Todo feminicidio pudo ser evitado

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Rosa Elvira Cely (izquierda) y Luz Mery Tristán (derecha)

Recientemente la justicia condenó al Estado por el asesinato de Rosa Elvira Cely. Días después el país conoció el feminicidio de la campeona mundial de patinaje Luz Mery Tristán. La conclusión es que persisten los homicidios por el solo hecho de ser mujeres. ¿Qué pasa?

Anna Margoliner
@marxoliner

En el 2012 el país y el mundo fueron testigos de un desgarrador crimen. La noche del 24 de mayo la línea de emergencias de la ciudad de Bogotá recibió dos llamadas que logró hacer una persona malherida en inmediaciones del Parque Nacional. Rosa Elvira Cely, una mujer de 35 años, había sido violada y empalada por su compañero de clase Javier Velasco, quien la había invitado a salir.

La atención que recibió Rosa Elvira llegó tarde. Estaba a la orilla de un riachuelo con hipotermia y con heridas graves por la violencia que habían ejercido sobre su cuerpo. Murió cuatro días después por una infección generalizada, producto de los daños que Javier Velasco cometió contra ella, tras destrozar sus entrañas penetrándola con la rama de un árbol.

La responsabilidad del Estado

Tras una larga lucha que, según la BBC, inició en el 2014 cuando la familia de Rosa Elvira puso una demanda contra la policía, la Fiscalía y las secretarías de Salud y de Gobierno de Bogotá “por lo que consideraron negligencias que habrían podido evitar el crimen y su trágico desenlace”.

Adicionalmente en 2016, El Espectador publicó el concepto jurídico en respuesta de la Secretaria de Gobierno ante la demanda: “si Rosa Elvira Cely no hubiera salido con dos compañeros de estudio después de terminar sus clases en horas de la noche, hoy no estuviéramos lamentando su muerte”

Finalmente se supo el 1 de agosto que, “el Juzgado 37 Administrativo de Bogotá declaró la responsabilidad extracontractual de la Secretaría de Salud Distrital, Hospital Santa Clara III nivel (hoy Subred Integrada de Servicios de Salud Centro Oriente ESE) y la Fiscalía General de la Nación al encontrar configuradas varias fallas en el servicio en el caso del feminicidio de Rosa Elvira Cely, en mayo del 2012”.

El total de la indemnización será distribuido así: Fiscalía General de la Nación pagará el 80 por ciento, Hospital Santa Clara III Nivel el 15 por ciento y la Secretaría de Salud de Bogotá se hará cargo del cinco por ciento.

Ley Rosa Elvira Cely

En el 2015 se tipificó el delito de feminicidio en Colombia mediante la Ley 1761, “por la cual se crea el tipo penal de feminicidio como delito autónomo y se dictan otras disposiciones”. La jurisprudencia conocida como ‘Ley Rosa Elvira Cely’, señala en su artículo 2 que la Ley 599 de 2000 o Código Penal vigente tendrá el siguiente tenor en su artículo 104A:

“Quien causare la muerte a una mujer, por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género o en donde haya concurrido o antecedido cualquiera de las siguientes circunstancias, incurrirá en prisión de doscientos cincuenta (250) meses a quinientos (500) meses.

“a) Tener o haber tenido una relación familiar, íntima o de convivencia con la víctima, de amistad, de compañerismo o de trabajo y ser perpetrador de un ciclo de violencia física, sexual, psicológica o patrimonial que antecedió el crimen contra ella.

“b) Ejercer sobre el cuerpo y la vida de la mujer actos de instrumentalización de género o sexual o acciones de opresión y dominio sobre sus decisiones vitales y su sexualidad.

“c) Cometer el delito en aprovechamiento de las relaciones de poder ejercidas sobre la mujer, expresado en la jerarquización personal, económica, sexual, militar, política o sociocultural.

“d) Cometer el delito para generar terror o humillación a quien se considere enemigo.

“e) Que existan antecedentes o indicios de cualquier tipo de violencia o amenaza en el ámbito doméstico, familiar, laboral o escolar por parte del sujeto activo en contra de la víctima o de violencia de género cometida por el autor contra la víctima, independientemente de que el hecho haya sido denunciado o no.

“f) Que la víctima haya sido incomunicada o privada de su libertad de locomoción, cualquiera que sea el tiempo previo a la muerte de aquella”.

Señala igualmente la asistencia técnico legal a la que tienen derecho las mujeres en caso de ser víctimas de violencia de género y, específicamente, feminicida:

“Artículo 9°. Asistencia Técnico Legal. El Estado, a través de la Defensoría del Pueblo garantizará la orientación, asesoría y representación jurídica a mujeres víctimas de las violencias de género y en especial de la violencia feminicida de manera gratuita, inmediata, especializada y prioritaria desde la perspectiva de género y de los derechos humanos de las mujeres”.

Las entidades rectoras de las políticas públicas para las mujeres y equidad de género en el ámbito nacional están a cargo de dicha asistencia, de conformidad con sus competencias constitucionales, legales y reglamentarias. Sin embargo, dicha cobertura se hace insuficiente conforme se evidencia día a día la perpetuidad de las violencias en contra de las mujeres. Además, en muchos sectores del territorio nacional no es conocido por las mujeres el acceso a dichas herramientas en pro de preservar sus vidas.

Sigue ocurriendo

El ciclismo y el patinaje femenino en Colombia perdieron a la mujer pionera en estos deportes víctima de un feminicidio. Según la investigación en curso, la pereirana Luz Mery Tristán vivió toda su vida en Cali. En 1986 participó en el Tour de Francia Femenino encabezando el equipo colombiano y en 1990 fue campeona mundial de patinaje.

Los vecinos del condominio donde vivía Luz Mery con su prometido y presunto asesino Andrés Gustavo Ricci un empresario de las llantas, aseguran haber escuchado disparos el 4 de agosto, un día antes de ser encontrado el cuerpo de la patinadora.

Aunque los hechos aun están siendo investigados, el caso fue tipificado como feminicidio desde la primera audiencia que fue hecha al implicado, quien sufrió molestias de salud y la atendió desde el hospital. En dicha audiencia reconoció haber asesinado a Luz Mery, según lo informa El Tiempo.

Fueron muchas las reacciones en Twitter. “El patinaje y el deporte colombiano están de luto. Una de nuestras grandes glorias, Luz Mery Tristán, ha partido a la eternidad. Desde la casa de las y los atletas del país, les extendemos nuestra más sentida voz de condolencia a sus familiares y amigos. ¡Hasta siempre, campeona!”, dijo el Ministerio de Deporte en la red social.

Por su parte, el presidente Gustavo Petro dijo: “Al parecer estamos ante un feminicidio. Que lamentable el asesinato de Luz Mery Tristán, la patinadora que acompañó la existencia de las y los colombianos en las últimas décadas para darle brillo. QEPD”.

“Expresamos a la familia de Luz Mery Tristan nuestras condolencias, todo indica un feminicidio provocado por su pareja. Instamos a la Fiscalía una investigación profunda y rápida que signifique condena ejemplar. La muerte de nuestra campeona nos llena de dolor y tristeza”, fueron las palabras del alcalde de Cali Jorge Iván Ospina.

Normalización de la violencia

Independientemente de la clase social las mujeres son vulneradas. Los familiares afirman que Ricci le tenía restringida a Luz Mery la comunicación con su familia y amigos, lo que la mantenía alejada de sus redes de apoyo cercanas. El hecho que nunca se hubiera reportado una alerta temprana, a pesar de los múltiples testigos de las peleas que ocurrían en su casa, demuestra a que nivel está normalizada la violencia contra las mujeres.

Con corte de junio, las autoridades han registrado 320 casos de feminicidio, una cifra alarmante. Por eso es importante recordar, una vez más, que si usted o alguien que conoce, es víctima de violencia de género puede buscar ayuda en la línea #155 en todo el país o llamando al 018000112137, la línea púrpura de la ciudad de Bogotá.