Disparada la inflación en Estados Unidos

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Los precios exorbitantes en los alimentos, uno de los factores que disparan la inflación

El país enfrenta varios “desafíos macroeconómicos”, incluyendo niveles inaceptables de inflación, así como vientos en contra asociados a las interrupciones causadas por la pandemia en las cadenas de suministros y las perturbaciones en los mercados del petróleo y de alimentos, resultantes de la guerra en Ucrania

Alberto Acevedo

El crecimiento de precios en los artículos de primera necesidad, en los combustibles, en los arriendos y en los servicios de salud, es decir, en los rubros que más afectan al ciudadano de los Estados Unidos, ha adquirido una dinámica cotidiana, desbordada, que amenaza con desestabilizar toda la arquitectura económica de la primera potencia del mundo.

Y mientras los economistas y analistas sociales muestran su preocupación por esta situación, el Banco Mundial advierte al mismo tiempo que el fenómeno afecta la economía global, y maduran las condiciones para una estanflación, es decir, la combinación por un tiempo prolongado, de alza de precios, desempleo y estancamiento económico.

La inflación en Estados Unidos ha llegado a “niveles inaceptables” como consecuencia de la pandemia del covid-19 y el conflicto en Ucrania, declaró la semana pasada la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janeth Yellen, quien prometió restringir los precios de los productos básicos mediante una “apropiada” postura presupuestaria.

Desafíos

Pero el hecho de que la primera autoridad en el manejo de las finanzas, reconozca la existencia de una situación semejante, creó un estado de zozobra que no se puede minimizar.

En una audiencia ante el Comité de Finanzas del Senado, Yellen dijo que Estados Unidos enfrenta varios “desafíos macroeconómicos”, incluyendo niveles inaceptables de inflación, así como vientos en contra asociados a las interrupciones causadas por la pandemia en las cadenas de suministros y las perturbaciones en los mercados del petróleo y de alimentos, resultantes de la guerra de Rusia en Ucrania.

Yellen anunció la liberación de volúmenes récord de las reservas estratégicas de petróleo, como una importante medida para reducir los precios de combustibles, sin la cual los precios serían aún más altos. Señaló que la alta inflación, que lleva meses manteniéndose en niveles máximos de hace 40 años, no es un problema exclusivo de Estados Unidos.

Janeth Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos

Impactos “sin precedentes”

En opinión de otros observadores, la situación es aún más preocupante. James Gorman, director general de Morgan Stanley, un referente financiero, advirtió la semana pasada sobre las posibilidades de que la economía de Estados Unidos caiga en recesión, en medio del hundimiento de los mercados mundiales, ante el temor de que los bancos centrales se vean obligados a endurecer sus políticas monetarias por la alta inflación. El banquero estimó que hay un 50 por ciento de posibilidades de que la potencia occidental caiga en recesión.

Por su parte, el presidente del banco estadounidense Goldman Sachs, John Waldron, advirtió sobre impactos “sin precedentes” en la economía global y que se anuncian tiempos más difíciles.

“Este es uno de los entornos más dinámicos y complejos si no el más (complejo) que he visto en mi carrera”, manifestó en una conferencia de inversores, en la primera semana de junio. “La confluencia de la cantidad de impactos en el sistema, para mí, no tiene precedentes”, dijo el banquero.

Expresó su temor de que los riesgos de la inflación, el cambio de la política monetaria y el conflicto en Ucrania puedan poner en peligro la economía mundial. “No hay duda de que estamos viviendo un entorno de mercados de capitales más difícil”, puntualizó el presidente de Goldman Sachs.

Reconocer la incertidumbre

La anterior preocupación fue compartida inclusive por la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, quien el viernes de la semana pasada aseguró que la situación económica de Estados Unidos va por un camino en el que se hace cada vez más difícil evitar una recesión.

“Con base en la senda política trazada en la reunión de junio del Comité Federal de Mercado Abierto y una posible reducción del déficit fiscal, esperamos que la economía estadounidense se ralentice. Somos conscientes de que se está estrechando el camino para evitar una recesión en Estados Unidos. Tenemos que reconocer la incertidumbre de la situación”, precisó Georgieva. Enfatizó en que la economía norteamericana se recupera en la pospandemia, pero está siendo, “sacudida” por factores como el actual conflicto en Ucrania y los confinamientos en China.

Un análisis adicional lo hace el Banco Mundial, que además advierte del riesgo de estanflación global. La economía del mundo está entrando en lo que puede ser un período prolongado de estanflación (escaso crecimiento y elevada inflación), advirtió el informe de perspectivas publicado el martes 7 por el Banco Mundial.

David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial, dijo al presentar el informe que “la guerra en Ucrania, los confinamientos en China, los trastornos de la cadena de suministro y el riesgo de estanflación afectan el crecimiento. Para muchos países será difícil evitar la recesión”.

Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional

Fomentar la producción

Se prevé que el crecimiento económico mundial descienda, de 5,7 % en 2021 a 2,9 % en 2022, un porcentaje considerablemente menor que el 4,1 % anticipado en enero, y posiblemente oscile a ese ritmo en el período 2023-2024.

El avance moderado se verá a medida que la guerra en Ucrania afecte la actividad, la inversión y el comercio en el corto plazo; la demanda reprimida se disipe, y vayan eliminándose las políticas monetarias y fiscales acomodaticias, según el banco.

Como resultado de los daños derivados de la pandemia y la guerra, este año, el nivel de ingreso per cápita de las economías en desarrollo se ubicará casi cinco por ciento por debajo de su tendencia previa a la pandemia.

Malpass dijo que “los mercados están expectantes, por lo que es urgente fomentar la producción y evitar las restricciones comerciales. Se requieren cambios en las políticas fiscales, monetarias, climáticas y de endeudamiento, para contrarrestar la asignación inadecuada de capital y la desigualdad”. Un interrogante adicional que se hacen analistas, propios y extraños, es si la economía norteamericana está realmente preparada para una recesión.