde el poder al llamado a movilizarse en las calles, el instructor del Sena indicó: “Creo que cualquier demócrata va a aplaudir el hecho de que existan las manifestaciones, porque eso es parte de los derechos humanos y la libertad de expresión”.

Una de las marchantes, quien encabezaba un grupo de artistas, la exministra de Cultura, Patricia Ariza, anotó sobre la defensa que hace el presidente de los ataques de la prensa: “Petro tiene todo el derecho a usar el Twitter, a usar todos los medios de comunicación que necesite. Aquí estamos los artistas y las artistas por el cambio, porque lo que estamos defendiendo va incluso mucho más allá del presidente, a quien defendemos también porque nos representa, estamos defendiendo la democracia en este país”.

Por el derecho al cambio

Por su parte, la marchante Gloria Cuartas, directora de la Unidad para la Implementación del Acuerdo de Paz, explicó el motivo de las manifestaciones: “Votamos por un cambio y ganó esa propuesta. Estamos en la calle porque las reformas tienen que someterse, no solo a la democracia representativa, sino a la participativa, y la democracia participativa está diciendo que tenemos derecho a un cambio y a desestructurar todas las bandas que ha sufrido el Estado”.

Otra de las manifestantes fue la enfermera y socióloga Catalina Zambrano, quien reivindicó su derecho a marchar: “Creo que debemos estar en la calle porque es el primer gobierno popular y necesita el apoyo de la gente que votó por él. Y, porque Petro en sí solo no es nadie, Petro es gracias a los votantes y a los que estamos acá en las calles; es como una forma de reclamar nuestro derecho a tener un gobierno popular, derecho a las reformas que se están haciendo, derecho a un cambio”.

Con el objetivo de saber más sobre la necesidad de las movilizaciones, VOZ habló con la socióloga y doctora en Estudios Políticos, María Elvira Naranjo, y con el sociólogo y doctor en estudios latinoamericanos, Miguel Ángel Beltrán.

Para ella, la inmensa mayoría no se preocupa por indagar sobre la veracidad o la falacia de lo que transmiten los grandes medios de comunicación: “Por esta razón, podemos afirmar que el poder político sigue en manos de los medios tradicionales de comunicación, que a su vez están en manos de los sectores más poderosos de la extrema derecha, responsables de todas las desgracias que han ocurrido en este país: masacres, asesinatos, corrupción administrativa. En esas condiciones, vemos que Petro sale a pedirnos que nos movilicemos, porque es la única manera en que se puede contrarrestar esa avalancha aplastadora”.

Asambleas populares

Sobre el derecho del presidente a convocar marchas, Beltrán anotó: “Considero que el gobernante no solamente está en la relación representante y representado, sino que implica todo un proceso para construir gobernanzas. Es decir, relaciones entre los diversos actores en estos procesos que implican decisión, ejecución de políticas de interés público. Y creo que esta apuesta del Gobierno también es para que la gente se incorpore en el debate, opine y decida, y ese es el sentido de las movilizaciones”.

Un elemento a tener en cuenta es que Petro en su alocución invitó a las asambleas populares. Lo que para la profesora Naranjo es un llamado a la participación popular, “a que la gente se reúna a reflexionar, a debatir y a decidir, cosa inédita en este país donde no ha habido espacios de participación real, pues es importantísimo como preámbulo para que se pueda ir gestando la posibilidad de un cambio cultural, que haga que la inmensa mayoría de los colombianos tengan la posibilidad de formarse un criterio político y de decidir autónomamente”.

Poder desde abajo

Visto así, el presidente plantea o invita a las organizaciones sociales, y a la sociedad civil en general, a pasar a otras formas de movilización, a deliberar, a proponer, a estar vigilantes, a fortalecerse como poder constituyente. En otras palabras, a asumir una mayor responsabilidad.

Para la profesora María Elvira Naranjo, este proceso se inició desde que el presidente se posesionó, cuando llamó a los sectores tradicionalmente marginados y estigmatizados a hacer parte del Gobierno. “Convocó a los campesinos, a los cocaleros, a los recicladores, a los tenderos, a los vendedores ambulantes y a todos los sectores de la sociedad que tradicionalmente no han tenido voz ni posibilidades de decidir, para que oigan el programa de gobierno lo apoyen y para que exijan al Congreso de la República, que en su mayoría está integrado por partidos tradicionales”.

A la vez, Miguel Ángel Beltrán cree que no se trata simplemente de salir reactivamente y en cada coyuntura, “sino que vayamos construyendo y tejiendo poder popular desde abajo. Ese llamado a las asambleas es un llamado a la participación, a la democracia directa. Tejer ese poder popular constituyente es fundamental y marcaría radicalmente una diferencia con cualquier otro gobierno”.

En otras palabras: “Hay que seguir saliendo a la calle para demostrar fuerza, para demostrar que el presidente no está solo”, concluyó la profesora María Elvira Naranjo.

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