martes, junio 18, 2024
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Continúa el problema laboral en Textilia

Por un incendio, esta fábrica de telas suspendió los contratos de cientos de sus trabajadores y trabajadoras. Aunque reincorporó a la mayoría, el sindicato dice que dejaron por fuera a los enfermos y sindicalizados, la empresa argumenta que no hay dónde ubicarlos y que no aceptan un salario más bajo

Redacción Laboral

Hace más de un año se presenta un conflicto laboral en la empresa Textilia, en Bogotá, luego de que el 17 de enero de 2022 esta fábrica de telas, que cuenta con 480 trabajadores directos, sufriera un incendio que destruyó parte de su infraestructura.

Según el abogado de la empresa, Rafael Rodríguez, apenas se dio la conflagración, que produjo afectaciones a tres pisos y unas áreas de la fábrica que dejaron de producir, y graves consecuencias económicas, se reportó ante las oficinas de desastres de la Alcaldía de Bogotá, y ante los bomberos quienes verificaron y conceptuaron que evidentemente era de alto riesgo trabajar en esas instalaciones.

La empresa acudió al Ministerio de Trabajo para que verificara que cumplía sus obligaciones, y para solicitarle una suspensión de contratos por la ocurrencia de una fuerza mayor: “Lo primero que se pidió fue que el Ministerio viniera y constatara la ocurrencia de una fuerza mayor que suspendía los contratos de los trabajadores de todos los que laboraban en esa sección, de cualquier categoría, que en ese momento eran 363”, explicó a VOZ el abogado de la empresa.

El Ministerio verificó, y el 22 de febrero emitió un auto diciendo que la fuerza mayor sí existía. Posteriormente, con documentación que demostraba la afectación económica, se solicitó a esta cartera una suspensión de actividades de 120 días, petición que fue negada.

El Ministerio respondió que si había una fuerza mayor que suspendía los contratos de trabajo, no había lugar a pedir el aplazamiento de estos porque ya lo estaban.

Versiones encontradas

Es necesario aclarar que Textilia había suspendido los contratos desde el accidente, aunque pagando salud y pensión: “Todo lo que se ha hecho es con la veeduría del Ministerio de Trabajo, no se hace nada a espaldas. Lo que pasa es que la norma dice que ocurrido un hecho que genere fuerza mayor, los contratos se suspenden”, aclara, con documentación en mano, el doctor Rafael Rodríguez.

La empresa suspendió, pero según Olga Lucía Martínez, quien trabajaba en la sección de urdidores y es la presidenta de Sintratextilia, a los cuatro días del incendio ya estaba reincorporando a algunos trabajadores hasta que dejó a 100 por fuera, justo quienes tenían estabilidad laboral reforzada, prepensionados y madres cabeza de familia enfermas. Esto condujo a que en mayo fundaran el sindicato.

“Entonces, ellos empezaron a decirle a unas personas que si renunciaban al sindicato los llamaban a trabajar, si no, no. Algunos aceptaron y entraron. Eso se denunció ante el Ministerio de Trabajo, lo que hizo que otros estén laborando y estén en el sindicato porque la denuncia frenó un poco la persecución. Otros nos han dicho que quieren afiliarse pero que les da miedo”, comenta la líder sindical.

La empresa argumenta que no es cierto que haya persecución, que el derecho de sindicalización es sagrado, que han ofrecido todas las garantías y que se han sentado a negociar un pliego de peticiones, aunque no ha habido acuerdos. Además, que hay seis sindicalizados que han aceptado las nuevas condiciones y retornaron a laborar.

“No es solo la persecución sindical, desde hace muchos años nos han tenido como esclavos laborando de domingo a domingo, 12 horas diarias”, indicó Olga Lucía Martínez.

Regreso con condiciones

El sindicato citó a la empresa a una mesa de concertación en la seccional Bogotá del Mintrabajo, donde -en palabras del abogado- el problema era físico porque no había dónde poner a trabajar a la gente.

El Ministerio ordenó una nueva visita que se realizó en noviembre y constató que la situación de fuerza mayor persistía. Luego, el sindicato acudió al Viceministerio, hubo tres reuniones con la empresa tratando de encontrar una solución, “pero es que no hay donde ponerlos, no hay dónde ubicarlos”, insistió el doctor Rodríguez.

La empresa hizo ofrecimientos de vacantes a las que la organización sindical se negó. Aun así, ha reubicado a más de las dos terceras partes de los suspendidos, y hoy solo hay 80 por fuera. No obstante, en varios casos ha sido con menor salario.

El abogado de Textilia lo explica así: “Por ejemplo, hay un señor que operaba una máquina y ganaba un millón 800 mil pesos, pero esa máquina quedó tostada, no hay cómo recuperarla, no hay cómo trabajarla, pero sale una vacante que gana un millón trescientos, esa persona me dice ‘no, yo no me reintegro porque yo gano más’”.

En palabras de la dirigente sindical, les ofrecieron 30 puestos, “pero era para intendencia, para aseo, no en los cargos que tenían y bajándose el salario. Yo pertenezco a un área que nada tiene que ver con el incendio, la mayoría de gente que está suspendida nada tenía que ver con esa área. En el área que se quemó había unas 30 personas; son unas máquinas grandísimas que las operan dos o tres personas, máximo. En este momento están llamando a otras personas a trabajar allá y no nos llaman a los que somos de allá. Las máquinas que se destruyeron son dos ramas y esas las manejan cuatro personas, más o menos”.

Salario menor

Por otra parte, Helena Cortés, presidenta del sindicato de industria Sintratextil, también argumenta que sacaron personal de otra planta que no tiene relación con el área del incendio: “Yo pertenezco a la sección de telares, que no tiene que ver con el incendio y también nos tienen a varios por fuera. Ellos con la excusa del incendio hicieron un reajuste en la nómina. No aceptamos que nos hicieran un reajuste ganando un millón cincuenta mil pesos, porque algunos de nosotros somos enfermos laborales, otros tienen enfermedades comunes con problemas de columna, de brazos. Por eso, yo no puedo aceptar cargos en aseo, y con un sueldo menor, no. No deberían desmejorarlos. ¿Por qué no nos meten en donde estábamos si la planta de telares no fue afectada? Así pasa con los mecánicos y otras áreas que no fueron afectadas”.

Los enfermos

VOZ preguntó al abogado de Textilia, cómo fue la priorización para la reactivación de los contratos. “Se realizó por generación de reprocesos y ofrecimientos. Una persona rechazó el trabajo alegando que por estar enferma no lo hacía, otros no lo aceptan por no bajarse el sueldo”.

No obstante, en palabras de la empresa la priorización fue concertada y se hizo con madres y padres cabeza de familia. Otros a punto de pensionarse entraron, como el caso de María Esther Ramírez Tinjacá quien fue reactivada estando cerca de su pensión. Asimismo, dicen que hay enfermos laborando, y que los sindicalizados no han entrado porque no aceptan nuevas condiciones salariales o reubicación.

Pero, para Olga Lucía Martínez, “eso lo hicieron para sacar a los enfermos, a los que se enfermaron trabajando y que ya no rendimos el 100% en la empresa. La mayoría de los que estamos por fuera estamos enfermos”.

El abogado de la compañía hace énfasis en que el problema es de carácter social, “no se pueden dejar a 300 personas sin salario, pero tampoco se puede pagar una nómina paralela de 300 personas sin hacer nada”.

Por su parte, los trabajadores ya preparan las demandas porque dicen que a las buenas no se pudo, que lo mejor es que el conflicto sea resuelto por los jueces: “No vamos a permitir desmejorar nuestros sueldos y nuestros cargos, no somos personas que llevamos tres meses en la empresa, somos personas que llevamos 15 y 17 años”, concluye Olga Lucía Martínez, presidenta de Sintratextilia.

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