“No somos seres de mendicidad, somos sujetos políticos”: Natalia Moreno

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Natalia Moreno. Foto cortesía

La ministra del Trabajo Gloria Inés Ramírez se reunió con mujeres activistas de la población con discapacidad para evaluar sus necesidades y actuar en pro de garantizar al máximo sus derechos. VOZ dialogó con Natalia Moreno, destacada lideresa y activista del movimiento

Anna María Margoliner

Natalia Moreno es comunicadora social, docente en danza integrada y una mujer con discapacidad que participa como activista en la organización Polimorfas. Durante toda su vida ha encaminado sus esfuerzos hacia el reconocimiento de las luchas que han dado los movimientos de las personas con discapacidad, específicamente de las mujeres.

Sin embargo, Natalia asegura que el movimiento feminista se ha dedicado a luchar por todas las necesidades de las mujeres, sin darle importancia a esta población que batalla fuertemente en medio de un país que las excluye. VOZ dialogó con la activista.

¿Podrías contextualizar lo que significa el capacitismo y cómo éste afecta a las personas con discapacidad?
-El capacitismo se construye como un concepto desde el movimiento social de personas con discapacidad para visibilizar las formas de discriminación que viven. En ese sentido, lo vemos como un sistema de opresión que atraviesa a todas las personas, no solamente con discapacidad sino con cuerpos no normativos que de alguna manera no entran dentro de la norma de lo convencional, es decir, los mencionan desde la falta de capacidad, la desvalorización, la invalidación.

Hay un montón de prácticas capacitistas porque el simple hecho de encontrar una ciudad completamente inaccesible, donde las personas con discapacidad no podemos acceder a determinados escenarios, ya hace que sea un sistema capacitista. El hecho de que no podamos acceder al derecho de la educación como el resto de las personas con el argumento de que no nos podemos adaptar o adecuar al modelo, significa que claramente el sistema educativo también es capacitista, porque sencillamente está validando unos cuerpos sobre otros y así con el resto de las cosas.

Feminismo cuestionado

¿Hay déficit de infraestructura para la población con discapacidad?
-Desde luego. Las ciudades no cuentan con rampas, el transporte público no es accesible, es muy difícil subirse a un transporte en Colombia con una silla de ruedas, y así como hay barreras de ese tipo, también hay barreras en la comunicación. El poco acceso a los intérpretes de lengua de señas, hay que considerar que la única forma de comunicarse en el mundo es por medio de la comunicación verbal u oral.

Hay quienes no entienden que hay muchas formas y posibilidades de comunicación. El capacitismo es un sistema de opresión y debemos desmontarlo por medio de luchas anti-capacitistas o contra capacitistas.

¿Qué dificultades has encontrado a la hora de hacer activismo junto al movimiento de mujeres con discapacidad?
-Nos encontramos con varias dificultades. Por una parte, darnos cuenta que las mujeres con discapacidad no entramos a ser parte de las banderas de lucha del movimiento feminista y de mujeres. Darnos cuenta que este movimiento es completamente capacitista y tienen unas prácticas equivocadas sobre las mujeres con discapacidad, al punto que llegan al nivel de infantilizarlas, por ejemplo, desestimando sus luchas.

Uno de mis cuestionamientos más fuertes que tengo con el movimiento feminista y de mujeres es que esta es la hora que nunca se han pronunciado contra la esterilización forzada de mujeres con discapacidad. Me pregunto por qué sus silencios, por qué no entender que las mujeres con discapacidad también tienen derecho a decidir sobre su cuerpo, a decir si quieren o no ser madres y creo que de alguna manera es una deuda histórica que tienen los otros movimientos o los sectores sociales con las mujeres con discapacidad.

Alguna experiencia que nos quieras socializar…
-Algo muy fuerte que nos pasó hace muy poco, fue el 8 de marzo. Nosotras veníamos de un 8 de marzo el año pasado, donde habíamos hecho todo un ejercicio muy importante para visibilizar a las mujeres con discapacidad y darles a conocer a las compañeras de la importancia de la accesibilidad en una marcha, que las mujeres con discapacidad pudieran acceder.

Logramos que la marcha fuera accesible, pero llegamos a este año, nosotras no estábamos en la logística porque no consideramos necesario que estemos, creemos que si ya dimos unas pautas deberían tenerse en cuenta para que todas las mujeres pudiéramos participar. Resulta que la marcha fue completamente inaccesible, tocaba pasar sobre la 30, no era sobre el puente sino por la avenida.

Las mujeres que íbamos en silla de ruedas no las podíamos pasar así de fácil porque había obstáculos como los carros, los andenes, el pastal, en fin, allí me pregunto dónde está la empatía de las compañeras que hicieron parte de la logística cuando tenían que pensar en la accesibilidad. Al parecer no les importó.

Esa es la mayor afectación, lo que más genera frustración, dolor y desconcierto, saber que las mujeres con discapacidad no estamos ahí, que no nos reconocen en nuestra diversidad y que prácticamente nos toca lucharla solas. Esto es algo que no debería pasar.

Más allá de las limitaciones que el sistema les ofrece a las personas con discapacidad, ¿Cómo se ven afectados y afectadas a la hora de conseguir empleo?
-En primer lugar, porque hay que reconocer que un gran número de la población no tiene acceso a la educación, lo cual impide a que pueda entrar al mundo laboral. Luego de terminar su secundaria, quizás hacen un técnico o un tecnólogo, entonces por una parte eso es un bloqueo para nosotras, pero también las personas con discapacidad que son profesionales se ven afectadas.

Por una parte, si el trabajo es en un lugar inaccesible pues seguramente van a preferir no contratar a una persona con discapacidad o que requiera algún otro tipo de apoyo. También lo que hemos venido encontrando es que, pese a que pueden llegar a contratar personas con discapacidad, las mujeres viven muchas situaciones de discriminación, hostigamiento y acoso laboral al interior de sus trabajos.

Espacios políticos

¿Cuál es la importancia de la apertura a la participación en espacios políticos generados por el gobierno y qué expectativas tienes al respecto?
-Claramente es importante la apertura de la participación en espacios políticos, esto no lo ha generado del todo el gobierno, realmente las mujeres con discapacidad nos hemos dado una pela dura, una lucha muy fuerte para poder tener acceso a la participación política. Este gobierno debe apostarle a poner atención a la lucha del movimiento de discapacidad para también atender sus necesidades.

Es difícil tener expectativas porque lamentablemente tanto la izquierda como la derecha tienen casi la misma percepción de la discapacidad y es precisamente esa mirada lastimera, caritativa. Nos siguen viendo como seres de mendicidad, por así decirlo, no como sujetos políticos y de derechos entonces creo que mi expectativa es que este gobierno por lo menos dé un avance en ese sentido, es decir, abra ese espacio de diálogo, entienda que no somos ese escenario, sino que también somos sujetos políticos. Que existimos por algo, que la discapacidad existe en el mundo por alguna razón, no creo que lleguemos al mundo porque sí.

Las personas con discapacidad aportamos a esta sociedad y aportamos desde distintos escenarios y lugares. Nuestros saberes, experiencias y conocimientos son tan válidos como cualquier otro saber, pensamiento y experiencia.