Nexo siniestro entre endeudamiento y desigualdad

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La deuda pública, especialmente la de los países en vías de desarrollo, creció exponencialmente a partir de los años 70 del siglo pasado.

Rescate financiero

Las cifras de la deuda

De acuerdo a un estudio presentado hace menos de una semana por el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, que mostró las tendencias de la deuda pública en todo el mundo, existe una estrecha relación entre endeudamiento y desigualdad social, y califica el monto global de la deuda de los países como “escándalo mundial de primer orden”.

La deuda pública, especialmente la de los países en vías de desarrollo, creció exponencialmente a partir de los años 70 del siglo pasado. Los tipos de interés de los préstamos a estos países se regían por las tasas de Estados Unidos, que estaban entre el 4 y 5 por ciento y se dispararon al 16 y el 18 por ciento, lo cual se unió a la caída de las materias primas, de las que eran dependientes estas naciones.

En proporción geométrica, el servicio de la deuda se disparó y los ingresos disminuyeron. De acuerdo a cálculos hechos por los autores del informe, en este tiempo la deuda de los países de América Latina creció en 165 veces. Han pagado 407 veces el monto inicial de la deuda, que ahora es mucho mayor. En esas condiciones, dice el informe, la deuda se ha convertido en “un instrumento de bombeo de recursos económicos de los países en desarrollo a los países acreedores”.

Un elemento común a las causas que generaron el crecimiento de la deuda en todos los países es que los ingresos tributarios cayeron debido a las políticas neoliberales de adelgazamiento del Estado. Pero también, en el caso de Europa, porque el Acuerdo de Maastricht impide que los gobiernos se financien a través de la banca central y tengan que acudir a recursos externos, que resultan más costosos para su financiación.

El Comité para la Anulación de la Deuda, asegura que no todos pierden con el endeudamiento de los países. En efecto, los círculos financieros obtienen enormes ventajas. Hace dos años, dice el informe, el 0.7 por ciento de la población mundial (32 millones) acaparaba el 41 por ciento de la riqueza, mientras que el 68.7 por ciento de los habitantes del planeta (3.200 millones) se repartían solo el 3 por ciento de la riqueza.

Estas cifras son ratificadas por otra organización, Oxfam Internacional, que asegura que las 80 personas más ricas del mundo tienen una riqueza igual a la del 50 por ciento más pobre del planeta. Con el agravante de que esta tendencia se acentúa; cada vez el mundo es más desigual y cada vez es mayor la concentración de la riqueza en manos de unos pocos.