El Congreso ante el nuevo gobierno

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Capitolio Nacional de Colombia. Foto Mauro Pellegrino

La gobernabilidad que necesita el Pacto Histórico se alcanzará de acuerdo a la sapiencia política que tenga esta colectividad para lograr mayorías suficientes y así impulsar un trabajo parlamentario eficaz

Simón Palacio
@Simonhablando

El triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez marca el inicio del primer gobierno progresista en la historia. El nuevo ejecutivo que liderará el Pacto Histórico cuenta con la bancada parlamentaria más votada en todos los tiempos, la mitad de ella mujeres, y un programa político ‘Colombia potencia de la vida’ que se convertirá en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026.

Es decir, la nueva realidad demanda un nuevo cálculo en las distintas fuerzas políticas que tienen representación en el Congreso de la República. Si bien el Pacto Histórico alcanzó 20 curules, lo cual le permite no solo ser la bancada mayoritaria, sino el derecho a estar en todas las mesas directivas de las comisiones constitucionales, también es cierto que de manera solitaria no podrá lograr las reformas prometidas. Por lo tanto, las alianzas que se configuren al interior del parlamento serán definitivas.

Al cierre de la edición, se conoció que el Pacto Histórico designó al senador Roy Barreras como candidato de la colectividad para ocupar la presidencia del Senado de la República.

Alianzas

La Alianza Verde-Centro Esperanza será bancada del nuevo gobierno. Siete de sus 13 senadores electos acompañaron a Gustavo Petro, incluso desde antes de primera vuelta. El centro político tiene hoy a su cargo las alcaldías de Bogotá y Cali, donde comparten proyectos estratégicos de transporte e infraestructura con el Gobierno nacional. Por lo tanto, necesitarán de un diálogo constante con el nuevo gobierno para finalizar esos proyectos en los dos años que les queda de gestión.

Para la presidencia de la Cámara de Representantes, la colectividad verde ha elegido a la representante por Bogotá, Katherine Miranda, como candidata a ocupar la presidencia de la corporación. Por el lado del Pacto Histórico se mantiene la candidatura del representante David Racero, pero se espera que exista consenso entre las dos fuerzas políticas del nuevo gobierno.

Por otro lado, el Partido Comunes tiene el reto histórico de recomponer el daño a la paz hecho por Duque e implementar legislativamente el Acuerdo de Paz. El propio Instituto Kroc, organización que hace seguimiento a la implementación, en su estudio “Cinco años después de la firma del Acuerdo Final” advirtió que por decisión política se habían frenado avances significativos como la creación de la Jurisdicción Agraria Especial o la implementación de los planes de sustitución de cultivos denominados ilícitos que serán la principal política pública para el desarrollo agrario para la seguridad en las regiones.

Cercanos

Aunque el Partido Liberal perdió las elecciones presidenciales después de apoyar el continuismo en primera vuelta y al candidato perdedor de la segunda, y teniendo pendiente resolver la legitimidad de César Gaviria como conductor de la tolda roja, no se descarta que llegue una buena cantidad de parlamentarios a la bancada de Gobierno teniendo en cuenta que una significativa y representativa dirigencia liberal acompañó a Gustavo Petro.

El Partido Liberal es la colectividad que más alcaldes locales eligió en 2018. La relación de los actuales burgomaestres con el presidente electo será de dos años y tendrán que trabajar en los proyectos de participación de la Nación donde será más factible su ejecución, si entre el Gobierno nacional del Pacto Histórico y las administraciones locales no medie el ruido de una agresiva oposición política desde el parlamento.

Negociantes

Sobre la bancada que componen los partidos Cambio Radical y la U se prevé que contribuirán con algunos apoyos a reformas legislativas y que se resistirán a muchas iniciativas, la mayoría de corte estructural. La declaración de independencia de estas fuerzas políticas permitirá la configuración de las mayorías necesaria para las votaciones cruciales del Congreso.

En la circunscripción indígena, los partidos Mais y Aico se han sumado a la bancada de gobierno después de un proceso de diálogo político en cabeza del senador Roy Barreras. Estas negociaciones, acuerdos parciales, alianzas transitorias pueden dar con el número mágico de 55 senadores, mayoría necesaria para tramitar de manera tranquila las reformas sociales prometidas y que al día de hoy no alcanza a tener la coalición que será gobierno.

El Partido Conservador acompañó al senador David Barguil en la consulta del Equipo por Colombia, después apoyaron a Federico Gutiérrez en primera vuelta presidencial y vergonzantemente orientaron su votación al candidato perdedor en la segunda. Después de casi 40 años, la bancada azul será oposición. Ya no contará con nombramientos ministeriales que le han permitido históricamente abastecer las maquinarías clientelares que les aseguran altas votaciones, como la lograda en marzo.

Oposición

El Centro Democrático será la principal fuerza de oposición en el parlamento. Un ejercicio político que se espera sea de permanente tensión de acuerdo a sus extremismos ideológicos. No obstante, tendrá que tramitar el desastre electoral que no solo los bajó del gobierno, sino que redujo a la mitad su fuerza parlamentaria.

Hay un debate interno sobre la responsabilidad que tendría el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Mientras algunos quieren jubilar al también exsenador, otros defienden su conducción y vigencia política. No obstante, los últimos resultados electorales dejan muy mal al principal líder del Centro Democrático, teniendo en cuenta los problemas judiciales que lo mantienen en calidad de imputado, las abucheadas públicas que lo alejaron de las calles y el mal momento por el que pasa el nuevo partido de oposición.

Por otra parte, los partidos Mira y Justa Libres, que representan a una importante población creyente, tienen el mismo problema que los liberales, sus dirigentes políticos eligieron estar con el continuismo. Ante estas dificultades, las bases podrán encontrar mayor legitimidad para sus intereses en sectores del Pacto Histórico, como el liderado por el pastor cristiano Alfredo Saade (antiguo Justa Libres), que llaman a defender la libertad de culto y religión.

La oposición tendrá un propósito de contención. Aunque sea homogénea en su concepción conservadora, no suman 55 votos para ser mayoría, como tampoco tiene la fuerza suficiente en las siete comisiones constitucionales para imponer decisiones o trabar los tramites legislativos de las reformas urgentes o las discusiones centrales como el Plan Nacional de Desarrollo.

La reconfiguración de fuerzas políticas será un trabajo de convencimiento, concertación y compromisos políticos que respondan a las realidades y necesidades de la gente. Discusiones como la reforma tributaria y el Plan Nacional de Desarrollo estarán en la agenda legislativa en el primer año del nuevo gobierno. La configuración de las comisiones económicas (tercera y cuarta) será vital para el éxito de los planes y programas que pretendan cambiar la realidad de los territorios.

Iniciativa política

Los partidos políticos con presencia en el Congreso tienen que declararse de oposición, independencia o gobierno, según el Estatuto de la Oposición. El nuevo gobierno tendrá que ser generoso, escuchar a las fuerzas parlamentarias independientes y conciliar posiciones que permitan el avance en la discusión de los proyectos de carácter reformista.

La bancada del Pacto Histórico está llamada a dinamizar el Congreso, ponerle ritmo a las discusiones y trámites legislativos, a tomar la iniciativa parlamentaria, ajustar el Presupuesto del año 2023 hecho por el actual gobierno. Construir las bases del Plan Nacional de Desarrollo ‘Colombia potencia mundial de la vida’, y preparar con solidez la discusión de la necesaria pero impopular reforma tributaria.