Así fue la agenda de Petro en el Estado español

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Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España y secretario general del Partido Socialista Obrero Español, y Gustavo Petro, precandidato presidencial por el Pacto Histórico. Foto PSOE

En su reciente gira, el precandidato presidencial del Pacto Histórico fue recibido cálidamente por la colonia colombiana y como estadista por el gobierno español. Allí propuso una transición de la política de la muerte a la política de la vida

Roberto Amorebieta
@amorebieta7

Ahora sí comenzó la campaña presidencial con todos los fierros. Esta semana, el senador y precandidato por el Pacto Histórico, Gustavo Petro, ha realizado una gira por el Estado español y se ha reunido con dignatarios, empresarios y con colombianos y colombianas residentes en Madrid y Barcelona.

Allí, anticipándose al comienzo oficial de la campaña, ha sostenido importantes reuniones con figuras políticas, con empresarios y con la colonia colombiana que vive en el país europeo, planteando serias y estimulantes reflexiones que dan claros indicios de cuál será el talante del gobierno popular que se apresta a asumir la conducción política de la sociedad colombiana en agosto próximo.

Propuesta de futuro

En sendos encuentros que Petro sostuvo con la colonia colombiana en la capital del Estado y en la capital de Catalunya, el precandidato propuso una nueva política para Colombia, basada en el respeto a la vida y en el reconocimiento de todas y todos los colombianos como sujetos de derechos. En ese sentido, Petro expresó que la política exterior del nuevo gobierno popular estará orientada a liderar la lucha contra la crisis climática, algo en lo que Colombia tiene todas las potencialidades por su enorme biodiversidad y por la voluntad política del nuevo gobierno de proteger la vida en todas sus manifestaciones.

Para Petro es fundamental reconocer que el papel que el poder global le ha otorgado a nuestro país es el de una economía subsidiaria proveedora de materias primas, entre ellas el petróleo y el carbón -altamente contaminantes- y de exportador de mano de obra barata dispuesta a realizar las labores más duras y desagradecidas al servicio del mismo poder que la ha condenado a la marginalidad. Y ello no debe seguir siendo así. El pueblo colombiano ha despertado.

Los miles de jóvenes que se manifestaron en las calles durante el paro nacional no solo han sacudido las consciencias de indecisos y timoratos, sino que también han llamado la atención del mundo sobre la dramática situación que hoy vive Colombia.

Ello se expresa en el impresionante apoyo que las colonias colombianas en todo el mundo dieron al paro nacional. Las enormes manifestaciones en Madrid, París, Nueva York o Londres demostraron que los colombianos en el exterior no son ajenos a lo que sucede en nuestro país, al contrario, muchos de ellos -la inmensa mayoría- desean intensamente tener la posibilidad de regresar al país con dignidad, es decir, sin que su vida corra peligro y con las condiciones para poder trabajar y soñar un futuro para los hijos.

Por ello, el gobierno del Pacto Histórico trabajará por que sea posible el retorno de los migrantes a través de una política para la vida, basada en la paz, el empleo y la productividad.

Petro expresó además que una vieja demanda de todos quienes han vivido en el exterior es tener un servicio diplomático profesional que realmente vele por los derechos de los colombianos y no solo se preocupe por hacer relaciones públicas con grandes empresarios para hacer negocios que favorezcan al poder.

Petro prometió que, en el gobierno del Pacto Histórico, el cuerpo diplomático estará al servicio de la gente. Según sus palabras, los funcionarios diplomáticos serán sirvientes de los ciudadanos, a quienes atenderán y protegerán independientemente de su origen o posición social, únicamente por el hecho de ser seres humanos.

Coalición progresista iberoamericana

Petro se reunió además con altos dignatarios del Gobierno de España como Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, vicepresidenta del Gobierno y miembro del Partido Comunista. Con Yolanda, analizó la reciente reforma laboral impulsada en España que, si bien no deroga la criminal ley laboral aprobada por el Partido Popular durante su nefasto gobierno, sí implica una leve recuperación de derechos laborales arrebatados por decenios de neoliberalismo.

Por otro lado, se reunió con Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y secretaria general de Podemos, partido con quien Izquierda Unida y el Partido Socialista Obrero Español, PSOE, hacen coalición de gobierno. Con Ione, Petro discutió sobre la necesidad de que los antiguos Objetivos de Desarrollo del Milenio -ahora Agenda 2030- se conviertan en la guía para la política del nuevo gobierno popular en Colombia y sirvan como punto de partida para un trabajo conjunto entre los dos gobiernos a ambos lados del Atlántico.

Tras reunirse con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, con el expresidente Felipe González y con empresarios que tienen inversiones en Colombia, Petro fue recibido en la sede del PSOE por el presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez. Petro y Sánchez dialogaron sobre la necesidad de constituir una coalición progresista iberoamericana que sume fuerzas en todo el continente y en la península con el objetivo de enfrentar la crisis climática global.

Por supuesto, dicha coalición amenaza con convertirse en la bestia soñada por la ultraderecha -el famoso e imaginario pacto entre el Foro de São Paulo, George Soros y el comunismo internacional- inventado por los teóricos de la conspiración para asustar a los incautos. La diferencia es que ahora sí será real y no será una conspiración en la sombra como pretenden hacer ver esas mentes calenturientas sino una verdadera alianza del cambio que se sumará a otras iniciativas similares como la Internacional Progresista o el Grupo de Puebla.

Gobierno de transición

Utilizando el símil de la llamada “Transición a la democracia” en España, periodo entre 1975 y 1982 que fue el tránsito entre la dictadura fascista de Franco y el actual régimen representativo, Petro sostuvo que el suyo será un gobierno de transición.

La transición que Petro propuso para Colombia tiene cinco ejes fundamentales: De una economía extractivista a una productiva, la transición de una economía fósil a una descarbonizada, la transición de un régimen autoritario a una democracia, la transición de la violencia a la paz y la transición de la injusticia a la justicia. Es decir, un camino que se abre para Colombia de un escenario de muerte a uno donde prime el respeto por la vida.

Más allá de los discursos y de la cálida acogida que la colonia colombiana en España dio a Petro, lo más significativo fue sin duda el trato de estadista que recibió el precandidato por parte de las autoridades.

Porque no fue solo la reunión con el presidente Sánchez, las reuniones con Yolanda Díaz y con Ione Belarra -dirigentes de los partidos de izquierda que acompañan la coalición de gobierno- demuestran no solo que la dirigencia política española se toma muy en serio la posibilidad de que el Pacto Histórico gane las próximas elecciones sino su disposición de trabajar con el nuevo gobierno popular en pos de objetivos comunes.

Pasar del dolor a la ilusión

Tal vez la idea más importante que Petro planteó en su visita a España fue la necesidad de superar nuestro dolor y frustración y convertirlos en ilusión y esperanza. No será fácil. La colombiana ha sido la historia del despojo, de la violencia y de la exclusión. Y justamente por eso debemos inventarnos la forma de pasar esa terrible página y escribir una nueva, donde se valore la vida, donde mujeres y niños tengan un lugar digno, donde el pueblo colombiano pueda desarrollar sus amplias potencialidades y donde las generaciones que habitamos este rincón de la Tierra no estemos condenados a otros cien años de soledad.

Será una tarea titánica, y por eso mismo debemos comenzar inmediatamente.