“El mundo pasa por un periodo turbulento”

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Seminario ‘Los partidos y una nueva sociedad’ organizado por el Partido del Trabajo de México. Foto PT

Se reunió en México el grupo de trabajo del Foro de São Paulo. VOZ reproduce la resolución final

El Grupo de Trabajo del Foro de São Paulo, en reunión ampliada este 25 de septiembre de 2022, celebrada por videoconferencia y presencialmente en la Ciudad de México, agradece a los compañeros y compañeras del Partido del Trabajo de México por posibilitar la realización de esta actividad.

El mundo atraviesa un período turbulento. La guerra en Ucrania ha generado obstáculos para la recuperación económica que se iniciaba con el control de la pandemia de Covid-19. Los precios vinculados al petróleo crecen y, con este aumento generalizado, hacen sufrir sobre todo a la gente más pobre.

También vivimos una grave crisis internacional, con el aumento de la ofensiva del gobierno de Estados Unidos de América -EUA- contra China y Rusia, con el intento de garantizar su hegemonía mundial, visiblemente en decadencia en los últimos años.

La pandemia de Covid-19 y la guerra en Ucrania pusieron a desnudo las inmensas diferencias entre las naciones del globo. Mientras algunos países ya están muy avanzados en la vacunación contra la Covid-19, otros siguen con dificultades de acceso a las vacunas. De otra parte, el conflicto en Ucrania impuso grandes desafíos económicos a las naciones más pobres, con obstáculos para producir o importar diversos productos, debido a las sanciones impuestas por los países de la OTAN al comercio con Rusia.

En este momento, somos testigos del aumento de los gastos militares en los países ricos, mientras centenas de millones de personas sufren con la inseguridad alimentaria o el hambre crónica y la desnutrición.

Las consecuencias del cambio climático no son más una simple amenaza y se tornaron cada vez más presentes en nuestro cotidiano, con tempestades, sequías, el avance del mar, entre otras.

En este contexto, necesitamos más que nunca de solidaridad y cooperación entre los pueblos y naciones, para juntos buscar soluciones para los problemas que afectan a todos los países; sin embargo, estamos viendo el contrario.

En América Latina y el Caribe -ALyC- el escenario es de atención con la ofensiva estadunidense en su intento de contrabalancear el avance chino y ruso en la región. No podemos permitir que las disputas de poder internacional afecten nuestra soberanía y se traduzcan en una interferencia sobre el proceso de construcción democrática de nuestros países.

Debemos profundizar la lucha por nuestra soberanía e independencia, por nuestro desarrollo autónomo, con respeto a los pueblos originarios y su saber ancestral, la preservación ambiental, los derechos humanos y de las minorías, la construcción de sistemas de salud y educación públicos y de calidad para todos y todas.

Recordamos la valiosa lucha de Cuba, Nicaragua y Venezuela que, durante los peores momentos de la pandemia y bajo el bloqueo ilegal de EUA, han demostrado una gran resiliencia y capacidad para enfrentar exitosa- y creativamente la situación. También es importante mencionar el éxito cubano con las vacunas contra la Covid-19.

Reiteramos nuestro apoyo a la lucha anticolonialista en ALyC, parte indisociable de las luchas del Foro de São Paulo. Denunciamos el colonialismo en Martinica, Guadalupe, Guyana, Bonaire, Curazao, y apoyamos firmemente sus movimientos de resistencia y oposición.

Denunciamos la situación de Puerto Rico y el uso militar del territorio de Vieques y las terribles consecuencias ambientales, así como la ocupación ilegal de las Malvinas, Georgia del Sur y Sandwich, y la presencia militar del Reino Unido en el Atlántico Sur.

Saludamos la victoria del compañero Gustavo Petro y la compañera Francia Márquez en las elecciones colombianas, un marco histórico, y deseamos la victoria del binomio Lula-Alckmin el próximo 2 de octubre en Brasil.

En un pasado reciente, hemos demostrado en nuestra región que es posible trabajar para la construcción de nuestras naciones alrededor de ideas comunes de paz, cooperación y diálogo. El retorno de una mayoría de gobiernos de izquierda y progresistas representa la posibilidad de retomar ese momento, avanzar en la integración regional soberana y solidaria, para una América Latina y el Caribe de paz y prosperidad para nuestros pueblos y naciones, con respeto al medio ambiente y justicia social.