¿Qué pasa en el departamento de Sucre? (II) El desempleo en la capital

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Mototaxistas trabajando en las calles de Sincelejo, capital del departamento de Sucre.

Un pueblo que viva en la informalidad y tenga baja cobertura en empleo es sinónimo de inequidad y poca calidad de vida.

Mototaxistas trabajando en las calles de Sincelejo, capital del departamento de Sucre.
Mototaxistas trabajando en las calles de Sincelejo, capital del departamento de Sucre.

Alberto J. Mercado*
Especial para VOZ

Son las doce del mediodía. El sol está ardiente y no es para menos, son cerca de 32 grados centígrados. Me encuentro en una esquina del centro de Sincelejo, en espera de que pase un transporte público, si es que en esta ciudad se puede decir que existe. A los pocos minutos de estar allí, se acerca, en su moto, un joven de unos 20 años, sonriente y con una gorra azul en la que se puede leer la marca de su moto. Al instante, el muchacho pronuncia una frase como esta: “entonces, se sube o qué”. Para alguien que no es oriundo de la región, quedará sorprendido ante tan amable invitación.

En Sincelejo, capital del departamento de Sucre, el mototaxismo se ha constituido en una de las principales fuentes de “trabajo”. Según las últimas cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), la ciudad registró una tasa de desempleo de 9,8%.

Sincelejo es una ciudad en donde la economía que prevalece es el comercio y los servicios. Así lo muestra el mismo DANE en su informe sobre el “Comportamiento del mercado laboral” en esta ciudad, en donde el 33,1% y el 29,6% representan a la población ocupada en estas dos ramas de la economía sincelejana, respectivamente.

Me subo a la moto y le digo a su conductor que me lleve cerca de la terminal de transporte. En el trayecto, sólo se observa que las calles están inundadas de las marcas Yamaha, Suzuki, Akt, etcétera. Casi que es imposible transitar. Según León Arango Buelvas, de la Corporación Observatorio del Mercado de Trabajo en Sucre, se especula que entre 25 mil y 40 mil mototaxistas transitan por la capital sabanera. La Secretaría de Tránsito Municipal aspira, al finalizar el año 2015, a tener un censo real sobre el número de motos.

Los mototaxistas

Una vez en la moto, aprovecho la ocasión para dialogar con su conductor. Ante la pregunta que le hago sobre su empleo, expresa: “con este trabajo puedo ayudar a mi familia y pagarme la matrícula en la universidad. Aquí en Sincelejo es muy complicao conseguir un trabajo y entonces con esta moto puedo trabajar para que me queden unas 30 mil barras[1. En la Costa Atlántica colombiana, casi que en toda su extensión, se suele usar el término “barra” para denominar a la moneda.]”. Y no es para más, ante la imposibilidad de tener un empleo, la población ha visto en el mototaxismo una especie de “economía del rebusque” que le permite unos ingresos mínimos para cubrir sus necesidades básicas.

Se calcula que un mototaxista logra conseguir, durante su jornada, entre unos $30 mil a $40 mil diarios, esto si empieza su trabajo desde las cinco de la mañana hasta las diez de la noche. Mario, como se llama el joven, agrega: “yo con esta moto puedo ayudarle a mi familia y puedo pagar el semestre en la universidad”. Actualmente cursa quinto semestre de Tecnología en regencia de farmacia en la Universidad de Sucre, la única institución superior pública de la región, en la que debe pagar cerca de $400 mil por su semestre.

Los gobiernos locales hacen poco, por no decir nada, para crear e incentivar la generación de fuentes de empleo. La poca industria que hay en la región sólo logra vincular un 9,4% de los ocupados. El mismo DANE nos dice que para este año, en el período junio-agosto, el empleo informal alcanzó en Sincelejo un 62,8% (en el 2013 fue de 68,5%). El mototaxismo se ha convertido, entonces, en una actividad que se incorpora a la dinámica económica de la ciudad. Junto a él se asocian otras como la aparición de talleres especializados para este tipo de vehículos, se venden lubricantes, accesorios, se disponen lavaderos y montallantas para estas motocicletas, etcétera, labores que también generan ingresos a otros.

El problema del empleo en Sincelejo tiene diversos factores, los cuales están limitando la oferta laboral. Entre esos factores están, por ejemplo, la infraestructura, la poca gestión institucional, baja calidad en los servicios públicos (el servicio de agua no es permanente); este último se convierte en un componente adverso a la inversión privada, incluso pública.

La mayor dificultad para conseguir empleo la enfrentan, especialmente, los jóvenes. Mario es reflejo de esa situación. No en vano me dice:“desde que estudié en el SENA, auxiliar en administración, no he podido conseguir trabajo. Por eso fue que me metí con la moto a trabajar, aunque esta moto la estoy pagando mensualmente, pero me ayuda mucho, sólo que hay que trabajarla”. Como se puede ver, esta situación también la aprovechan los grandes almacenes de motos, los cuales tienen un mercado para la venta de estos vehículos.

Lo peor de todo esto es que tanto los gobiernos locales como el nacional tienen poca iniciativa para mejorar e incrementar la producción departamental. No se aprovechan las ventajas económicas que tiene la región, lo que muestra la inexistencia de una política pública tendiente a generar empleo y, por consiguiente, mejorar los ingresos de la comunidad, que se pueda también traducir en una mejor calidad de vida. Un pueblo que viva en la informalidad y tenga baja cobertura en empleo es sinónimo de inequidad y poca calidad de vida.

* Docente universitario