Un amanecer para el Catatumbo

0
484
En una feria, las organizaciones campesinas exhibieron y vendieron sus productos. Foto VOZ

El Gobierno nacional, a través de sus entidades, busca la transformación del territorio con paz, educación, vías, economía solidaria y acceso a las TIC, entre otras inversiones. Avanzan proyectos de impacto territorial

Redacción política

La Universidad del Catatumbo es el proyecto más visible del gobierno de Gustavo Petro, pero no es el único que inicia su desarrollo en los municipios de esta región de Norte de Santander. Existen una serie de programas para los territorios golpeados por la guerra y el abandono estatal, que buscan transformar sus economías y beneficiarlos con sustitución de cultivos, producción agropecuaria, comercialización, asociatividad e internet, especialmente para la ruralidad, entre otros, con el objetivo de terminar la exclusión de la que estas comunidades han sido víctimas por décadas.

Por lo anterior, durante los días 24 y 25 de noviembre, varias entidades estatales del orden nacional como la Agencia de Renovación del Territorio, ART; la Agencia de Desarrollo Rural, ADR; el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, MinTIC; la Oficina del Alto comisionado para la Paz y la Unidad Solidaria, entre otras, realizaron encuentros con pobladores y organizaciones sociales de municipios cobijados por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDET, como Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú; aunque también con otros que no pertenecen a los PDET como Ocaña, La Playa y Ábrego, para evaluar y proyectar la ejecución de varios proyectos de impacto territorial. A los eventos asistieron algunos alcaldes electos.

Primeros resultados

Los avances en educación se evidencian en que hace dos semanas se seleccionó el consorcio que elaborará el diseño y la construcción del Centro de Educación del Catatumbo, por $33.759 millones, recursos aportados por el Fondo Paz de la Presidencia de la República.

En palabras de Raúl Delgado, director general de la ART: “No hay ningún otro proyecto al que el presidente Gustavo Petro le haga seguimiento directo, como al proyecto del Catatumbo. Por eso, para nosotros la adjudicación del consorcio que construirá la infraestructura de la Universidad del Catatumbo es un avance en la implementación del Acuerdo de Paz, que busca la construcción de la Paz Total en todos los territorios del país”.

Por otra parte, la Unidad Solidaria realizó una asamblea de organizaciones de la economía solidaria, popular y comunitaria en la que los asistentes presentaron el proyecto de la creación de un circuito asociativo solidario, cuyo propósito es el desarrollo del potencial agrícola de la región, con base en el fortalecimiento del territorio solidario, la producción y la industrialización y comercialización de productos agrícolas.

Asimismo, aprobaron una agenda de trabajo para los próximos años y las organizaciones recibieron el diploma, que les otorgó la Universidad Cooperativa de Colombia, en Gestión de Territorios Asociativos Solidarios. Es de anotar que estas asociaciones se dedican, principalmente, a la producción de alimentos como miel, cacao, café, varias de las cuales ponen un valor agregado con la transformación de sus productos; algunas pocas se dedican a los servicios financieros y otras son medios de comunicación.

Unos cuantos labriegos manifestaron su disposición para hacer una sustitución de cultivos de uso ilícito por yuca, plátano u otros, con la asistencia de las instituciones competentes, que garanticen insumos a bajo costo y comercialización a precios justos. Las entidades competentes se han comprometido desde hace meses. Algunos campesinos ya lo hacen y exhibieron sus cosechas en una feria en el parque de Ocaña, donde lograron vender todo lo que habían llevado.

Plaza central de Ocaña, Norte de Santander. Foto VOZ

Diagnóstico

Para este proyecto económico, Sandra Quintana Arévalo, coordinadora regional nororiente del convenio de la Unidad Solidaria con la Universidad Cooperativa, habló con VOZ sobre el diagnóstico socioeconómico que hizo el ente educativo en estos municipios, exactamente de las organizaciones sociales y de la producción campesina, que sirvió de insumo para la planeación y ejecución.

“Identificamos las necesidades de las organizaciones solidarias, pero también las alternativas que ellas tienen y las oportunidades que se pueden generar. En las necesidades encontramos la formación en la cultura solidaria, pero también necesitan acompañamiento en la parte administrativa de sus organizaciones, también identificamos algunas necesidades como acceso a internet, problemas de falta de vías de acceso que dificultan la salida de los productos y, principalmente, la falta de articulación entre ellas y con las instituciones del Estado”, manifestó Quintana Arévalo.

Este análisis, para el que fue clave la voz de las organizaciones y las comunidades, produjo la formulación y el desarrollo de los planes educativos en los que se hizo énfasis en la creación de circuitos cortos de comercialización, y conexión con las instituciones para el cumplimiento de leyes como la de compras públicas.

“La idea es que estas organizaciones crezcan y se conozcan entre ellas para que se articulen y que no vean a sus homólogas como competencia, sino que empiecen a trabajar de manera colaborativa y en cooperación”, especificó la doctora Sandra Quintana Arévalo.

Tecnología al campo

Por otra parte, para avanzar en la consolidación de estas políticas, es indispensable el acceso de estas comunidades y organizaciones a las TICs, por lo que este Ministerio ha hecho un trabajo en el uso y apropiación de estas herramientas o tecnologías.

En ese sentido, ha iniciado junto con las organizaciones sociales, de víctimas y las juntas de acción comunal el desarrollo del proyecto denominado Comunidades de Conectividad, para que sean las prestadoras del servicio de internet, que permita pasar del 64 por ciento de cobertura de este servicio en el ámbito nacional, al 85 por ciento, como se lo ha propuesto. Ya existen centros digitales en operación en la ruralidad como las Zonas Wifi Comunitarias para la Paz, proyecto con el que se lleva internet a las escuelas del sector rural y a las comunidades en derredor.

Asimismo, ha iniciado cursos certificados por el Ministerio o universidades en el uso de TICs, donde participan quienes nunca han tenido en sus manos un computador, hasta quienes manejan programas.

Los proyectos tendrán éxito en la medida que las comunidades y las organizaciones beneficiadas se apropien de estos, para la exigencia de su cumplimiento y ayuda en la materialización. Es así que Milena Álvarez, de la Asociación de Mujeres Emprendedoras Brevas Playeritas, quienes elaboran brevas en almíbar, arequipes y otros dulces, se mostró contenta con la intervención estatal y los diferentes planes, aunque expresó que debería haber ayudas productivas, o ayudas para, por ejemplo, los locales comerciales, otros recursos o capital.

Un reto

En ese orden de ideas, uno de los retos es hacer que coincidan los programas de gobierno de los alcaldes locales con el Plan Nacional de Desarrollo, para lograr los cambios propuestos por el presidente Gustavo Petro. De una u otra manera, el Gobierno nacional debe cumplir su plan de gobierno, y los mandatarios locales deben cumplirles a sus electores.

En consecuencia, el alcalde electo de Teorama, Uver Conde, comentó a VOZ que se debe trabajar en función de conectar a las regiones con el Gobierno central, y de juntarse en torno al gobierno Petro, independientemente de las posiciones y jefes políticos, y “hacer del Catatumbo una región que le apueste al desarrollo, a la construcción de paz, para lo cual debe haber proyectos educativos, de desarrollo económico y agropecuario, vías, salud, cultura y deporte, con lo que se puede convertir al Catatumbo en una capital de paz, como el presidente lo planteó”.