Paro nacional el 17 de marzo

0
317
Aspecto de la reunión en la sede de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, en Bogotá. Foto J.C.H.

Sobran razones para una permanente movilización nacional o un paro cívico más allá del movimiento sindical. Así lo dijeron los asistentes a la reunión que definió la fecha para el primer paro en todo el país. Indignación por el modelo económico y el paquete legislativo del Gobierno nacional

Aspecto de la reunión en la sede de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, en Bogotá. Foto J.C.H.
Aspecto de la reunión en la sede de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, en Bogotá. Foto J.C.H.

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Con la presencia de representantes de las centrales obreras, el movimiento cívico, el movimiento estudiantil, los partidos políticos alternativos, las organizaciones campesinas, los pensionados y otras organizaciones sociales del ámbito nacional y regional, se realizó en Bogotá, el pasado 15 de febrero, una reunión para decidir la fecha del paro nacional, como primera acción de una serie de manifestaciones en rechazo también al paquete legislativo del gobierno de Juan Manuel Santos.

La venta de Isagén, los estragos ambientales y sociales de la locomotora minero-energética, las intenciones de una reforma tributaria, la crisis del sector salud, la tercerización laboral, la ausencia de un estatuto del trabajo, el precio de la canasta familiar, los altos costos educativos, el pírrico incremento salarial, y problemas locales como las intenciones de vender la ETB en Bogotá, la persecución a los vendedores ambulantes y el colapso de Transmilenio, han caldeado los ánimos de millones de colombianos y aumentado los niveles organizativos.

Por todo lo anterior, como primera medida de la reunión se estableció el 17 de marzo para desarrollar un paro nacional en el que se presentará un pliego de peticiones que contiene entre otros puntos alza de salarios, rechazo a las privatizaciones, precios de combustibles, importación y costo de los alimentos, y la problemática agraria. La manifestación servirá como preparativo de un paro cívico nacional. Asimismo, se acordó realizar el encuentro nacional de organizaciones sociales y políticas para el mes de abril, que permita discutir más a fondo los problemas, aumentar los niveles de coordinación y organización para desarrollar medidas más contundentes.

Hablan dirigentes

Jaime Caycedo, secretario general del Partido Comunista Colombiano, participó en el encuentro y expresó a VOZ que el movimiento por una gran protesta y un paro cívico nacional crece en todo el país, lo que genera dificultades a la hora de construir un pliego de peticiones incluyente con los sectores y las regiones.

Pero el dirigente comunista también anotó: “La dirección de la movilización no puede estar reducida al comando nacional unitario del sindicalismo porque es un movimiento que recoge muchas más inquietudes de orden general, cultural, campesino, educativo y cívico, por lo que debe haber una gran dirección colegiada. En ese sentido llamamos a un encuentro nacional representativo para la construcción del pliego”.

En palabras de Caycedo, el posacuerdo implica saber si va a haber cambios en lo social, lo que implica que puede haber una discusión no sólo con el Gobierno sino con el empresariado como conductor real de las políticas económicas. “El gobierno de Santos es un mandadero del Consejo Gremial que agrupa transnacionales y sectores de la oligarquía colombiana llenos de privilegios”.

Por su parte el presidente de la Unión Sindical Obrera, USO, Cesar Loza, advirtió a los asistentes sobre las serias intenciones del Gobierno nacional de vender Ecopetrol, una empresa apetecida por transnacionales ya que en sus mejores tiempos entregó al país utilidades de hasta 15 billones de pesos anuales; ganancias que tendrían que ser suplidas con reformas tributarias.

“El presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, anunció la venta de Propilco, la empresa de la estatal de petrolera; y Cenit, encargada del transporte, que representan el 45% de los ingresos totales de la empresa. El panorama es crítico si a esto se suma la decisión de no realizar el proyecto de modernización de la Refinería de Barrancabermeja, el escándalo de Reficar y la decisión de vender campos menores”, explicó el dirigente sindical, por lo que ese punto hace parte del pliego de las organizaciones para las movilizaciones y los próximos paros.

Participación campesina

Andrés Gil, vocero de Marcha Patriótica, comentó sobre lo organizativo recalcando que el punto de mayor discrepancia es la manera de articulación del movimiento sindical con el resto del movimiento social, aunque avanzar en un pliego único es decisivo, también se permite avanzar en reivindicaciones locales como las de Bogotá con Transmilenio y la venta de la Empresa de Telecomunicaciones.

Sobre los motivos de los campesinos para movilizarse expresó: “Están los incumplimientos del Gobierno a la Mesa de las Dignidades y a la Cumbre Agraria. Los campesinos están en la quiebra producto de los TLC y no ha habido mejoras en su situación para que produzcan. Tampoco se ha insertado una política de soberanía alimentaria. Los precios de los alimentos por la intermediación, el precio del dólar y la importación de más de 10 millones de toneladas están encareciendo la vida de los campesinos. Se requiere una política de apoyo técnico, social, de generar políticas para que ellos provean de alimentos al país. Ese es el centro de las reivindicaciones para el campo”.

El dirigente campesino dijo además que se debe ir organizando una movilización más grande concertándola con las comunidades, con los procesos de base de cada organización que asistió a la reunión.

Por la Coordinación Nacional de Movimientos y Organizaciones Sociales y Políticas, Coomosocol, participó Carlos Arturo García: “Hemos planteado que el carácter del paro debe ser participativo, lo entendemos como un proceso que debe ser preparado con anticipación, no puede ser decretado a la luz del entusiasmo de uno u otro sector. Hay que conformar las coordinaciones de paro desde lo municipal, lo regional y nacional”.

Aunque esta organización estuvo de acuerdo con la fecha propuesta por las centrales obreras y acogida por todos, fue clara en expresar que la coordinación, impulso y desarrollo de las movilizaciones y el paro, deben ir más allá del movimiento sindical y avanzar en una amplia representación de sectores. “El paro nacional debe ser contundente para que se avance en la lucha frontal contra la agenda legislativa de este Gobierno y el modelo económico. Por eso debe haber un pliego nacional con carácter político que confronte al gobierno de Santos”, concluyó Carlos Arturo García.