La guerra y no el desarrollo coparon la discusión del G-20

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Aspecto de la reunión de G-20 en Bali, Indonesia

Los dirigentes del Grupo de los 20 se han reunido en una cumbre de dos días, los pasados 16 y 17 de noviembre, organizada en Bali por la presidencia indonesia del G20 bajo el lema “Recuperarnos juntos, recuperarnos más fuertes”.

La reunión tiene lugar en un mundo muy diferente al de la anterior reunión del año pasado en Roma. Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y miembro del G20, ha intervenido militarmente en Ucrania y esto ha conmocionado las relaciones y la economía internacionales. Al final de la cumbre los dirigentes han formulado una declaración conjunta.

Nos reunimos en Bali (…) en un momento en el que se da una crisis pluridimensional sin precedentes. Hemos sufrido la devastación causada por la pandemia de covid-19 y otros retos, como el cambio climático, que ha provocado una recesión económica, incrementado la pobreza, ralentizado la recuperación mundial y obstaculizado la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dice la declaración en uno de sus apartes.

Los dirigentes de las potencias más desarrolladas han debatido las repercusiones de la guerra en Ucrania en la economía mundial. Han reiterado las posiciones nacionales ya expresadas en otros foros, en particular el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que se deplora en los términos más enérgicos la agresión de Rusia contra Ucrania y se exige la retirada total e incondicional de Rusia de ese territorio.

Los dirigentes manifestaron su profunda preocupación por los problemas relacionados con la seguridad alimentaria mundial, exacerbados por los actuales conflictos y tensiones.

“Estamos decididos a adoptar medidas urgentes para salvar vidas, prevenir el hambre y la desnutrición, sobre todo para abordar las vulnerabilidades de los países en desarrollo, y promover una transformación acelerada hacia una agricultura, unos sistemas alimentarios y unas cadenas de suministro sostenibles y resilientes”, precisó finalmente la declaración.