El mundo mira con atención a Colombia

0
154
Reunión del consejo de redacción del semanario VOZ con observadores internacionales de América Latina

Cientos de observadores provenientes de Europa, Estados Unidos y América Latina se sumaron a la veeduría de los comicios presidenciales

Diana Carolina Alfonso
@DianaCaro_AP

Desde fines del 2021 las redes internacionales empezaron a volcar su atención en las elecciones en Colombia, tanto legislativas como presidenciales. La represión del paro nacional tuvo por eco una enorme preocupación sobre la preparación del clima electoral.

Por aquella época defensores internacionales de la talla del dirigente sindical argentino Juan Grabois, movilizados por la masacre del gobierno Iván Duque, no pudieron ingresar al país por, supuestamente, amenazar la seguridad nacional. A Grabois, conocido por ser el brazo izquierdo de la política social del Papa Francisco en el continente, lo devolvieron desde Migraciones a Lima con un puñetazo en la cara.

Contrario a lo que cualquiera pensaría, llegar a Colombia ungido por el derecho internacional humanitario es más riesgoso que arribar en modo turista. Durante las semanas de paro otros delegados internacionales que sí pudieron ingresar al país fueron señalados, amenazados por la fuerza pública, y no pocas veces “chuzados”, eufemismo recurrente para hablar de interceptaciones ilegales, una práctica represiva que se masificó durante los primeros años del gobierno Uribe, con la venia del extinto Departamento Administrativo de Seguridad, DAS.

Obviamente el alcance de las chuzadas era totalmente desconocido para cierto arco de la militancia internacional. Las investigaciones ilegales alcanzaron al diputado argentino Federico Fagioli, a quien poco y nada le sirvió venir como garante de derechos humanos por parte del Estado argentino.

Duque sigue siendo Duque

En ese contexto, siete observadores internacionales fueron deportados sin mediar derecho a la defensa en el último mes. Por lo menos tres de ellos son conocidos por su participación activa como defensores de los derechos humanos en la semana del paro nacional de 2021.

La semana previa a los comicios, Alejandro Rusconi, responsable internacional del Movimiento Evita y miembro del Foro de San Pablo, denunció que la empresa Avianca le prohibió ingresar al vuelo que el propio Consejo Nacional Electoral, CNE, había financiado para que pudiera cumplir con sus deberes de observación. En las últimas horas, Fernando Collizzolli, académico y director de Relaciones Internacionales de la municipalidad de Quilmes, fue vetado con argumentos internacionales.

Sin embargo, y pese a la vocación violatoria de los derechos humanos en los gobiernos uribistas, una cantidad inédita de observadores internacionales han llegado al país en las últimas semanas para cubrir desde sus capacidades las elecciones presidenciales.

La patria grande está de pie

Es importante destacar la solidaridad latinoamericana entre las comitivas internacionales. Aun cuando las intenciones represivas del gobierno de Iván Duque han determinado el veto a varios dirigentes argentinos, el país de las Madres de Plaza de Mayo ha demostrado un importante compromiso en esta coyuntura.

La delegación brasileña también se ha destacado en su condición de amplificador del proyecto de articulación con la campaña Lula Presidente. A estos esfuerzos se suman delegados de Puerto Rico, República Dominicana, Chile, Uruguay y morenistas de México. El propósito de los observadores y observadoras es, además del cuidado de las elecciones, participar activamente en las construcciones populares del Pacto Histórico, tanto regionales como barriales.

Recientemente la comitiva de solidaridad de Brasil y Argentina se reunió con el consejo de redacción del semanario VOZ en Bogotá con el propósito de presentar las estrategias de comunicación con el Pacto Histórico.  En la reunión estuvieron presentes comunicadores y militantes de Dialogos do Sul, Hora do Povo, y la Agencia Latinoamericana de Información.

Poner el cuerpo

Guadalupe Viñuela Flores, delegada del Partido Comunista de la Argentina, comentó al semanario VOZ algunas de sus experiencias como observadora: “Estuvimos participando este fin de semana dentro del esquema de observación internacional del PH en articulación con el Comité Permanente de Derechos Humanos, CPDH. Nuestra tarea consistió principalmente en colaborar con presencia internacional para respaldar las garantías democráticas en el proceso electoral, y poder también registrar las posibles situaciones de irregularidades en el proceso de elección, como también todo lo que significa la violación de los derechos humanos en el país a causa de una crisis social profunda.

“Entendemos que estas elecciones son fundamentales no solo para Colombia sino para toda la región. Sabemos que Colombia es el eje estratégico para la injerencia de Estados Unidos en nuestro continente. En ese sentido, nos resulta fundamental poder construir una solidaridad internacional, no sólo discursiva y simbólica, más bien poniendo el cuerpo en el territorio. En estos días pudimos conocer lo que fue una experiencia de resistencia y de organización popular en torno al fútbol en Ciudad Bolívar.

“Después pudimos participar de la observación en algunos centros de votación en donde se sucedieron las votaciones de manera tranquila, pero entendiendo que el riesgo al fraude era permanente. La presencia de testigos, jurados y observadores ayudó a que transiten de la mejor manera posible estas elecciones”.

Cambio de época

Un delegado de Puerto Rico, quien pidió reservar su nombre ante posibles retaliaciones del gobierno norteamericano, también se refirió a los retos de la labor internacionalista durante la coyuntura: “Mi experiencia en Colombia en términos logísticos es que me he sentido seguro gracias al enorme trabajo de los equipos del Pacto Histórico para traer varias delegaciones de observadores. El proceso electoral demuestra que hay un cambio en Colombia. La situación es difícil. Hemos esperado que el Pacto Histórico ganara en primera vuelta, pero la organización continúa. Vamos a tener que hacer un gran trabajo para que en la segunda vuelta el Pacto gane. Sin embargo, hay gran esperanza para el 19 de junio.

“Afuera el trabajo militante en los consulados y embajadas puede asegurar que los colombianos en la diáspora puedan votar y, además, evitar un posible fraude. Es sumamente importante estar aquí en calidad de internacionalistas. Es necesario estar en Colombia en estos momentos apoyando a les compañeres que están luchando por un país para los colombianos, para alejarse del imperio yankee. Es imperioso que Petro y Francia ganen las elecciones para que la gente pueda pertenecer realmente a su país.”

La masiva llegada de las delegaciones internacionales es un signo en un cambio de época. El mundo mira hacia Colombia. Latinoamérica espera con los brazos abiertos su incorporación al proyecto continental después de 200 años de gobiernos que le imprimieron una agenda eminentemente desestabilizadora.