miércoles, mayo 29, 2024
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Habemus Zona de Reserva Campesina en Sumapaz

Después de una larga lucha, la Agencia Nacional de Tierras tuvo que aprobar la creación de esta figura en la localidad rural de Bogotá. Este instrumento armoniza la protección de ecosistemas estratégicos con el reconocimiento pleno de derechos del campesinado

Claudia Flórez Sepúlveda

Las Zonas de Reserva Campesina, ZRC, se inspiraron en la experiencia de las colonias agrícolas creadas en el año de 1928, las cuales estaban sustentadas en los decretos 839 y 1110 y la ley 160 de 1936. Sin embargo, para esta época el propósito de proporcionar tierras al campesinado se vio frustrado por la violencia terrateniente y el afianzamiento de gobiernos que favorecieron la gran propiedad.

Las propuestas organizativas y productivas de la población terminaron estigmatizadas como zonas de autodefensas campesinas o como las llamadas “repúblicas independientes”, cuya estrategia terminó justificando la violencia y las acciones militares, lo que impulsó el desplazamiento y desterritorialización de una gran comunidad de colonos.

Luego se vivirían distintos periodos de violencia que profundizaron en despojo del campesinado, la ley 135 de 1961 intentó nuevamente una Reforma Agraria pero tampoco tuvo éxito. La violencia creció con la incursión paramilitar dirigida principalmente a las comunidades de colonos organizadas, los gobiernos no cumplieron con las promesas de acceso a la tierra, la asistencia técnica, ni tampoco con la protección a los campesinos.

En consecuencia, aumentaron las brechas de desigualdad, el despojo de tierras, el destierro, se limitó la producción de alimentos y la sombra de la pobreza cubrió los territorios rurales, ligado a la agudización del conflicto armado que ha vivido el país.

¿Que son las ZRC?

En este escenario y producto de la movilización campesina surge la figura jurídica de la Zona de Reserva Campesina, en la cual el Estado reconoce a las comunidades campesinas, las formas en que se organizan y su visión para el desarrollo del territorio.

Esta figura busca frenar la expansión de la frontera agrícola a través de la estabilización de la economía campesina, generando las condiciones materiales necesarias para el desarrollo pleno de los medios de vida del campesinado a través de un Plan de Desarrollo Sostenible, que funge como hoja de ruta para estos cambios de carácter territorial. Así es el único instrumento que concentra las acciones de reforma agraria en lo territorial, armonizando la protección de ecosistemas estratégicos con el reconocimiento pleno de derechos del campesinado.

Hasta el año 2021 en el país se habían constituido siete ZRC, con resolución del Estado: Guaviare; cuenca del río Pato y Valle de Balsillas, en Caquetá; Sur de Bolívar, municipios Arenal y Morales de Bolívar; Cabrera, Cundinamarca; Perla Amazónica, en Putumayo; Valle del río Cimitarra en Magdalena Medio; y Montes de María II en Bolívar. Sin embargo, la mayoría de procesos de constitución se encontraban frenados. Por lo menos cuarenta iniciativas de ZRC a lo largo del país no habían tenido respuesta por parte de los gobiernos de turno.

En diciembre del 2022 el gobierno de Gustavo Petro anunció la decisión de otorgar la figura de ZRC a cuatro territorios: Sumapaz, Distrito Capital; Losada-Guayabero, Meta; Güejar-Cafre, Meta; y La Tuna, Santa Rosa-Cauca. “Son lugares emblemáticos en la historia de las luchas agraristas por la defensa de los derechos del sector, de la búsqueda de la tierra, la paz y que los campesinos permanezcamos en el territorio”, explica el líder y profesor rural Alfredo Díaz Benítez.

Los obstáculos del proceso

La lucha por la ZRC de Sumapaz lleva más de 20 años. Foto Carolina Tejada

La lucha por la ZRC de Sumapaz lleva más de 20 años cuando se planteó por primera vez la posibilidad de ser establecida, no obstante, no se realizó ante la oposición del alcalde Enrique Peñaloza. Luego, en el año 2012 presentó ante la Agencia Nacional de Tierras, ANT, su Plan de Desarrollo Sostenible y realizó la solicitud de constitución. Solo hasta 2016 la ANT realizó la audiencia de constitución, donde la comunidad sumapaceña por unanimidad solicitó la constitución formal de la ZRC.

Lo que siguió fue un proceso de dilación por parte de la ANT de los gobiernos de Juan Manuel Santos e Iván Duque, donde la organización campesina procedió a medidas jurídicas para la exigencia de la constitución y el reconocimiento de derechos que se vieron afectados.

Para Díaz Benítez, la figura de ordenamiento de Zona de Reserva Campesina para Sumapaz encontró todos los obstáculos que el Estado y sus instituciones pusieron para reconocer los derechos del pueblo trabajador, especialmente del campo. “Impuso obstáculos jurídicos y políticos, tanto así, que en el gobierno mafioso de Duque señaló que esta forma organizativa, de planeación y ejecución del desarrollo, era una propuesta inspirada por la insurgencia, cuando la insurgencia en un comienzo la calificaba de ser una figura muy liberal ante la reforma agraria que las FARC proponían”, resalta el profesor.

“Si bien formalmente fueron más de 10 años para el reconocimiento, en la historia real son más de 100 años que tardó el Estado colombiano en reconocer la autonomía, formas organizativas y la capacidad creadora del campesinado en defensa y cuidado del territorio”, comenta Díaz Benítez.

Carlos Morales, integrante del Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Sumapaz, Sintrapaz, y del Grupo de Investigación Sumapaz, destaca que las entidades del Estado y la voluntad de los gobernantes se opusieron al proceso: “En el gobierno Duque se hizo todo lo posible por frenar la Zona de Reserva Campesina y para la alcaldesa de Bogotá Claudia López, hasta hace poco en sus propias sus palabras, planteó que la Zona de Reserva Campesina nunca se constituiría. Tampoco podemos olvidar la permanente estigmatización por parte del expresidente Uribe hacia la figura”.

Señala Carlos que existe una oposición de sectores poderosos que no ven a Sumapaz como un territorio históricamente habitado por campesinos, sino que lo proyectan como fuente de agua para sus proyectos inmobiliarios, industriales y agroindustriales en la Sabana. Estos sectores con sus intereses, ven como una derrota la constitución de una ZRC en Bogotá.

La ZRC en Sumapaz

Como ya se planteó, la figura de ZRC busca la estabilización de la economía campesina bajo el propósito de frenar la expansión de la frontera agrícola. Es decir, la conservación no puede ser sin los campesinos o con políticas ambientales que realmente reediten el despojo. La conservación es garantizando los derechos plenos del campesinado y reconociéndolo como actor histórico que, en este caso, ha protegido el páramo de Sumapaz.

La propuesta de ZRC para Sumapaz está compuesta por 16 veredas de la Localidad 20 de Bogotá, territorio agrario del Distrito Capital conformado por las catorce veredas de la cuenca del Río Sumapaz y dos del corregimiento de Nazareth, las veredas de Ánimas y Sopas.

Para Yudy Villalba, integrante de Sintrapaz y del Consejo Local de Mujeres, la ZRC de Sumapaz posibilita la estabilidad de las comunidades campesinas en las áreas de la frontera agrícola, evitando que la concentración de la tierra en pocas manos se siga fomentando. De igual forma, “también apoyaría el trabajo que hacemos en la protección del páramo y nos potencia como comunidad, pues tendríamos la autonomía de construir nuestro rumbo en el Plan de Desarrollo Sostenible”.

De acuerdo con lo planteado por Carlos Morales, la constitución de la ZRC de Sumapaz representa un giro respecto a los discursos y políticas de un conservacionismo ortodoxo que no reconoce la interacción entre lo humano y la naturaleza: “En gobiernos anteriores se venían impulsando políticas conservacionistas que presionaban al campesinado para abandonar su territorio. Por eso, la decisión del gobierno Petro representa un giro total, de una estrategia de despojo hacia el reconocimiento al campesinado como cuidador del páramo.

“Hay un antecedente clave para todas estas políticas. La delimitación del páramo y el Plan de Ordenamiento Territorial impuesto por la alcaldesa Claudia López, que no reconocen en muchos casos los derechos del campesinado. Hoy se les está diciendo que la conservación es con ese sujeto político y que cualquier iniciativa desde el Estado es en perspectiva de satisfacer sus derechos”.

Sumapaz es la localidad agraria de Bogotá. Su población se estima en 3.700 habitantes, la mayoría campesinos y campesinas. Foto Carolina Tejada

El futuro de la ZRC

Son varias las tareas que se afrontan por parte de la organización campesina. La primera es idear una estructura organizativa de la ZRC, fortaleciendo un Comité de Impuso que cuente con la representación de las 16 veredas que conforman la propuesta de zona y el sindicato agrario.

Sumado a esto se debe realizar un ajuste del Plan de Desarrollo Sostenible, el cual presenta una desactualización producto de la dilación en su aprobación por parte de los dos gobiernos anteriores. Este instrumento debía haber iniciado en el año 2013. Por eso se hace necesario una renovación integral en su parte técnica, así como de los proyectos a desarrollar.

Además, es imperativo que lleguen los recursos para ejecutar el Plan de Desarrollo Sostenible. Ya el gobierno de Petro tomó la iniciativa y aprobó la constitución de la Zona de Reserva Campesina, un gran logro. Pero ahora debe avanzar en garantizar la financiación de los proyectos estratégicos que alberga dicho Plan.

Las expectativas

La expectativa del movimiento campesino es que se constituyan las ZRC que han sido frenadas en los últimos años, que se apoye y financie las ya constituidas y que se impulsen más procesos de conformación en las distintas zonas de frontera agrícola en el país, llegando en algunos casos a la construcción de oficio de algunas ZRC.

De acuerdo con lo expresado por Carlos Morales, en el caso de la región de Sumapaz, se espera que se fortalezca la ZRC de Cabrera actualizando y financiado su Plan de Desarrollo Sostenible. Que de igual manera suceda en la recién constituida de Sumapaz y que se apoye la constitución de la Venecia que viene en un proceso adelantado, como de otras que se puedan proyectar en municipios del Sumapaz.

Planteando como alternativa a las políticas conservacionistas que impulsan el despojo campesino, que todo el páramo de Sumapaz esté rodeado y protegido por distintas ZRC o por una gran zona de carácter regional.

Para Yudy Villalba, la organización de mujeres que hace parte del movimiento agrario puede aportar un alto conocimiento cualificado para la constitución de la ZRC. “Es el reconocimiento de todo lo que se ha venido trabajando desde la comunidad y nosotras como mujeres hemos hecho parte de la solicitud. Desde la construcción de ese plan, hemos participado en reuniones que se han dado con el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder, y con la ANT, en espacios también de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca”.

En la localidad de Sumapaz, el Partido Comunista y la Unión Patriótica tienen un histórico trabajo con las comunidades campesinas. Foto Carolina Tejada

Un día para la historia

Yudy plantea que desde la organización de mujeres se estará trabajando desde las 16 veredas constituidas para mejorar en este enfoque diferencial de género. “La importancia también es reconocer el sentido de una lucha campesina que se ha dado para reconocer este territorio y tener en este unas condiciones favorables y dignas. Es fundamental poder decidir sobre el territorio, sobre todo lo que se desarrolle allí y así las administraciones distritales y nacionales tengan un reconocimiento para que se tomen decisiones de manera concertada y no sean imposiciones”.

Para el profesor Alfredo Díaz, la expectativa principal por parte de la organización campesina y popular de la región, es blindar al territorio ante las amenazas del despojo para el desarrollo de mega proyectos de un lado y del otro, la cualificación de las formas organizativas creadas por el campesinado para confluir en la formulación, aprobación y ejecución del plan de vida, que resuelva paulatinamente la necesidades existentes y dignifique la vida de la población establecida y aferrada históricamente a estas montañas.

El 4 de febrero se llevará acabo la primera asamblea de Zona de Reserva Campesina del Sumapaz en la Casa del Pueblo Mario Upegui en San Juan de Sumapaz. La reunión es convocada por Sintrapaz y las 16 Juntas de Acción Comunal que la conforman.

Será un escenario donde el Gobierno del cambio notificará el ejercicio simbólico y la decisión política de reconocer la ZRC Sumapaz. Además, como representante del ejecutivo escuchará al campesinado del territorio. Se espera la llegada de varias delegaciones de organizaciones sociales y agrarias de distintos territorios, para acompañar esta fecha histórica.

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