La Paz Total no aplica en Venezuela

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Sergio Rodríguez Gelfenstein, académico y periodista venezolano

“Por favor, presidente, no nos pida que traicionemos la memoria y el ideal bolivariano”

Redacción Internacional

El prestigioso intelectual y académico venezolano Sergio Rodríguez Gelfenstein, dirigió una carta abierta al presidente Gustavo Petro, apenas unas horas después de que terminara el encuentro del gobernante colombiano con su homólogo venezolano.

Gelfestein expresa un cordial disenso con el presidente Petro, alrededor de algunas propuestas que éste le manifestó a Maduro en el Palacio de Miraflores. El autor de la carta es consultor y analista internacional. Ha publicado artículos de análisis político en revistas especializadas de al menos ocho países, publicado 14 libros y uno más en coautoría. Es investigador docente invitado de la Universidad de Shangái, en China. Apartes de su carta a Petro, en los siguientes términos:

“Como dije antes, en realidad a lo que quisiera referirme, es a algunas opiniones suyas con relación a Venezuela, seguramente hechas en su afán de establecer los mejores y más fraternos vínculos de hermandad, pero debo decir que ha habido algunos planteamientos que no comparto. Ante todo, reitero que aprecio y valoro su gran esfuerzo y decisión para restablecer al más alto nivel los vínculos entre nuestros países, sin embargo, no puedo estar de acuerdo con algunas ideas que usted ha emitido y que lo colocan en el umbral de la injerencia.

¿Un pacto social?

“En una reciente y larga entrevista para medios gubernamentales de radio y televisión francesa usted dijo una frase que incluso fue utilizada como titular de esta: “Las elecciones de 2024 en Venezuela deben ser un pacto social”. No señor presidente, las elecciones en Venezuela deben ser lo que los venezolanos decidamos. Nosotros valoramos altamente que usted haya confiado en nuestro país para ser garante y sede de los diálogos que su gobierno realizará con el ELN en el marco de la búsqueda de la “paz total”, de la misma manera que el presidente Maduro ha acogido con beneplácito varias de sus propuestas.

“Por otro lado, la “paz total” no es aplicable a Venezuela. Entiendo que ninguna de las organizaciones armadas a las que usted le ha propuesto que se acojan a esta política, llámense guerrilleros, narcotraficantes, paramilitares o delincuencia organizada sirven a los intereses de una potencia extranjera o se subordinan a ella. No es el caso de Venezuela. Aquí un sector de la oposición se ha asumido como apéndice de la política estadounidense llamando a la intervención militar extranjera, a la imposición de sanciones y bloqueos que han hecho mucho más difícil la vida de los venezolanos en medio de la crisis. En cualquier país del mundo, invitar a una potencia extranjera a invadir el país propio se llama traición. Eso no tiene que ver con diferencias políticas.

“Pero lo que no comparto para nada es su propuesta de que Venezuela se integre al Sistema Interamericano de Derechos Humanos que es una institución dependiente de la OEA, estructurada bajo la égida monroista de carácter panamericano.

Usted presidente, es un bolivariano hasta la médula, siempre lo ha sido. Lo atestiguan sus palabras al tomar posesión como máxima autoridad de Colombia.

El ideal bolivariano

Usted presidente también dijo durante su visita a Caracas que: “Es antinatural que Colombia y Venezuela se separen. Alguna vez ocurrió en algún momento. No puede ocurrir porque (tenemos) lazos de sangre”. En la declaración conjunta firmada por usted y por el presidente Maduro se lee: “Somos lo mismo, estamos mezclados por la historia, por una raíz común, estamos mezclados por la sangre”. Por favor, presidente, no nos pida que traicionemos la memoria y el ideal bolivariano.

Señor presidente, cuando el Comandante Chávez propuso y el pueblo venezolano en referendo aceptó que nuestro país se llamara y fuera una República Bolivariana, no lo hizo por un asunto solamente semántico. Como dije antes, tiene que ver con nuestra identidad. Eso nos obliga a defender, respetar, promover y venerar el ideal bolivariano. Por eso señor presidente, me parece que Venezuela no debería reincorporase a la OEA ni a la CIDH, más allá de cualquier argumento jurídico a favor. No puede ser Estados Unidos el que dicte lo que es correcto y lo que no lo es en Nuestra América.

Cuando estamos a punto de entrar en el año del Bicentenario de la Doctrina Monroe, la deberíamos desterrar para siempre, a fin de construir instituciones que provengan del genio y la figura de nuestro Libertador. Nuestra integración será bolivariana y nuestramericana o no será.

Reciba, señor presidente, las muestras de mi más alta estima, respeto y consideración.

Sergio Rodríguez Gelfenstein