30 años de Crónica de una generación trágica

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El actor Luis Fernando Montoya interpreta a Antonio Nariño

La miniserie se ha convertido en un patrimonio audiovisual del país. Basada en la idea original de Gabriel García Márquez, con guiones de la aclamada libretista Stella Malagón y con dirección de Jorge Ali Triana, es una ficción histórica que relata el destino trágico de los jóvenes criollos que fueron fundamentales en el nacimiento de la nación

Óscar Sotelo Ortiz
@oscarsopos

En 1989, el cataquero y Nobel de Literatura Gabriel García Márquez publicó El General en su laberinto, una novela histórica que relata los últimos siete meses de vida de El Libertador Simón Bolívar en su turbulento viaje desde Santafé de Bogotá por el río Magdalena y que tuvo la parada final en Santa Marta.

Las páginas del texto están cargadas de una historia melancólica que combina la grandeza y la desesperanza, el amor y la tristeza, la magnitud de la gloria y la inevitable enfermedad en uno de los principales líderes de la Independencia en América.

Si bien fueron naturales los elogios, García Márquez también recibió implacables críticas. El argumento de estas fue que la novela fracturaba la reputación y proyectaba una imagen negativa de Simón Bolívar, padre de la patria y símbolo fundamental de la Independencia.

Revivamos nuestra historia

Lo curioso es que una vez publicada la novela sobre Bolívar, el Nobel colombiano siguió con otro de sus ambiciosos proyectos. Se trataba de una serie para televisión que recreara los diferentes acontecimientos que protagonizaron la generación de jóvenes criollos, cuyo destino trágico simbolizó la primera Independencia y el nacimiento de la nación.

Gabo era plenamente consciente que no arrancaba de cero. En los ochenta se vivió la edad de oro de la televisión colombiana, donde se concretaron distintas producciones tanto para la pantalla grande como para la chica, consolidando un importante antecedente cinematográfico en el país.

En esa ecuación sería fundamental lo alcanzado por el proyecto Revivamos nuestra historia (1979-1987) de la Productora Eduardo Lemeitre en colaboración con Promec Televisión, saga que llevó a la pantalla chica complejas producciones de ficción histórica.

Uno de los principales legados de Revivamos nuestra historia no solo fueron las grandes inversiones en locaciones, extras y dirección de arte, sino también la rigurosidad en la construcción de los guiones, lo que permitió un inédito diálogo de la industria con reputados académicos y escritores.

A propósito del proyecto liderado por el historiador cartagenero Eduardo Lemeitre, se destaca la serie Nariño, el precursor (1982) que contó con la actuación principal de Gustavo Angarita como Antonio Nariño y María Eugenia Dávila como Margarita Ortega.

El proyecto Crónicas

Con el ímpetu de cambio que produjo la Constitución de 1991, la productora Audiovisuales se comprometió en realizar la idea original de García Márquez, bautizada dos años después como Crónicas de una generación trágica (1993).

Si bien el Nobel colombiano fue fundamental en la construcción inicial del proyecto, sería Stella Malagón, libretista y ‘cineteleasta’ –título inventado por Gabo–, la encargada de concluir los guiones cinematográficos, es decir, los capítulos, las escenas y las secuencias de la miniserie.

Por su parte, la dirección estuvo a cargo del guionista y director de cine, teatro y televisión Jorge Alí Triana, que para esa época contaba con una amplia experiencia que le dejó estar al frente de producciones para la pantalla chica como Bolívar, el hombre de las dificultades (1981) y Los pecados de Inés de Hinojosa (1988).

El producto final fue una pieza de alta calidad para televisión que contó no solo con la participación de más de 70 actores y actrices de amplio reconocimiento nacional, sino de cerca de 4.000 extras, así como la extraordinaria adaptación de locaciones en Bogotá (Museo Colonial, el Museo de Trajes y el Instituto Caro y Cuervo), Barichara y Villa de Leyva, para ambientar de manera precisa el paisaje propio del Virreinato de la Nueva Granada.

Ficción histórica

Crónicas de una generación trágica debe identificarse en el género de ficción histórica. Si bien no se trata de una biopic (película o serie biográfica), el relato general se centra en la vida del precursor de la Independencia, Don Antonio Nariño, magistralmente interpretado por el fallecido actor Luis Fernando Montoya.

Lo anterior significa que en el seriado se entrecruzan las vidas de personas como Margarita Ortega (María Helena Doering), Camilo Torres (Andrés Martínez), Francisco José de Caldas (Juan Fisher), José María Carbonell (Yuldor Gutiérrez), José Celestino Mutis (Alejandro Buenaventura), el virrey Antonio José Amar y Borbón (Humberto Dorado), entre otros personajes que enriquecen los seis capítulos.

Asimismo, un personaje fundamental es el sastre Juan Jacobo (Gerardo Calero), quien tiene la misión de romper la cuarta pared entre la ficción y la audiencia que se engancha con la historia.

Si bien este protagonista no existió en la vida real, si está inspirado en el sastre y tendero José María Caballero quien escribió un extenso diario sobre los acontecimientos de la vida santafereña entre 1743 y 1819, donde por supuesto están inmersos los sucesos de la Independencia de la Nueva Granada. El escrito de Caballero fue fundamental en la construcción del guion de Crónicas de una generación trágica.

Mensaje imperecedero

La miniserie esta dividida en seis capítulos, a saber: I) Comuneros y señoritos (1781); II) Los derechos del hombre (1794); III) Los conspiradores (1797-1810); IV) El florero de Llorente (1810); V) La patria boba (1810-1815); y VI) La Pacificación (1815-1816).

“Este es un país sin memoria (…) Sobre la idea de Crónicas, siempre se pensó como una invitación para que un público masivo pudiera conocer su historia. A nivel del material histórico que tratamos, estamos hablando de la primera generación que pensó políticamente el país. Los conceptos de nacionalidad surgen allí. Todas las tendencias que emergen en ese momento se reflejan en los pensamientos posteriores que constituyen después la colombianidad”, fueron las palabras del director Jorge Ali Triana al documentalista Jorge Carlos Delgado en su trabajo De generación en generación (1994).

De igual forma, el por entonces representante a la Cámara y dirigente comunista Manuel Cepeda Vargas opinó sobre la producción: “La imaginación amazónica de Gabriel García Márquez y de Jorge Ali Triana nos trajo en la televisión la peripecia y los amores de nuestros próceres (…) Prodigioso volver a ver la historia no como pasado sino con las palpitaciones del presente (…) Eso es el arte. La transfiguración del momento en mensaje imperecedero”.

En la actualidad el seriado se encuentra totalmente restaurado gracias al trabajo del Archivo Señal Memoria y disponible en la aplicación de RTVCPlay. En el siguiente link usted podrá disfrutar gratuitamente de una de las mejores producciones nacionales, considerada de lejos como un patrimonio audiovisual del país.

https://www.rtvcplay.co/series-ficcion/cronicas-de-una-generacion-tragica