“Se comienza a escribir una historia llena de coraje”

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Celebración de las jugadoras Gabriela Rodríguez y Linda Caicedo. Foto Federación Colombiana de Fútbol

La técnica del Junior Femenino habla de su experiencia y analiza el momento de la Selección Femenina de Fútbol sub-17

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

La actual directora técnica del Junior Femenino Yinaris García inició a jugar fútbol a los 14 años. Perteneció a la Liga de Atlántico, fue selección de ese departamento sub-17 y sub-19, jugó en la selección de la Universidad del Norte -donde adelantó estudios de psicología- y en otros clubes de Barranquilla.

Una lesión de rodilla no le permitió continuar. Pero su curiosidad y los deseos de seguir vinculada al fútbol, de aprender sobre conceptos y entender los momentos de un partido la llevaron a adelantar estudios en el exterior.

Fue a Alemania a hacer su Licencia C UEFA como entrenadora, B UEFA con certificación de la Federación Alemana y un master en Planificación Táctica en España. Además, con la escuela del Barcelona Innovation Hub obtuvo certificación como Analista Táctico, y con el Valencia de España y la Escuela de Negocios de Europa realizó un curso sobre fútbol femenino.

Por ser mujer y practicar este deporte, tuvo que enfrentar obstáculos y soportar palabras despectivas. Señalamientos en la calle, burlas, incluso, a su padre no le gustaba que jugara. La primera vez que estuvo como entrenadora en Barranquilla, era la única mujer como directora técnica en un campeonato con 16 equipos en el que quedaron campeonas. “Quedaron tocados con que la única mujer sacara al equipo campeón. Me miraban raro. A veces hay recelo de que el Junior Femenino sea dirigido por una mujer”. Esas críticas nunca hicieron mella en sus anhelos de ser profesional, por lo contrario, se ha blindado y le han servido para hacer mejor su trabajo y recibir apoyos.

Solo un error

Con el suficiente conocimiento sobre el fútbol femenino que le da su experiencia y el estudio, habló con VOZ sobre la proeza de la Selección Femenina de Fútbol sub-17.

Yinaris García, entrenadora del Junior
Femenino. Foto cortesía

– ¿Qué le faltó a la Selección Colombia para haber ganado el partido ante España y, por consiguiente, el Mundial?
– No quisiera hablar de que les faltó algo, porque estas chicas no se guardaron nada si hablamos de coraje y determinación, que es lo que ha caracterizado muchísimo a esta generación. Hablando del partido, pienso que fue un muy buen planteamiento del director técnico Paniagua; muy bueno salir en los primeros minutos a presionar alto a España. Eso hizo que el rival no encontrara la pelota los primeros minutos, de hecho, antes de los 10 minutos tuvimos dos opciones de gol.

Sin embargo, sabíamos que era un ritmo que no se podía mantener todo el tiempo y Colombia lo entendió; por eso bajó las líneas, trataba de recuperar el balón en medio campo. España con sus fortalezas nos inquietó, se fue acercando, aunque las chicas, línea por línea estuvieron bien, estuvieron concentradas.

– ¿Qué sucedió para que las españolas anotaran?
– Colombia se hacía ancha, trataba de tapar el ancho de la cancha, de cubrir las líneas de pase y veíamos que España no lograba asociarse muy bien. No obstante, el gol fue una desconcentración, un momento de descuido y para fortuna de España golpea en Guzmán y entra. Ahí fue donde faltó un poco más de tranquilidad en no irse arriba a como sea buscar el espacio, sino tener un poco de cabeza fría, buscar las opciones.

No le reprocho nada al cuerpo técnico ni a las jugadoras porque siento que al final hicieron un buen tornero y en la cancha vimos que España, a pesar de ser campeona del mundo sub-20 y bicampeona sub-17 y de tener jugadoras del Real Madrid y el Barcelona, no fue superior a Colombia en lo futbolístico ni en lo cognitivo.

Fútbol, oportunidad de vida

– ¿Por la edad de las jugadoras, puede haber un golpe psicológico por no haber ganado el Mundial?
– Obviamente, las chicas querían llegar lo más lejos posible. Ya estaban en una final y todo se veía tan cerca y vimos a una Linda destrozada que quería ser campeona. Se le jugó de tú a tú al campeón del mundo y se pierde por un descuido, duele, como cuando duele perder un partido al minuto 90, porque estuviste tan cerca de llegar más lejos.

Las chicas se van a reponer de esto, por el contrario, pienso que las va a fortalecer. Eso lo han demostrado, como cuando enderezaron el camino en el torneo porque empezaron perdiendo, justamente con España, prácticamente de la misma manera y quedamos líderes del grupo, y veamos a las instancias que llegamos. De aquí en adelante se comienza a escribir una historia llena de coraje, de valentía y de muy buen fútbol por parte de ellas.

– Sin el suficiente apoyo al fútbol femenino en Colombia, ¿cómo logran semejante hazaña, de dónde sacaron tanto como lo que dieron?
– Del corazón de la mujer colombiana. Pienso que ahí está el secreto de todo. Estas chicas, cada pelota que juegan la ven como una oportunidad de vida. Ni siquiera una oportunidad de que digan que son las mejores, o la oportunidad de jugar lo que les gusta. No. De ser el trampolín para ser realmente profesionales y llegar al exterior y poder tener una carrera en el fútbol. De ganarse unos pesos para su familia, ayudar a sus seres queridos.

Hay historias de vida impresionantes. Muchas querían ganar premios para estudiar otro idioma, o para ayudar a su mamá. Entonces, ese corazón que ellas dejan minuto a minuto es lo que marca la diferencia. Igual, talento tenemos. Colombia ha sido un país futbolero, un país al que le gusta el buen trato de la pelota, y eso se está metiendo desde las edades tempranas, no solo de los niños sino de las niñas.

Por eso podemos ver chicas de 14 o 15 años con unos conocimientos, con unas bases que hace 20 años no, y ahora entienden perfectamente de qué se trata el juego y han ido evolucionando ese pensamiento.

Entonces, cada vez nos vamos haciendo más fuertes, cada vez somos más potencia en Suramérica y ya nos lo estamos creyendo. Ahora en la cita mundialista ponemos todo sobre la mesa y eso hace que se marque la diferencia, no solo en lo futbolístico sino en lo actitudinal del equipo.

Grandes ejemplos

– En los países en los que usted estudió y conoció ¿cómo es el apoyo al fútbol femenino, nos falta mucho para llegar a ese nivel?
Tuve la posibilidad de estar en las ligas alemanas de ascenso del fútbol femenino. La liga profesional alemana tiene 52 años y hay casi 13 divisiones inferiores. Es una pirámide en la que inicias y vas pasando de una a otra hasta llegar a la Bundesliga 1 Femenina. Hay Bundesliga 2, hay la Regionalliga. Es decir, estamos hablando de unos procesos impresionantes y muy bien estructurados.

En España está la Primera Iberdrola y el Rfef Iberdrola que es la segunda categoría, y así podemos hablar de muchas de ellas donde ya hay un trabajo de formación, de base constituidos, juveniles constituidos y por eso son potencia.

Nosotros no hemos podido ni consolidar la liga profesional femenina. Dura cuatro meses y no podemos darle las garantías ni siquiera laborales a nuestras jugadoras. Con solo decirte eso podemos hacer esa comparación, ese paralelo.

– ¿Cómo cerrar esa brecha con esos países?
– Hay que proponer estrategias, procesos, buscar patrocinadores, pero a esos patrocinadores buscarles proyectos rentables a mediano y largo plazo, hay que seguir visibilizando las hazañas de las jugadoras en todas sus categorías. El Estado, por más que quiera hacer, tenemos que recordar que el fútbol pertenece a una entidad privada que es la Dimayor, entonces, llegará a un punto en el que no podrá hacer más y le corresponderá hacer un trabajo a los clubes que al final también son empresas privadas y comprometerlos a que crean en el futbol femenino, tengan equipos y que den las garantías a las jugadoras. Que los entes privados entiendan que el futbol femenino también puede generarles ingresos.