sábado, mayo 18, 2024
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Presidente, ¿una selfie?

Diálogo con Daniel Cohen, el estadounidense que publicó un video en Twitter en el que confronta al expresidente Iván Duque, a quien trata de paramilitar y narcotraficante. Dice tener argumentos suficientes para esas acusaciones. El narcotráfico, el imperialismo, la política y la paz son algunos de los temas tratados con el periódico VOZ

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

La semana pasada se hizo viral en redes sociales, especialmente en Twitter, un video en el que un periodista estadounidense confronta al expresidente Iván Duque, en una calle de Washington. El ciudadano norteamericano le dice que quiere hacerse una selfie con él, y al momento de tomarla le pide que diga “Ñeñe Hernández”, lo que el político rechaza, pero el periodista le dice que el narcotraficante pagó la campaña con la venta de cocaína y le pregunta cuánta gente mandó a matar.

Duque se exalta y le dice que se informe, que se eduque. El comunicador le responde que lo hace, que está muy bien informado sobre el tema. Luego de un corto intercambio de palabras, el expresidente se aleja mientras el periodista le grita, “narcotraficante”, “asesino”, “paraco”, “sabemos todo”.

La publicación de la pieza, en el perfil @dancohen3000 de la red de Elon Musk, provocó un escándalo en la misma red social en el que salieron detractores y defensores del político, dentro de los que había varios periodistas de los medios de comunicación corporativos, quienes pretendieron hacer pasar a Duque como la víctima de un energúmeno agresor, irrespetuoso, que no hacía periodismo, sino activismo. Por su parte, el autor del contenido recibió muchos mensajes de respaldo.

El periodista es Daniel Cohen. Nació en West Virginia, creció en Arizona, cerca de la frontera con México, lo que le permitió aprender español. Vive en Washington, donde labora. Mediante videollamada, VOZ dialogó con él.

Algunos trabajos

El comunicador estuvo en 2020 en Argelia, Cauca, investigando sobre el asesinato a líderes sociales y firmantes del Acuerdo de Paz. Foto cortesía

– ¿Quién es profesionalmente Daniel Cohen?
– Soy periodista independiente. Trabajo con un canal que se llama Redacted. También tengo mi propio canal que se llama Uncaptured News. He sido periodista por 10 años. En Palestina hice un documental sobre la guerra de 2014, que se llama Killing Gaza, que se puede buscar en YouTube y tiene subtítulos en español. Asimismo, el año pasado hice un documental en Haití, sobre un grupo armado con ideas revolucionarias que Estados Unidos se está preparando para atacar.

Hice un documental sobre Colombia, hace como tres años, pero fue censurado en el canal donde trabajaba, por eso entiendo el tema de la “ñeñepolítica” y la situación de allá. En general, estoy en Washington trabajando como periodista independiente.

– ¿Dónde estudió periodismo?
– Yo no estudié periodismo. Acá en Estados Unidos las universidades son lugares para adoctrinar. ¿Viste que han dicho los periodistas “profesionales” colombianos “eso no es periodismo, eso no es periodismo”? pero a mí me da igual.

El video

– Aquí los periodistas de la derecha, del Establecimiento, dicen que es diferente activista a periodista y que usted no es periodista, sino un activista.
– Es una discusión donde el Establecimiento dice qué es y qué no es periodismo. Pero lo que ellos hacen no es periodismo, no es objetivo, no es honesto. Es propaganda pagada por la oligarquía.

Por qué no hay ningún periodista profesional que haya preguntado a Duque, a Uribe Vélez o cualquier político sobre sus vínculos con el narcotráfico o los paramilitares. Me gustaría pensar que represento a todos los colombianos, periodistas o no, que quieren expresar ese mensaje, porque no es normal vivir en una sociedad así, donde los narcotraficantes son el poder.

– Entremos a ese tema, ¿qué fue lo que pasó con Duque, fue una casualidad, se lo encontró?, ¿qué pasó?
– Sí. Yo no sabía. Yo estaba con mi esposa en un restaurante, y nos sentamos a almorzar. Ella se fue al baño y volvió y me dijo, “Dan, creo que Iván Duque está adentro”. Inmediatamente tuve como mariposas en el estómago, ¡wow! Y fui adentro, lo vi y dije “seguro es él. Yo conozco esa cara”. Volví a la mesa y pensé cómo lo voy a confrontar, no quiero hacer un problema en el restaurante, adentro. Esperé hasta que se fue caminando y ustedes han visto lo que pasó. Los derechistas, los uribistas dicen que soy prepagado por el castrochavismo y por maduro y todo eso… pero fue algo completamente accidental.

Pude haberle hablado sobre muchos más temas, estoy familiarizado con el caso de la “ñeñepolítica” y también de Alexis López Tapia, por eso le pregunté.

Un acto político

– Aquí la discusión en redes sociales y en medios es que eso no es periodismo. También lo pienso, pero usted sí está en todo su derecho a confrontar a cualquier político, a un expresidente. Además, usted no dijo que eso era periodismo.
– Sí yo tuviera la oportunidad para sentarme con él y preguntarle todo sobre el narcotráfico, bueno, me gustaría. Pero obviamente eso no va a pasar. Ellos como Duque, como Uribe como los poderosos viven en una burbuja de protección de la verdad.

Por eso es que nunca o casi nunca un periodista va a tener la oportunidad para confrontarlos. Fue muy raro, fue un privilegio haberlo podido confrontar. Por eso he recibido miles y miles de mensajes de apoyo de colombianos, porque fue un acto político en representación de muchas personas.

Dicen que usted es un activista, un chavista, que apoya a Maduro, quieren descalificarlo con eso, ¿qué piensa?
– Ellos pueden decir lo que quieran, pero no pueden decir nada que cambie la verdad acerca de que Iván Duque fue apoyado y pagada su campaña por un narcotraficante.

– ¿Qué reacciones esperaba cuando subió el video a Twitter?
– Yo no tenía una idea, un plan, no imaginé nada. Fue como un momento loco y vamos a ver qué dice la gente de Colombia. Pero sé cómo la mayoría del pueblo colombiano lo odia. He visitado Colombia, como cuatro o cinco veces, y he visto lo que ha hecho y el sistema que él representa.

Sé lo que ha hecho mi país, lo que han hecho los Estados Unidos, para convertir a Colombia, un país buenísimo, en un paraíso de tristeza.

Responsabilidad en la miseria

En Gaza, en 2015, Cohen cubrió el recibimiento de la resistencia de un combatiente palestino, liberado de la cárcel por parte de Israel. Foto cortesía

– Se me adelanta a un tema. Creo que Estados Unidos es uno de los responsables de la situación de hambre, miseria, guerra y narcotráfico que sufre mi país. Por eso, es extraño que un ciudadano y periodista de allá le diga eso a un expresidente de acá cuando en el fondo debe saber que las políticas de su Estado y sus políticos son responsables de nuestra situación.
– Sí. Yo estoy de acuerdo cien por ciento. Solo podemos pensar en el Plan LASSO, fue un plan de Estados Unidos. Todos sabemos la historia del paramilitarismo, del Ejército entrenado por las fuerzas militares como fuerzas armadas de Estados Unidos, sabemos de Vietnam. Los Estados Unidos han mantenido una guerra permanente en Colombia. He estudiado mucho sobre ese tema. Y sí, es verdad, la culpa es de mi país, de mi Gobierno; no es el pueblo porque acá sufrimos también por el Gobierno, por la oligarquía, que es como supranacional.

– Usted dijo que un documental que hizo sobre Colombia fue censurado, ¿qué temas había?, ¿quién lo censuró?
– El documental se llamó La trampa de la paz. Estudié, investigué cómo el acuerdo de paz empezó en realidad con el Plan Colombia, o antes con los diálogos del Caguán. Pastrana, por un lado, estaba hablando de paz, pero por otro lado fue planeando con Bush el Plan Colombia. Y todos esos años fueron un plan para destruir a las FARC y generar dinero para los narcotraficantes, para la oligarquía y al final incumplir el Acuerdo y matar a los líderes de las FARC. Por eso estuve en Argelia, Cauca, en 2020 grabando e investigando.

Los propagandistas del régimen

– En Twitter, luego de la publicación del video, usted discute con periodistas colombianos y hay una afirmación que me llama la atención. Le dice a Vicky Dávila que tiene vínculos con narcotraficantes, que los protege, ¿qué sabe de ella?
– Ustedes saben que ella se casó dentro de una familia de criminales, del clan Gnecco y todos sabemos no es un secreto, que ella es parte del narcoestado, que su papel es propagandista. Y hay muchísimos más, todos los que me han estado atacando por la confrontación con Duque son propagandistas.

– Eso es algo que se sabe. Pero, ¿usted sabe más cosas?
– No, no sé más, pero es que mi audiencia acá en Estados Unidos no sabe nada sobre ese tema.

– Usted le dijo a Duque “narcotraficante”, “lo sabemos todo”. Si allá se sabe que hay políticos narcotraficantes, ¿por qué la Justicia no los pide en extradición?
– El Gobierno de Estados Unidos no los procesa ni los extradita porque el narcotráfico es parte integral del capitalismo neoliberal, y todos juegan para el mismo equipo. El narcoestado es fundamentalmente una proyección del poder estadounidense.

Justicia selectiva

– Pero a otros narcotraficantes sí los extradita.
– Sacrifican algunas partes de nivel inferior de la máquina para mantener la apariencia de oponerse al narcotráfico. Mientras tanto, las agencias de inteligencia están involucradas en el narcotráfico y los bancos más grandes del mundo lavan el dinero, entretanto, sus funcionarios duermen con la seguridad de que nunca serán procesados. Ellos, junto con Duque y Uribe, forman parte de una clase protegida.

– Con base en sus investigaciones y visión, ¿cómo ve la solución de estos problemas políticos, de narcotráfico, donde el Estado de Estados Unidos es uno de los responsables y donde oligarquías de allá se benefician del narcotráfico?
– Creo que lo primero que tiene que pasar en Colombia y en todos los países que están controlados por Estados Unidos es reclamar su soberanía. Colombia no tiene soberanía. Si Colombia puede mantener control de su propio sistema político, se puede empezar un proceso para cambiar la situación del narcotráfico, de la economía, del problema de los paramilitares, de todos los problemas que causan el sufrimiento.

Como estadounidense pienso que debemos dejar a Colombia, para que los colombianos puedan buscar su propio camino, es mi opinión.

Daniel Cohen en entrevista con VOZ.

Un mundo multipolar

– Habla usted de un narcoestado, pero tenemos un gobierno diferente que lucha contra ese mismo narcoestado, porque en el poder aún hay mafias muy poderosas que hacen resistencia a los cambios, ya hay ataques de políticos del Partido Republicano, ¿cómo ve esa situación?
– Sí, es que cualquier gobierno en Latinoamérica, especialmente que no sea derechista va a sufrir ataques de Estados Unidos. Seguro están buscando un camino para hacer un golpe de Estado contra el presidente Petro. Hay un exgeneral que ha dicho eso, que quieren repetir lo que pasó en Perú con el presidente Castillo. Todos los gobiernos progresistas sufren ataques del imperio.

Lo que sería bueno saber es cuáles son las limitaciones de un gobierno progresista dentro de un narcoestado, porque obviamente cuando un presidente progresista toma el poder el sistema no cambia.

Hay que ver qué puede lograr el presidente Petro en esta situación tan dura, después de muchísimos años de narcotráfico, de sangre, de guerra, de todo.

– Pero las salidas también pasan por un cambio de las políticas de Estados Unidos, en cuanto al respeto a la autodeterminación de los pueblos para tener sociedades libres y soberanas con relaciones económicas, diplomáticas y políticas de respeto.
– Pues ahora estamos en un momento muy interesante, con un mundo multipolar. Miren lo que han hecho en Honduras, un país muy pobre y fue controlado cien por ciento por los Estados Unidos. El presidente Juan Orlando Fernández fue un narcotraficante también. Y después con el gobierno nuevo, de Castro, ya han abierto relaciones diplomáticas con China.

Me gustaría ver que en Colombia, el gobierno progresista busca relaciones con Rusia, con China, con otros países, porque ellos ofrecen otra forma de relaciones, en las que los dos lados se benefician y eso es completamente diferente a las relaciones tradicionales con los Estados Unidos, donde los únicos que se benefician son los Estados Unidos y una clase élite, una oligarquía, y el resto del país se queda en una situación de pobreza, de guerra, de narcotráfico y de todo eso…

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