La verdad sobre el paro en La Mojana

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Los manifestantes en el puente San Jorge no han sido reprimidos y ya han llegado a varios acuerdos con el Gobierno nacional. Foto Edgar Astudillo

Para entender las razones que motivaron el reciente bloqueo en la Troncal de Occidente, es necesario conocer en perspectiva lo que ha ocurrido en los dos últimos años en esta subregión del Caribe

Elmer García Salgado (*)

Lo primero que ha de advertirse, es que la acción inconsecuente entra a profundizar la ya larga crisis social, económica y humanitaria, no solo de La Mojana, sino, sobre gran parte de Antioquía y Bolívar. Esta subregión ha estado sensiblemente abandonada durante las últimas décadas. En reciente tuit el expresidente Álvaro Uribe aceptó que el uribismo aplazó las soluciones durante mucho tiempo en esa subregión.

El gobierno de Iván Duque recibió varias alertas en el caso concreto de Caregato desde noviembre de 2020 cuando la Gobernación de Bolívar intervino ese punto por erosión en la zona. En marzo de 2021 el alcalde de San Jacinto del Cauca informó del visible debilitamiento del dique. El 31 del mismo mes la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, anunció la intervención con obras de mitigación las cual resultaron ser insuficientes y poco efectivas pues finalmente el 28 de agosto de 2021 el río Cauca rompió el dique de contención, como se temía, inundando toda la ecoregión. Pasaron nueve meses en los que el gobierno de Duque hizo gala, en el asunto de Caregato, de la ineptitud por la que se hizo celebre en la historia nacional.

El gobernador de Sucre, no completamente ajeno a la ejecución de las obras, celebró el 28 de febrero de 2022 el cierre definitivo del chorro en el río Cauca y agradeció al presidente Duque y a la UNGRD.

Sobre Caregato

¿Por qué se volvió a inundar nuevamente La Mojana? La Contraloría General de la República y la nueva dirección de la UNGRD encontraron una serie de irregularidades en la contratación de las obras. Salió a relucir el caso del contratista CFD Ingeniería S.A.S., con sede en Santa Marta, que concentraba 23 proyectos que sumaban en total más de medio billón de pesos. Su representante legal, un ingeniero vinculado a los clanes políticos, familia Díaz-Granados del Magdalena y Guerra de la Espriella en Sucre.

Así que en cuanto al tema de la contratación se debe dar espera a que se hagan efectivas las pólizas de cumplimiento y las investigaciones penales que adelanta la Fiscalía General de la Nación.

Los años 2021 y 2022 han sido electorales. Lo que dicen los mojaneros es que los dineros que debían ir a Caregato estuvieron lubricando las maquinarias electorales de los partidos de derecha afectos al gobierno de Iván Duque.

El 28 de noviembre de 2021 se eligieron en todo el país las Juntas de Acción Comunal, que en esta región del país están fuertemente politizadas. Varios alcaldes de La Mojana y el bajo San Jorge incidieron en la conformación de los nuevos dignatarios comunales a favor de uno u otro candidato.

Luego siguieron las elecciones parlamentarias de marzo de 2022, en las que los partidos tradicionales de derecha se impusieron, merced a la compra de votos y otras prácticas clientelistas. La votación para las listas alternativas fue ínfima en todo el departamento de Sucre, especialmente en el sur mojanero. En la primera y segunda vuelta presidencial de 2022 la votación mayoritaria fue favorable para los candidatos de la derecha, como lo fue en las presidenciales de 2018 cuando ganó Iván Duque.

Un pacto por arriba

Habitantes en La Mojana tienen que sufrir constantemente las inundaciones que ocurren en la Depresión Momposina. Foto Comando General de las Fuerzas Armadas

La Mojana ha sido la única sección de Sucre en la que el actual presidente Gustavo Petro no ha ganado en elecciones. Esta subregión es un feudo del uribismo. Sin embargo, se encuentra abandonado a su suerte, donde predominan los grandes terratenientes, el testaferrato hacendatario y rezagos del paramilitarismo. De hecho, las únicas masacres registradas en Sucre sucedieron en La Mojana sucreña, La Guaripa el 25 de enero de 2018 y Caño Viloria el 24 de octubre de 2020.

Es precisamente en este feudo electoral de la derecha en donde existió la primera amenaza de paro contra el cambio. En sus primeros días como presidente, Petro aterrizó en pleno centro de La Mojana para visitar a los damnificados por el invierno en la vereda Las Candelarias, zona rural de San Benito Abad.

Allí Petro puso de relieve la inequidad en la posesión de las tierras productivas y anunció que habría un gravamen de valorización para los hacendados por las obras en Caregato que podrían compensar con entrega de tierras para los campesinos sin tierra. Como era de esperarse, este anuncio no fue bien recibido por los terratenientes acostumbrados a no pagar ni por el pasto natural y el agua que le proporcionan las ciénagas, ni por las tierras baldías apropiadas ilegalmente.

Así como se hicieron “vacas” en todas las subastas ganaderas de la región para recolectar fondos para la campaña de la ultraderecha, en la subasta ganadera de San Marcos se llevó a cabo el 24 de septiembre una primera reunión del gremio ganadero y agricultor para oponerse a los designios del gobierno progresista.

Se fueron amalgamando los actores más reaccionarios de la sociedad rianosabanera, que con el evidente auspicio del gobernador de Sucre y de los alcaldes de la misma, se dieron en llamar “Pacto por La Mojana”, una alianza por arriba y sin participación popular, en clara oposición al Pacto Histórico.

El 20 de noviembre de 2022 estos actores reaccionarios lanzaron su grito de guerra anunciando que se tomarían el puente San Jorge en el municipio de La Apartada. El bloqueo de la vía pública se logró sofocar por medio de un acuerdo al que se llegó en Montería entre la viceministra del Interior Lilia Clemencia Solano Ramírez con los integrantes del “Pacto por La Mojana”.

Jubilosos por la legitimación que les daba dicho acuerdo, en entrevista radial en la emisora Chipilín Estéreo el 23 de noviembre de 2022 uno de sus voceros dijo con evidente léxico que evoca tiempos más oscuros: “también hay que reconocer el bloqueo que se hizo a nivel regional, yo estoy muy impresionado, yo estoy agradecido con todas las personas que nos acompañaron que hicieron parte de los grupos que no se deben desarmar, debemos mantenernos unidos, esto ha sido producto de la presión de la sociedad civil”.

Igualmente, animados por ese acuerdo, con métodos de saboteo, estuvieron a punto de hacer fracasar el Diálogo Regional Vinculante que se llevó a cabo en San Marcos el 26 de noviembre con presencia de la ministra de Medio Ambiente Susana Muhammad.

Rechazo al bloqueo

Pero es claro que la intensión de la derecha mojanera no es buscar soluciones que beneficien a las mayorías campesinas y comerciales. A finales de enero se lanzaron a obstruir una vez más la troncal, esta vez indefinidamente, presionando al Gobierno nacional a través de los medios de información. La intención no es solo dañar al gobierno de Petro y Francia, sino mantenerse en el poder regional y local.

Por ello, algunos de sus cabecillas tienen aspiraciones políticas para las próximas elecciones territoriales y serán los alfiles de las maquinarias politiqueras en La Mojana.

En esos “ires y decires”, entre los habitantes de los municipios no mojaneros se multiplicaba el rechazo al paro y al bloqueo de la vía que es la única que dinamiza sus economías locales. El gremio camionero y de mototaxistas también se unió a ese reclamo, presionando así a los manifestantes venidos de La Mojana a cesar sus acciones y llegar a un rápido acuerdo con los delegados del gobierno. Tan precipitado fue el resultado de la mesa de diálogo que el documento final está más lleno de firmas que de contenido.

Al final, la presión social les señaló que ese paro era inconsecuente y que no era una decisión del pueblo mojanero, quien tiene toda la disposición de buscar soluciones en conjunto con el gobierno del cambio.

*Helmer García Salgado, abogado, bloguero y militante del Pacto Histórico.