Palabra itinerante: Sorpasso

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Fernando Jiménez Briz via photopin (license)

Las encuestas indican que una alianza de IU y Podemos podría sobrepasar al PSOE y quedar a escasos puntos del PP, quien a pesar de los escándalos de corrupción ganaría las elecciones gracias a la fidelidad de un electorado mayoritariamente ubicado en la franja de los votantes de la tercera edad.

Fernando Jiménez Briz via photopin (license)
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Jaime Cedano Roldán

Siendo el castellano tan hermosamente generoso se recurre estos días en España a esta palabra de origen italiano importada por Julio Anguita para expresar hipotéticos cambios en resultados electorales. Para el ex coordinador de Izquierda Unida se trataba de ganarle el voto de izquierda al Partido Socialista y adelantarlo electoralmente. Esto nunca se produjo y por el contrario IU, por lo menos parte de sus dirigencias, han vivido a la sombra del PSOE y hasta hace muy poco con la idea estratégica de que la vía para romper el bipartidismo era obteniendo un buen resultado electoral que obligara a los socialistas a un pacto con IU para desalojar del gobierno al Partido Popular. La fracasada vía andaluza de cogobierno de izquierdas que llegara a despertar demasiadas ilusiones y también ambiciones y acomodamientos burocráticos.

Con no pocas dificultades IU ha avanzado, con el empuje del PCE que a su vez ha sido empujado por las bases, hacia la tesis de la “ruptura democrática” que implica romper con la ilusión de una regeneración aún borbónica para superar el creciente disenso sociopolítico y confrontar abiertamente con las dos formaciones políticas que sustentan el régimen y trabajar por un proceso popular constituyente en el marco de una nueva Europa y con salida del euro, propuesta justa y necesaria pero hasta ahora no suficientemente explicada y que provoca cierto temor a que se convierta en fraseología ultra revolucionaria. Ante el escenario de la repetición de las elecciones generales ha vuelto a sonar la italiana palabreja. Las encuestas últimas indican que una hipotética alianza de IU y Podemos podría sobrepasar al PSOE y quedar a escasos puntos del PP, quien a pesar de los diarios escándalos de corrupción ganaría las elecciones gracias a la fidelidad extrema de un electorado mayoritariamente ubicado en la franja de los votantes de la tercera edad. Militantes y simpatizantes de Izquierda Unida resolverán esta semana mediante consulta si aprueban o no una andadura electoral conjunta con Podemos. Seguramente esto será aprobado pese a las heridas no cicatrizadas por el desprecio con que los dirigentes de Podemos han tratado a IU hasta hace muy pocos días, pese a las críticas por el desmoronamiento político, ideológico y programático de Podemos y a la resistencia que provoca la vulgar arrogancia que caracteriza a Pablo Iglesias. La gente que en el estado español sueña con una alternativa al bipartidismo ve con optimismo esta posible alianza electoral, que tiene en ello, que hasta ahora sería solo una fría alianza electoral llena de desconfianzas, el talón de Aquiles que impida construir de verdad una fuerte y cohesionada alternativa transformadora al bipartidismo monárquico y neo liberal. Pero ya lo decía el sevillano Antonio Machado, se hace camino al andar. Votamos un si cargado de dudas y con optimismo moderado.