Con salud, marcha la Reforma

0
422
Bancada del Pacto Histórico en el debate de la reforma a la salud. Foto cortesía

Editorial VOZ 3202

Contra viento y marea, avanza en el Congreso de la República la aprobación de la ley que reformará para bien la salud de los y las colombianas.

Los beneficiarios de los dineros de la salud, léase EPS, disparan a diestra y siniestra contra los promulgadores y gestores de esta Reforma. ¿Cuáles son sus motivos y objetivos? Motivaciones capitalistas, mezquinas y egoístas, antihumanas desde la ya comprobada realidad: para ellos son negocios en los que no importan las vidas. Pero, además, no son negocios donde invierten su capital, cínicamente defienden la posibilidad de seguir usufructuando y malgastando los dineros públicos fruto de nuestros impuestos.

El cuidado de un pueblo, de una ciudadanía es algo fundamental y vital en una democracia. Seremos un país con más democracia en cuanto tengamos más y mejor prevención y atención en salud. Son millones las y los ciudadanos que carecen de recursos y deben ser atendidos por el Estado a tiempo y con principios humanos. Esta reforma busca cerrar esta brecha, pero no se logrará mientras los negociantes sigan controlando el sistema.

Cuando identificamos y analizamos algunos políticos que fungen de pensadores y columnistas de medios, se confirma el talante de negociantes que tienen. Como ejemplo está la feroz oposición del exministro Vargas Lleras, quien ha convertido su columna dominical en el diario El Tiempo en una trinchera rocosa desde donde dispara a diestra y siniestra contra la Reforma a la salud. Pero sr. Vargas, sabemos lo que hizo ayer y a quien defiende usted, quedan al desnudo sus preocupaciones, defiende al capital y sus capitalistas aliados, defiende el cargo de su pariente beneficiario de los recursos que manejan las EPS, defiende y defiende el modelo neoliberal con el que usted se ha enriquecido.

La tecnocracia neoliberal uribista usa una terminología sesuda que evade los debates y las cuestiones centrales en este proyecto, e intenta confundir a la gente del común. Frases como “tenemos dudas en cuanto a la objetividad técnica del proyecto”, “hay que observar y atenerse a la regla fiscal”, “el proyecto contradice los principios establecidos en la ley estatutaria”, “protejamos nuestro sistema de salud», son anuncios rimbombantes que buscan deslegitimar el debate, obstaculizarlo y torpedear los cambios que quiere la gente.

Mayoritariamente, Colombia votó por los cambios y las reformas tan necesarias para sembrar equidad y elevar la calidad de vida de todos y todas.  Por ello, a pesar de los ataques y las controversias la reforma sigue su camino legislativo, llegando a un 90% de su articulado aprobado, (al cierre de esta edición faltaban por aprobar 4 artículos). El Senado no puede convertirse en un obstáculo para esta reforma y tiene el deber de aprobarla para darle paso a una nueva era de la salud.

Le ha dolido mucho a la oposición la aprobación del artículo 70 de la reforma, que establece que la ADRES sea el órgano público rector de las finanzas de la salud, le dará estabilidad fiscal y pagará el 80 % de las facturas dentro de los 30 días siguientes a su presentación y el 20% restante, estará sujeto a la revisión y auditoría. Al respecto, llamó la atención el presidente Petro: “Olvidan que hoy se paga con dinero público por anticipado hasta un 100% del servicio sin auditoría alguna a clínicas privadas si éstas son propiedad del mismo dueño de la EPS. Es así como se han robado la salud, dejando una deuda de más de 23 billones a los hospitales que no son de su propiedad”.

Eliminada la intermediación del capital usurero, los presupuestos rendirán más, las farmacias, proveedores e IPS podrán sanear sus cuentas y prestar un mejor servicio de dispensación de medicamentos, de medicina general, de especialistas y de todos los servicios de alta complejidad que requiera la población.

Ha favorecido el avance de esta reforma al Acuerdo Nacional que viene configurándose con diversos sectores de la sociedad y liderado por el presidente Petro. Sectores del Congreso de la República vinculados con poderes empresariales flexibilizaron sus posiciones y favorecieron la aprobación mayoritaria del articulado, incluso desacatando a sus históricos jefes como Uribe, Vargas Lleras, Pastrana y Gómez. Es tal el impacto, que los avances conocidos se lograron sin la participación y oposición pasiva del Partido Verde en el debate.

Al momento que sale a la luz esta edición de VOZ, miércoles 6 de diciembre, la plenaria se apresta a retomar la discusión y aprobar los 4 artículos restantes. Será una nueva batalla ganada a los negociantes de la salud y un avance vital del cambio en Colombia.