Reintegros y planes de huelga en la industria del petróleo

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Trabajadores a la entrada de un campo de producción de Mansarovar.

Mientras en unas regiones del país la USO logra reintegros de despedidos ilegales, en otras es agredida por el capital transnacional

Trabajadores a la entrada de un campo de producción de Mansarovar.
Trabajadores a la entrada de un campo de producción de Mansarovar.

La subdirectiva Meta de la Unión Sindical Obrera, USO, sindicato de los trabajadores de la industria petrolera, logró el reintegro de los trabajadores que habían sido despedidos de la empresa contratista de Ecopetrol, Independence, en el área de Castilla-Chichimene. En reunión los empresarios se comprometieron a mejorar las relaciones con los empleados y la organización sindical.

“Se logra solución al atropello de Independence, para que no se persigan los trabajadores que expresan su descontento, o ejerzan su derecho a la protesta con alguna problemática. En ese sentido el sindicato logra con el concurso de Ecopetrol y la empresa, una salida conciliatoria, como ha sido costumbre y ha identificado a la USO. Por lo que se reintegrarán todos los empleados que habían sido despedidos y se manifestó el compromiso de no más represalias, ni vetos”, expresó el dirigente de la USO Meta, Orlando Mora Castañeda.

Los trabajadores, habitantes de los municipios de Guamal, Acacías y Castilla La Nueva en este departamento, fueron despedidos luego de tres días de protesta ante dificultades y reclamos por la actitud y labor de un supervisor. El sindicato había expresado que el proceder de la empresa iba a generar movimientos masivos de trabajadores y se vería perjudicada su actividad económica, igualmente que no hubiese ninguna retaliación o persecución, a lo que días después la compañía respondió con un despido masivo.

USO Magdalena Medio y Mansarovar

Por otra parte, en el Magdalena Medio, después de agotar la etapa de arreglo directo la empresa Mansarovar se negó radicalmente a abordar de manera integral la propuesta de la USO, para mejorar las condiciones de los trabajadores, sobre todo de los contratistas, quienes son la mayoría.

Por lo contrario, la multinacional de capital indio y chino, propuso siempre unos simples ajustes financieros y se negó a reconocer el valor que los trabajadores tienen en la generación de la riqueza que ahora pretenden esconder.

Actualmente, los dirigentes sindicales están en la tarea de recorrer los campos de la empresa ubicados en Puerto Boyacá, informando a las bases la situación y desenmascarando la mentira de la empresa, según la cual firmó con los otros sindicatos unos acuerdos en los que más que negociación, hubo una imposición.

La USO ha dicho que no firma un acuerdo donde se desconozcan las necesidades y la dignidad de los trabajadores sin distingo de tipo de vinculación, y lleva esta semana la información a las bases para que estas sean quienes decidan el futuro de la relación con la empresa. Todo, en medio de la militarización y la siempre amenazante presencia del Esmad.