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Vida y muerte de Lenin

En solo siete años Lenin fue capaz de instaurar y organizar el primer Estado Socialista en toda la historia de la humanidad. Construyó así lo que parecía una utopía de Marx

José R. Llanos H.

Vladimir Ilich Ulianov Lenin nació el 10 (22) de abril de 1870 en la ciudad de Simbirsk, hoy Ulianovsk, situada en las márgenes del río Volga. El 30 de agosto de 1918, Lenin sufrió un atentado a manos de una anarquista llamada Fanny Kaplan. Le propinó tres disparos, dos de los cuales le penetraron por el hombro y le afectaron el pulmón izquierdo. Lenin fue atendido en los aposentos del Kremlin, no permitió que lo trasladaran a una clínica por temor a que hubiera otros conspiradores que pudieran culminar el atentado.

A partir del 16 de septiembre, Lenin vuelve al trabajo, participa en la reunión del Comité Central y al día siguiente preside la reunión del Consejo de Comisarios del Pueblo. Después del atentado, Lenin atiende exitosamente las exigencias que imponían la construcción del modo de producción socialista, por primera vez en la historia del mundo.

La derrota del intervencionismo y los guardias blancos

Ante el peligro que significaban los ataques de las fuerzas coaligadas de los guardias Blancos y del imperialismo internacional, Lenin determinó declarar en pie de guerra a la República Soviética y dijo: “Ya que se ha llegado a la guerra todo ha de estar subordinado a los intereses de la guerra, toda la vida interior del país ha de estar subordinada a la guerra, sobre este particular no es admisible ni la más pequeña vacilación”.

En consecuencia, el 30 de noviembre de 1918 se creó el Consejo de Defensa Obrera y Campesina dirigido por Lenin. Desde el primero de diciembre hasta el 27 de febrero de 1920, Lenin presidió más de cien reuniones de este Consejo. En la primera de 1919, los ejércitos de los guardias blancos y los intervencionistas tenían más de un millón de hombres, quienes coordinaron un golpe contra todas las fuerzas soviéticas para tratar de llegar hasta Moscú. Los ataques se dieron en seis frentes simultáneos.

La producción teórica

Lenin tenía que atender todos los problemas que implicaban esta arremetida imperialista contra la Republica Socialista, atendía la cuestión militar y tenía que concebir y escribir los textos para estimular las movilizaciones y la táctica más adecuada. Entonces escribió Tesis del Comité Central del Partido Comunista de Rusia con motivo de la situación en el frente del este; Carta del Comité Central del PC de Rusia a todas las organizaciones del Partido; Todos a la lucha contra Denikin y otros textos similares.

La derrota de la intervención imperialista

En la primavera de 1920, los imperialistas de Francia, Inglaterra y los Estados Unidos utilizaron a Polonia para atacar a los Estados soviéticos. Las tropas de este país invadieron a Ucrania y llegaron a ocupar Kiev, otra vez Lenin tiene que escribir sobre la defensa del país y publica las Tesis sobre el Frente Polaco y nuestras tareas. Allí se orientan los planes para derrotar a los nuevos invasores. En el texto se lee: “Los terratenientes y capitalistas polacos, instigados por la Entente, nos han impuesto una nueva guerra… Que vuestra conducta hacia los polacos demuestre allí que vosotros sois soldados de una República obrera y campesina, que os dirigís hacia ellos no como opresores, sino como liberadores”.

Como muestra la historia, el Ejército Rojo finalmente derrotó todas las tropas intervencionistas, la última de ellas, los intervencionistas japoneses que fueron derrotados en octubre de 1922. En esta forma, fueron derrotados todos los intentos de aniquilar al recién inaugurado socialismo y quedaron en ridículo los pronósticos de eminente derrota de la Rusia Soviética. Al respecto, vale la pena mencionar que Robert Wilton, corresponsal de The Times, escribió en su libro La agonía de Rusia: “Desde el punto de vista económico, es imposible que el régimen soviético continue subsistiendo; desde el punto de vista político, es absurdo”.

Lenin, además, entre el veinte y el veintidós tuvo que afrontar y resolver los problemas de la economía, ya que en el año veinte se producía en Rusia una séptima parte de lo que la industria en 1913. La fundición de acero era apenas la vigésima parte de la del año referido y la agricultura producía solo el 50 por ciento del nivel de la preguerra. En el VIII congreso de los Soviets de toda Rusia expuso el plan para desarrollar la economía socialista y acuñó la consigna “El comunismo es el Poder Soviético más la electrificación de todo el país”.

Además, planteó que “la base popular y técnica del comunismo debe ser la gran industria, la industria pesada, altamente tecnificada con una gran productividad del trabajo. La realización de estos planes producirá necesariamente el bienestar y un alto nivel cultural de toda la población”. Lenin concluía: “Tan solo cuando el país se haya electrificado, cuando la industria, la agricultura y el transporte se hayan organizado sobre la base técnica de la gran industria moderna, solo entonces habremos vencido definitivamente”.

Todavía en el X Congreso de 1921, Lenin planteó la Plataforma de los diez, que definía cómo debían ser las relaciones del Partido y las masas trabajadoras. El Congreso aprobó este proyecto, mediante el cual se reorganizaron todos los sindicatos para convertir esta institución en escuela de comunismo. Allí también Lenin explicó la Nueva Política Económica, NEP, la cual implicaba el objetivo fundamental de reforzar la alianza del proletariado con los campesinos para poder consolidar la dictadura del proletariado.

La producción teórica de Lenin en este periodo, en 1921, escribió el folleto sobre el impuesto en especie ─significación de la NEP y sus condiciones─. En la X Conferencia de mayo explica pormenorizadamente el impuesto en especie.

El paso a la NEP, según Lenin, implicaba un cambio de todos los métodos de dirección y trabajo de la época del comunismo de guerra. Por tanto, todas las empresas del Estado tendrían que autofinanciarse y trabajar sin pérdidas y tanto los campesinos como los trabajadores debían procurar la mayor productividad en sus actividades. Debían implementarse los estímulos materiales y los estímulos morales por el trabajo.

A partir del año veintitrés, la salud de Lenin se deterioró gravemente, como secuelas tardías de las lesiones sufridas por el atentado de 1918. Inicialmente, perdió la vista y la movilidad en una de las piernas y del brazo, mediante los tratamientos médicos recuperó la visión.

Desde diciembre de 1922 hasta el 4 de enero de 1923, Lenin pudo dictar: Carta al Congreso; Sobre el otorgamiento de funciones legislativas a la Comisión Estatal de Planificación y A propósito de las nacionalidades o de la Autonomización. En el mes de enero dictó los artículos: Páginas del diario, Sobre la cooperación, Sobre nuestra revolución, Cómo tenemos que reorganizar la inspección obrera y campesina y publicó, en Pravda, Más vale poco y bueno. Todos estos textos Lenin los escribió en algunos momentos contrariando las orientaciones de los médicos.

En abril de 1923, se reunió el XII Congreso del Partido Comunista sin la presencia de Lenin. Este fallece el 21 de enero de 1924, a las 6:50 de la tarde. La causa final de la muerte es un derrame cerebral.

En los periódicos Pravda Isvza, en número extraordinario de 23 de enero de 1924, se publicaba el llamamiento del Comité Central del Partido Comunista a todos los trabajadores, el cual finalizaba: “La muerte de nuestro maestro -este duro golpe- cohesionará aún con mayor fuerza nuestras filas. Unidos en sólida cadena, marchamos contra el capitalismo y ninguna fuerza del mundo impedirá nuestra victoria definitiva. Esta victoria será el mejor monumento Lenin. Viva y venza el Partido Comunista”.

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