“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”

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Monumento a las hermanas Mirabal en Salcedo, República Dominicana. Foto Ricardo Hernández

Como resultado del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe de 1981, se conmemora todos los 25 de noviembre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Esta fecha fue escogida en honor a las Hermanas Mirabal quienes son un ejemplo de resistencia del pueblo dominicano

Anna Margoliner

En 1981 se llevó a cabo en Bogotá el primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, cuyo impacto ha generado desde entonces la colaboración de diversos grupos feministas en el territorio latinoamericano, logrando el desarrollo de diversas estrategias de participación en la política pública dirigida a mujeres, aunque su impacto aún no sea el esperado debido a la falta de voluntad política y estatal con respecto a la desigualdad de las mujeres.

A propósito de las primeras tres décadas de participación conjunta en el 2011, la escritora Florence Thomas reflexiona: “Durante estos 30 años, desde Colombia, Perú, Brasil (dos veces), México, (dos veces), Argentina, El Salvador, Chile, República Dominicana y Costa Rica, muchas mujeres feministas quisieron reinventar la vida preguntándose lo que significaba haberse hecho mujer en una cultura patriarcal, aprendiendo de experiencias y prácticas diversas, confrontando saberes, avances y fracasos y siempre reclamando por su inclusión en ese mundo que se erige tan a menudo como portavoz de lo universal.

“Un universal masculino y ocultador de la particular manera de habitar el mundo de las mujeres. Durante 30 años, sus voces se levantaron y se multiplicaron para denunciar los estragos del patriarcado, del racismo, del capitalismo, del sexismo, del mandato heterosexual, de su casi nula presencia en los espacios de la política, de la economía y de la administración del mundo, de la colonización y expropiación de sus cuerpos y de esta peste mundial que es la violencia contra las mujeres.

“Ese mundo de hombres hecho para hombres no podía ser de ellas … En 1999, la Organización de las Naciones Unidas dio carácter oficial a esta fecha y el 25 de noviembre fue declarado Día Internacional de la No Violencia hacia las Mujeres.”

Establecimiento de la conmemoración

Después del reconocimiento de esta fecha como conmemoración en Latinoamérica y el Caribe, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 del 17 de diciembre de 1999 asumió esta jornada y desde entonces es una fecha de reconocimiento global de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, donde se entiende, partir de la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer de la ONU, que dice:

“Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.

Sin embargo, desde 1991 se inició la campaña de 16 días de activismo contra la violencia de género promocionada por el Centro para el Liderazgo Global de Mujeres, desde el 25 de noviembre hasta el 10 de diciembre, fecha en que se celebra el Día de los Derechos Humanos.

La Era Trujillo

Durante el siglo pasado, hasta finales de la década de los ochenta aproximadamente, el fenómeno de las dictaduras fue una realidad en América Latina. La mayoría de estas experiencias fueron apoyadas principalmente por el gobierno estadounidense y su política de contención contra el comunismo en el marco de la Guerra Fría. El carácter militarista del momento permitió el despliegue de estrategias militares en contra de las insurgencias que crecían.

La dictadura de República Dominicana, específicamente, fue liderada por Rafael Leónidas Trujillo, período también conocido como la Era Trujillo, que duró de 1930 a 1961. Algunas de sus características fueron el anticomunismo, la represión a toda oposición y el culto a la personalidad del “caudillo” que se encontraba en el poder.

Trujillo se autoproclamó Generalísimo tras perpetrar el Golpe de Estado contra quien había sido su protector Horacio Vásquez. Su carrera como militar empezó en 1918 cuando se incorporó a la Guardia Nacional, creada por los Estados Unidos quienes habían ocupado el país entre 1914 y 1924, con la finalidad de restablecer el orden público. Al inmiscuirse en la política creó su partido propio, el Partido Dominicano con ideología anticomunista y de tinte fascista.

Durante esta dictadura se cometieron innumerables violaciones a los derechos humanos, siendo reconocida como una de las experiencias autoritarias más sangrientas de las ocurridas en América Latina. Las personas que se oponían a su gobierno eran desaparecidas, torturadas y asesinadas en cárceles clandestinas, siendo catalogadas como “accidentes”.

Algunos de los crímenes cometidos por Trujillo están catalogados como de lesa humanidad, incluyendo la Masacre del Perejil, ocurrida en 1937 cuando mandó a erradicar masivamente a la población haitiana residente en el territorio dominicano, además del asesinato de las Hermanas Mirabal.

Las Hermanas Mirabal

Patria, Minerva y María Teresa eran hijas de Mercedes Reyes y Enrique Mirabal, un hacendado radicado en Ojo de Agua, poblado en la provincia de Salcedo. Cuando Trujillo llegó al poder los Mirabal perdieron casi todo su patrimonio. Las hermanas creían que este régimen llevaría el caos al país y por esa razón se unieron al grupo de oposición conocido como Agrupación política 14 de Junio. Allí eran conocidas como Las Mariposas, dado que era el alias que Minerva utilizaba en estos espacios.

Aunque Patria participaba en segundo plano de la resistencia, eran Minerva y María Teresa quienes eran reconocidas por su participación activa en los grupos de resistencia, siendo encarceladas, violadas y torturadas en múltiples ocasiones. A pesar de los intentos de Trujillo por mantenerlas bajo control su persistencia fue más fuerte, por lo cual tomó la decisión de terminar con sus vidas.

Ocurrió en 1960, después de juzgar a Minerva y María Teresa, junto a sus esposos, por atentar contra la seguridad del Estado dominicano y ser condenadas a tres años de prisión, fueron liberadas unos meses después. Ellas se sumaron de nuevo a las reuniones secretas contra el régimen encabezadas por ellas.

Por múltiples presiones, Trujillo tomó la determinación de hacerlas desaparecer. El 25 de noviembre de 1960 el auto en que se movilizaban, junto con Patria y su chofer, fue interceptado, las secuestraron y, después de ser llevadas a La Cumbre, fueron repartidas en las habitaciones, donde fueron asesinadas e hicieron pasar el crimen por un accidente botando sus cuerpos dentro del jeep a un barranco.

El impacto de estas mujeres y su asesinato por parte del régimen de Trujillo se encuentra reflejado en variados formatos, desde su presencia en el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, hasta en la película En el tiempo de las Mariposas protagonizada por Salma Hayek filmada en el 2001 basada en un libro del mismo nombre escrito por Julia Álvarez, hasta el documental Las mariposas: Las Hermanas Mirabal en el cual aparece el testimonio de la hermana Mirabal que sobrevivió a este crimen, puesto que no tenía un papel tan activo en contra la dictadura: Ángela Bélgica “Dedé” Mirabal.