Desempleo, tercerización y bajos salarios, los principales problemas

0
417
Columna trabajadores afiliados a la Federación Sindical Mundial, en Bogotá, el Primero de Mayo. Foto J.C.H.

Miles de trabajadores colombianos marcharon para rechazar el modelo neoliberal y la destrucción que genera la minería. Pero también mostraron disgusto con las medidas tomadas por el exministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, y con el nombramiento de la nueva responsable de esa cartera, Clara López

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Seguramente los mártires de Chicago no imaginaron que 130 años después de sus luchas la instauración de las ocho horas laborales no se respete en la mayoría de países del mundo. Tampoco imaginaron las formas de sobreexplotación laboral del capital en tiempos del neoliberalismo. Mucho menos que en países tercermundistas algunos de quienes decían ser defensores de los trabajadores funjan como ministros de Trabajo en pro de los intereses de los grandes capitales.

En ese contexto, se conmemoró el Primero de Mayo en las principales ciudades de Colombia, con la participación de miles de trabajadores que colmaron las calles para expresar su rechazo al modelo económico, protestar por los bajos salarios, oponerse a la creciente tercerización, el alto costo de la canasta familiar, denunciar la depredación medioambiental con las políticas extractivistas y respaldar los procesos de paz con las insurgencias armadas.

Con arengas, comunicados y comparsas, fue evidente la indignación de muchos marchantes por el decreto 583 del pasado mes de abril en el que el exministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, le dio más posibilidades a los empresarios para contratar de manera tercerizada; y por la aceptación de Clara López para dirigir esa cartera en un gobierno neoliberal.

Un paneo necesario

Los bogotanos también se manifestaron contra la decisión del alcalde Enrique Peñalosa de vender la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, ETB, y desde sindicatos de diferentes empresas se opusieron a la medida que es estudiada por el Concejo de la ciudad.

VOZ habló con algunos de los marchantes de la capital quienes denunciaron problemas laborales en sus empresas, pero que dan cuenta del estado de las relaciones laborales en el territorio nacional.

Sergio Castillo es trabajador de la Aeronáutica Civil, controlador de tránsito aéreo. Marchó con alrededor de 50 compañeros para pedir del Gobierno nacional y de esa entidad que se reclame la administración del espacio aéreo de Colombia en el Caribe, que por extensión territorial y de aguas marinas y submarinas le corresponde. “Desde 1947 no se ha hecho algo para recuperar ese espacio. Si actualmente un avión de la Fuerza Aérea necesita movilizarse por ahí le debe pedir permiso al Gobierno panameño. Las aerolíneas de todo el mundo que cruzan por ese espacio, en cambio de pagarnos a los colombianos le pagan a Panamá y en 2014 eso generó más de 14 millones de dólares”.

Entre los conflictos laborales al interior de esa entidad denunció que el 67% de sus trabajadores son provisionales y que hay una planta paralela de asesores que puede llegar al 50% de la planta real, con salarios muy altos en comparación a quienes le han entregado su vida a la Aeronáutica. Actualmente cuenta con 2.890 trabajadores, de los cuales sólo el 37% son directos.

Félix Sendales marchó con un grupo de más de 120 trabajadores de la industria de la cerveza y las gaseosas, denunciando la tercerización laboral como el problema principal en estas empresas y multinacionales. “Es un problema que ha crecido con el beneplácito de los gobiernos y especialmente del último ministro de Trabajo, Lucho Garzón. Hay un 80% tercerizados lo que conlleva a la violación de los derechos laborales, la no liquidación de primas, la ausencia de aportes a seguridad social, de recargos nocturnos, de entrega de dotación, y no responden por enfermedades laborales”.

Maestros

Henry Suárez, presidente del Sindicato de la British American Tobaco, organización que afilia trabajadores de todas las áreas de este sector: agroindustria, producción y comercialización, explicó que salieron a protestar porque quieren acabar con la parte agropecuaria, ya que la British American compró y acabó con la empresa Protabaco y a los campesinos ya no les compra las cosechas. “También hay sobreexplotación en el área de comercialización porque deben trabajar hasta 14 horas diarias y buscan acabar con la convención colectiva que por ahora no se cumple en su totalidad. La producción de tabaco está siendo comprada a los productores chilenos, aunque es de menor calidad, además que cuando adquirieron a Protabaco se comprometieron con la Superintendencia de Supersociedades a seguir comprando la producción colombiana”.

Una gran columna recorrió la carrera séptima de Bogotá, era la Federación Sindical Mundial, FSM. Carlos Gómez, su responsable de organización capítulo Colombia, dijo que la fecha es clave para protestar contra las políticas neoliberales. “La organización trabaja una constituyente sobre estatuto del trabajo y otra sobre los recursos naturales. Lo hacen llamando al movimiento sindical para que se sume a la redacción de los documentos que serán presentados al Congreso de la República. Trabajamos con el sector agrario que ha sido muy golpeado por la importación de alimentos, la falta de créditos y vías de comunicación para que los campesinos saquen sus productos al mercado”.

Los maestros también participaron de manera masiva. William Agudelo, presidente de la Asociación Distrital de Educadores, ADE, explicó que el magisterio salió a la movilización presionando solución al pliego de peticiones radicado en febrero, del que hasta ahora no se ha obtenido una respuesta positiva. “Lo único que ha dicho la administración es que de los 30 colegios que va a construir 15 van a ser entregados en concesión y que la jornada única seguirá implementándose sin las condiciones adecuadas en infraestructura ni de bienestar para estudiantes y maestros”. Finalmente, invitaron a todos los bogotanos a entrar en paro de actividades laborales en oposición a la venta de la ETB.

Despidos en bancos

Enrique Hernández, de la Unión Nacional de Empleados Bancarios, UNEB, comentó que hay 10 mil despidos en la mayoría de los bancos, sin importar la forma de contratación que tengan los empleados, aunque la mayoría a término fijo como lo han hecho en el Banco Popular donde han sacado a cerca de mil. “Los despidos también afectan a los que siguen laborando porque deben asumir las responsabilidades de quienes salen, produciendo recargo laboral y enfermedades. Todo mientras el sector bancario obtuvo utilidades por 15 billones de pesos en el año 2015”.

Omar Gómez, presidente del Sindicato Nacional de Profesionales de la Seguridad, Sinproseg Bogotá, comentó que marchan porque se oponen a la tercerización que identifican como su principal problema, porque hace 12 años laboran con contratos de prestación de servicios. “Denunciamos la perla que nos deja Lucho Garzón con el Decreto 583 que da tercerización ilimitada. La medida nos afecta porque habíamos logrado algunos avances pero le da el aval a los empresarios que ganan licitaciones jugosas con la Unidad Nacional de Protección, UNP, pero no tienen en cuenta el tipo de contrato sino que nos tienen en obra-labor, lo que no se ajusta a nuestra misión funcional”. Son 3.500 escoltas en el ámbito nacional de los cuales hay 1.800 en el sindicato.

Plaza de Bolívar

En el acto político en la tarima de la Plaza de Bolívar hubo discursos de los dirigentes de las centrales obreras y de representantes de otras organizaciones del ámbito nacional. A su turno, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Luis Alejandro Pedraza, entre otras cosas criticó el modelo de desarrollo por estar en beneficio del capital transnacional y de la usura financiera, y porque ha dejado a millones de campesinos desplazados hacia las áreas rurales. “Vamos a ver si pasa esa política de privatización de la educación pública, vamos a ver si continúa la privatización de lo poco que le queda al Estado colombiano como la ETB, estamos en contra de la privatización de la salud. Por parte del Gobierno no hay concertación ni diálogo sino hipocresía. Maneja un lenguaje en las mesas de negociación con la insurgencia armada en donde ofrece un nuevo país, pero en la práctica hace leyes y decretos que empobrecen y entregan el patrimonio y la soberanía nacional”.

Asimismo, el presidente de la Confederación General del Trabajo, CGT, Julio Roberto Gómez, recordó que el 14 de marzo pasado las organizaciones sociales le entregaron un pliego al Gobierno nacional y que el 17 hubo un paro en todo el país, pero que no ha habido respuesta.

“Si no responde preparemos el paro cívico nacional para el segundo semestre del presente año. La clase trabajadora está en contra de una reforma tributaria que empobrece más a las mayorías y enriquece a los privilegiados del país. El Gobierno no puede continuar siendo luz de afuera y sombra de adentro, ya que las organizaciones sociales y populares le han dado el visto bueno al proceso de paz, pero también debe responder por los problemas de desempleo, informalidad y pobreza que sufren las mayorías”. Invitó a las organizaciones a retomar los trabajos para hacerse respetar: “Si no se responde el pliego de peticiones de manera satisfactoria, se realizará el paro cívico nacional”.

Miguel Morantes, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, rememoró los orígenes del Primero de Mayo y saludó a las demás centrales obreras. “Apoyamos el proceso de paz, pero las medidas que el Gobierno toma contra el pueblo colombiano son contrarias a la paz, son medidas de guerra, como la que le quita la tierra a los campesinos con la Zidres. También están el IVA y los demás impuestos, y la reforma pensional”. Finalmente pidió unidad de acción para defender el petitorio que se pasó en marzo al Gobierno nacional.

El representante de la FSM, organización con más de 92 millones de afiliados de todos los continentes, Valentín Pacho, rindió homenaje a los mártires colombianos: “Hoy es un día de reflexión para la clase trabajadora, de crítica y autocrítica, de ver avances y retrocesos, de ver aciertos y errores, en la lucha contra el capitalismo y el imperialismo”.

Criticó a los sectores sindicales que permeados por el oportunismo y el neoliberalismo evitan hablar de la lucha de clases y reivindicó los principios de la Federación como la búsqueda del socialismo.