VIII Congreso del PCC

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Gilberto Vieira

Este texto recoge los análisis y conclusiones de las deliberaciones de los comunistas colombianos sobre las dictaduras y los inicios del Frente Nacional

José Ramón Llanos

El VIII Congreso del Partido Comunista Colombiano, PCC, se reunió en diciembre de 1958, a los pocos meses de haber conquistado la legalidad, por su valerosa participación, aún en la clandestinidad, contra las dictaduras conservadoras de Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez y la castrense de Gustavo Rojas Pinilla. Gilberto Vieira, secretario político, Álvaro Vásquez y Filiberto Barrero, presentaron los informes Político, Sobre La declaración Programática y los Estatutos del PCC, respectivamente.

El informe de Gilberto Vieira

Gilberto Vieira, secretario político, advirtió que dados los seis años transcurridos desde el VII Congreso las cuestiones ocurridas eran tantas “que no podremos intentar analizarlas sino en forma sintética y procurando poner el acento principal en las cuestiones decisivas y esenciales”. Subrayó Vieira que desde el VII Congreso el pueblo tuvo que enfrentar su lucha contra las dictaduras conservadora y la militarista y aunque las supo doblegar la burguesía buscó una salida conciliadora, mediante la cual se instituyó la democracia recortada y excluyente.

Efectivamente, el informe de Gilberto Vieira es prolijo y por eso su ponencia fue muy extensa, 43 páginas. En las cuales desarrolla 23 temas sin contar los subtemas, por lo cual en este artículo solo haremos referencia a los más importantes. En un segundo artículo continuaremos el resumen del informe Político y el de Álvaro Vásquez y Filiberto Barrero.

El PCC enfrentó las dictaduras desde la clandestinidad ya que fue ilegalizado por la Constituyente de Rojas Pinilla, en cumplimiento de las orientaciones de Estados Unidos. Pero el Partido supo sortear esos retos y riesgos y salió adelante. Claro que perdió valiosos cuadros políticos, muchos militantes apresados y asesinados e instrumentos de trabajos, locales y bibliotecas destruidos. En estas condiciones el Partido fue afectado en su militancia urbana y se fortaleció en las zonas rurales. Fue muy acertada y eficaz la concepción de las autodefensas campesinas, puesta en práctica en las zonas rurales de Viotá, Sumapaz y Cunday.

Análisis de la situación nacional

En su informe Gilberto Viera afirma: dos son las contradicciones de la situación colombiana. 1° “La contradicción entre la nación colombiana y el imperialismo yanqui, que frena y deforma su desarrollo, explota su pueblo, saquea sus riquezas naturales, atenta contra su independencia y viola su soberanía y 2°, La contradicción entre las necesidades del país, las fuerzas en desarrollo y las relaciones de producción anticuadas, especialmente los restos semifeudales en la agricultura”.

La contradicción con el imperialismo yanqui no es solamente con los monopolios, es también con los intermediarios, entre los importadores, las empresas mixtas, los latifundistas, los bancos dominados por el capital yanqui.

Contra el imperialismo yanqui la clase obrera, el campesinado, los pequeños empresarios, necesitan crear una fuerte alianza para lograr vencer y excluir el imperialismo. También la burguesía urbana, los sectores cafeteros que tienen que vender sus productos a bajo precios. Identificar los elementos de esta contradicción con el imperialismo yanqui, es fundamental para construir la táctica de lucha y para los objetivos estratégicos del PCC.

Características de la economía colombiana

Es necesario precisar la forma como Estados Unidos deforma la economía colombiana para que su crecimiento y los objetivos no tengan en cuenta nuestras necesidades, sino los intereses del imperialismo norteamericano. Las empresas estadounidenses explotan nuestras riquezas naturales, oro, plata, platino, petróleo con métodos colonialistas, se llevan las utilidades y a las regiones le dejan ruinas a cambio de pequeñas cantidades de dinero para el Estado.

Son varias las entidades que utiliza el imperialismo para imponer su modelo económico que le permita interferir nuestro crecimiento y aumentar la dependencia a través de instituciones como el Banco Internacional de Fomento. También influye sobre los gobiernos para que utilicen nuestros recursos en gastos improductivos como la adquisición de armamento para apertrechar un ejército que reprima al pueblo y aplique su política anticomunista.

Otra actividad nacional también interferida por el imperialismo es la educación y la cultura que mediante sus agencias especializadas intentan imponer sus planes de estudios, la formación de nuestros profesionales para que al egresar de nuestras universidades sean proclives a defender el modelo económico norteamericano y los intereses imperialistas.

Identificar la contradicción principal, “La de la nación colombiana, de todo el pueblo colombiano con el imperialismo yanqui y sus agentes, es decisivo para la elaboración de nuestra táctica y para nuestros mismos objetivos estratégicos”.  Esta identificación es esencial para orientar la lucha de nuestro pueblo, como se desarrollará, los posibles obstáculos de esta lucha y como superarlos exitosamente.

Álvaro Vásquez

La coyuntura económica

El informe del secretario político analiza la crisis económica del momento, caracterizada por los bajos precios del café con la consecuente reducción de precios e ingresos al país. Esta crisis es consecuencia de la capacidad de manipulación de los monopolios norteamericanos que son los que compran a los productores colombianos el café y lo revenden en el mercado de su país. Téngase en cuenta que en ese momento el café suministraba el 82 por ciento de las divisas y además que los Estados Unidos compraban el 84 por ciento del café que se exportaba. El informe también critica la incapacidad del Estado para manejar esa crisis.

El informe anota que en este período se desarrolla una crisis cíclica, acompañada de una inflación que se les atribuye a los gastos improductivos, los gastos de guerra y una política bancaria equivocada. La presencia de La misión del Padre Louis-Joseph Lebret permite identificar que la concentración de la riqueza es tal que el 4,6 por ciento de la población se apodera del 40 por ciento del ingreso nacional, mientras que el 80 por ciento solamente recibe el 35 por ciento. Hasta el ministro de Hacienda reconoció que la participación de los trabajadores en el ingreso nacional ha venido disminuyendo con el agravante que no se reconoce el incremento de la productividad del trabajo salarialmente. Lo cual es característica de la superexplotación capitalista

Las soluciones de las clases dominantes

El informe hace una valoración de las soluciones que aplicaron las clases dominantes para tratar de superar la crisis. Entre otras la devaluación del peso, la restricción del crédito bancario que afectaba especialmente a los pequeños y medianos empresarios; una política de austeridad, que implicó recorte en los recursos asignados a educación, salud, pero no a los gastos de guerra. A este rubro en 1957 se le destinaba el 31 por ciento del presupuesto. O sea, un millón de pesos de la época diarios.

Lógicamente, estas medidas afectaron el poder adquisitivo del salario y en cambio enriquecieron a los exportadores que recibían más pesos por los dólares productos de la exportación. También favorecía a la industria armamentista norteamericana que era la principal proveedora del armamento del ejército.

Frente a esta situación el informe planteaba: “La profunda crisis estructural del país no admite más que una solución radical de fondo que solamente la dará la revolución antiimperialista y antifeudal, que es el contenido del Frente Democrático de Liberación Nacional, tal como se define en La Declaración Programática.

En el segundo artículo seguiremos analizando los informes presentados en el VIII Congreso.