Unas de cal y otras de arena: Los vaivenes de la economía colombiana

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Colombia será el tercer país de mayor crecimiento durante 2014, por debajo tan sólo de Panamá y República Dominicana. Es más: la Cepal pronostica un endeble crecimiento de 1,1% para el conjunto de la región latinoamericana y del Caribe.

Carlos Fernández*

Como un movimiento de diástole y sístole calificó un periodista de El Siglo el comportamiento de la economía colombiana durante el año que termina. Y no le falta razón, pues el crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre del año fue de 6,5%, en tanto que, durante el segundo trimestre, dicho crecimiento sufrió una desaceleración, al registrar un 4,3%. Al analizar las cifras de crecimiento en términos trimestrales, las cifras oficiales constatan que, mientras el PIB creció en 2,5 por ciento entre el último trimestre de 2013 y el primer trimestre de 2014, entre este trimestre y el segundo de 2014, el producto decreció en 0,1 por ciento.

A estas alturas del año (12 de diciembre) el DANE no ha publicado los datos para el tercer trimestre pero el gobierno ha vaticinado que el crecimiento, al finalizar el año, será de 4,7%, el mismo de 2013 pero inferior a lo que vaticina la Cepal (4,8%). Este organismo regional considera que Colombia será el tercer país de mayor crecimiento durante 2014, por debajo tan sólo de Panamá y República Dominicana. Es más: la Cepal pronostica un endeble crecimiento de 1,1% para el conjunto de la región latinoamericana y del Caribe.

La bolita

La optimista previsión del gobierno se basa, fundamentalmente, en dos factores: el crecimiento de la construcción y el incremento de la inversión extranjera. La primera presenta, en efecto, un crecimiento anual importante durante el primer semestre del año: 18,2% en el primer trimestre y 10,2% en el segundo. Sin embargo, al observar la variación trimestral, se tiene que, en el segundo, este sector presentó un decrecimiento de 7,4% respecto al primer trimestre de 2014.

El gobierno le está apostando a una política de construcción de vivienda social mediante la concesión de créditos, cuya eficacia está por comprobarse pues una cosa es construir casas gratuitas, alejadas de los barrios de la élite, y otra, mediante préstamos, así sean subsidiados.

En cuanto a la inversión extranjera, la situación al finalizar octubre mostraba un cambio importante en su cuantía y, sobre todo, en su composición. En efecto, la inversión extranjera directa presenta una disminución de 6,5% en los flujos de enero a octubre de 2014 frente a los del mismo período de 2013. En esta disminución, se destaca el hecho del descenso de la inversión que va al sector de petróleo y minería que, hasta hace unos meses, jalonó el crecimiento del PIB.

El gobierno y los industriales nacionales y transnacionales del petróleo contaban con aumentar la inversión en explotación de petróleo y gas de esquisto, los cuales se extraen mediante fraccionamiento hidráulico, más costoso que el método tradicional. Ante la destorcida de los precios del petróleo, estos proyectos de inversión son aplazados porque los ingresos esperados no permiten una rentabilidad adecuada.

La inversión extranjera directa en sectores distintos al minero-energético presentó una disminución de 20,7% durante los 10 primeros meses del presente año, lo que significa que el ritmo de crecimiento generado por estas inversiones tenderá a desacelerarse.

Mientras esto pasaba con la inversión extranjera que podemos llamar «productiva» (en muchas ocasiones se trata de adquisiciones de empresas ya constituidas), la inversión de portafolio creció, en el período señalado, en 125,3%, o sea, representó el 45% de la inversión extranjera total en 2014. Entre enero y octubre de 2013, la inversión de portafolio representó sólo el 25% de la inversión total. La inversión de portafolio tiene un carácter especulativo y se vuelca sobre los papeles de deuda pública del gobierno (TES), lo que implica que una parte creciente de los acreedores del gobierno en materia de deuda interna está representada por el capital extranjero.

La buena racha

Es probable que, al finalizar el año, las cifras de crecimiento se acerquen a la previsión gubernamental. La falta de información para el tercer trimestre impide afinar las proyecciones. Lo que interesa destacar es que la nueva situación internacional de disminución abrupto de los precios del petróleo, la falta de recuperación de la zona euro, la disminución de la demanda china y el modesto crecimiento norteamericano van a modificar los flujos de capitales en el nivel internacional y Colombia se verá afectada seriamente. Y eso que no se ha hecho referencia al ambiente estructural de desigualdad en que se desarrolla la «próspera» economía colombiana.

* Investigador del CEIS.