Aborto: ¿derecho o delito?

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En Colombia el gobierno saliente demandó la sentencia de la Corte Constitucional que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 24

El debate sobre el aborto tuvo un nuevo episodio el pasado 24 de junio con la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de revocar el derecho que tenían las mujeres para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo. En relación con lo anterior, VOZ dialogó con dos activistas con opiniones opuestas, una a favor del aborto y la otra en contra

Redacción Mujeres

Como una sentencia histórica que aumenta la división, se ha identificado el fallo que ha emitido la mayoría conservadora de la Corte Suprema de Estados Unidos el pasado 24 de junio donde revocó el derecho federal que tenían las mujeres para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo.

Aprovechando dicha coyuntura política, en Colombia el gobierno saliente, en cabeza del Ministerio de Justicia, demandó la sentencia C-55 de 2022 de la Corte Constitucional en la que se despenalizó la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 24.

Para el análisis de este importante tema, VOZ habló con Magda Alberto, feminista, activista del movimiento Causa Justa por el Aborto y defensora de los derechos de las mujeres y con Tania López, abogada y politóloga, activista provida y cofundadora de la organización Juventud por Colombia.

Magda Alberto

Magda Alberto

¿Cuál es su posición sobre el aborto?
-En esta lucha por nuestros derechos me he encontrado con que, a propósito de las discriminaciones, de las violencias y las desigualdades históricas que vivimos las mujeres, decidir sobre nuestro cuerpo, sobre si planificar, tener o no tener hijos, es una cosa que se nos fue negada. Por eso cuando algunas mujeres y organizaciones luchamos por nuestros derechos, uno de los más importantes es el derecho a decidir.

Estoy de acuerdo con que las mujeres decidan sobre su cuerpo, sin ninguna presión, sin ningún tipo de violencia lo que mejor las haga sentir, las haga felices y les permita estar tranquilas. En ese marco interrumpir voluntariamente el embarazo es una de las posibilidades en el marco de los derechos y en el marco de lo que nos ha dicho la Corte Constitucional de Colombia.

¿Qué significaría para las mujeres que se anule el fallo que despenalizó el aborto hasta la semana 24?
-Frente a la posible anulación del fallo C-55 hay que decir varias cosas. La primera es que fue una demanda que presentó el actual gobierno, lo cual es lamentable, porque debería acatar las decisiones del alto tribunal constitucional. Sin embargo, no nos sorprende que este gobierno que ha estado en contra y que ha violado los derechos humanos y en ese sentido los derechos de las mujeres, haya hecho esta demanda. No obstante, la Corte da unos tiempos y este gobierno lo hizo fuera de estos. Entonces el riesgo de retroceder es mínimo.

¿Qué la lleva a estar a favor de la interrupción voluntaria del embarazo?
-Yo trabajo por los derechos de las mujeres porque he podido reconocer las desigualdades que viven, las discriminaciones y precisamente frente a la interrupción voluntaria del embarazo he identificado que las mujeres viven muchas barreras, muchos señalamientos. Quiero insistir que es un derecho de las mujeres decidir sobre nuestro cuerpo, para las personas que no están de acuerdo no están obligadas. Para las mujeres abortar no es una tarea fácil, no es algo que se haga por deporte y las que deciden hacerlo es por una razón y no por una falta de esta.

¿Qué papel tiene el sistema de salud en la decisión o no de abortar?
-Interrumpir voluntariamente el embarazo es un proceso médico y por lo tanto debería estar regulado desde ese punto de vista y, por tanto, en lo que se debería concentrar el Estado colombiano es en garantizar este servicio y regularlo como cualquier otro servicio de salud. Sin embargo, a propósito de los tabús, de algunas mentiras que nos han dicho las iglesias, las religiones, lo hemos vuelto un debate de penalización, de señalar y castigar a las mujeres que lo hacen cuando, insisto, el Estado debería concentrarse en garantizar este servicio.

El sistema de salud tiene que garantizar que cuando una mujer quiere interrumpir voluntariamente su embarazo lo haga en condiciones dignas, de salubridad, que las personas que le entreguen información sea laica, que no la hagan sentir culpable o mal, que no le dilaten esa decisión ni el procedimiento, que tramiten todo de manera oportuna. Como decía, esta decisión no es fácil y lo que tiene que hacer el sistema de salud es facilitarlo de una manera amigable para que precisamente no se haga más difícil de lo que es.

Tania López

Tania López

¿Cuál es su posición sobre el aborto?
-Creo que la interrupción voluntaria del embarazo es un eufemismo que usan para llamar algo bonito a un delito como una palabra y un concepto aceptado socialmente. Es igual que decir que la eutanasia es la muerte digna. No creo en esos eufemismos, creo que el aborto es un asesinato de cuando una mujer conscientemente sabe que está embarazada e independientemente del momento en el cual está la etapa de su embarazo.

En Colombia teníamos las tres causales por las cuales una mujer podía acudir al aborto que era cuando estaba en riesgo la vida de la madre, pero no de acuerdo a los protocolos médicos que ellos saben cómo actuar cuando hay una complicación en el embarazo, sino aduciendo depresión, problemas psicológicos entre otras, también cuando había violación o malformación.

¿Qué significaría para las mujeres que se anule el fallo que despenalizó el aborto hasta la semana 24?
-Esas eran las tres causales en las cuales está despenalizado el aborto, porque el aborto es ilegal en Colombia. Ya después de este fallo de la Corte Constitucional en principio solo conocíamos el comunicado de prensa, pero no el texto completo de la sentencia que ya salió y allí pues se busca posicionar el aborto como un derecho fundamental lo cual me parece que es un error ya que el verdadero derecho fundamental que toca defender es la vida y la dignidad de la persona que se da desde el momento de la concepción, porque es una vida en potencia.

¿Qué le lleva a estar en contra del aborto?
-No estamos hablando del derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo sino sobre el cuerpo y la vida de alguien más y eso es una diferencia muy grande. Por eso yo creo en la vida, creo en la dignidad del ser humano. Creo que la vida del no nacido vale igual que la vida de un bebé recién nacido o de una persona de 30, 40 o 50 años porque todas las vidas tienen dignidad por igual.

El no nacido lastimosamente no se puede defender, por eso hay muchas organizaciones y muchas personas activistas, jóvenes, líderes que estamos para defender y alzar la voz por quienes no pueden hacerlo. Por eso me considero una persona provida, en la teoría y la práctica porque son mis convicciones y creo que hay que defenderlas en medio de una cultura de muerte tan predominante en esta sociedad.

¿Qué papel tiene el sistema de salud en la decisión o no de abortar?
-El sistema de salud tiene que brindar un acompañamiento integral no solo de parte del Estado sino debe haber muchas organizaciones dispuestas a acompañar a las mujeres cuando hay embarazo en crisis, cuando por algún motivo, porque puede pasar y en nuestra región sucede mucho, que hay mucho embarazo adolescente.

Ahí es cuando una mujer toma la decisión de continuar con el embarazo y muchas mujeres lo hacen si tienen un acompañamiento porque pues también hay muchas dificultades familiares, económicas que no justifican el aborto, sino que las mujeres necesitan es una buena consejería, apoyo, acompañamiento y no brindarles de una vez el aborto como una solución porque no lo es, por el contrario, genera en las mujeres mucha depresión, traumas postaborto y sentimientos de culpa.