miércoles, abril 2, 2025
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Milei, acosado por la ley

La lucha de los sindicatos, los intelectuales progresistas y las leyes son los principales obstáculos para que se imponga el neoliberalismo

José Ramón Llanos H.

El 10 de diciembre, el día que asumió el poder Javier Milei, este afirmó que para enderezar el camino de Argentina “no hay alternativas al shock”. Pocos días después emitió un decreto, con más de trescientas disposiciones, para desregular la economía. El contenido del decreto comprendía asuntos como el mercado doméstico e incluía la posibilidad de privatizar empresas estatales.

La prensa calificó la disposición como megadecreto, ya que intentaba modificar o derogar un cúmulo de leyes aprobadas por el Congreso, lógicamente, habría la posibilidad de que las instituciones judiciales suspendieran algunas de esas disposiciones.

El proyecto de ley Ómnibus

Este conjunto de disposiciones las complementó con lo que se ha llamado “Ley Ómnibus” ─664 artículos─, que tiene el objeto de cambiar muchas normas y, además, hace una declaratoria de “emergencia pública”, que duraría un mínimo de dos años. Milei intenta así que el Senado le apruebe poder asumir facultades que, según la Constitución argentina, son propias del Parlamento.

La Ley Ómnibus pretende la desregulación de una amplísima cantidad de actividades económicas, entre otras, la actividad laboral, comercial, inmobiliaria, aeronáutica, de la salud e incluso las actividades de los clubes de futbol.

Como era de suponer estos intentos de suplantar al Parlamento y subvertir toda la legalidad existente, con la finalidad de imponer el más radical neoliberalismo, ya sufrió el primer tropezón, las disposiciones legales imperantes y las instituciones encargadas de velar porque cualquier decreto o ley se ciña a los mandatos constitucionales del país austral.

Milei debe afrontar varios problemas al tratar de arrasar la actual legislación argentina que protege derechos de los trabajadores, de las mujeres, de los pequeños empresarios y que defiende también al hombre común y a la pequeña empresa de la ambición desmedida del capital financiero, él no solo debe enfrentar la justicia, sino también el poder legislativo, esto es, el Congreso debe emitir su juicio sobre el DNU ─Decreto de Necesidad Urgente─.

El obstáculo mayor para tener éxito en el Parlamento es que la correlación de fuerzas de Milei no lo favorece en esa institución. Téngase en cuenta que el gobierno apenas tiene 10 por ciento de votos en el Senado y 15 por ciento en la Cámara de Diputados.

Una comisión de las dos cámaras, integrada por ocho diputados y ocho senadores, debe analizar el DNU para decidir si su contenido se justifica, ya que pretende derogar y modificar trescientos sesenta y seis leyes vigentes. Si esta comisión avala el mencionado decreto, la Cámara de Diputados y la Cámara del Senado en pleno deberán aceptar o rechazarlo. Si alguna de las dos Cámaras le da su visto bueno, todo el DNU tendrá plena vigencia. Tanto el gobierno como toda la población argentina entrarán en una expectativa angustiosa porque el Parlamento solo se reúne ordinariamente en marzo.

Las suspensiones de los decretos mileisianos

El miércoles 10, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo de Argentina suspendió, temporalmente, el contenido de la reforma laboral dispuesta en el DNU, que el 20 de diciembre promulgó Javier Milei. La medida cautelar la dictaron los jueces de la Cámara como respuesta a una petición de la Confederación General del Trabajo, CGT, sindicatos de mayoría peronista.

El jueves 11 de enero, los jueces de la Cámara aprobaron otra medida cautelar, solicitada por la Central de Trabajadoras y Trabajadores Argentinos, CTA. Los gremios organizaron una gran manifestación contra el DNU y solicitaron al Poder Judicial que suspenda los nuevos decretos contra el trabajo, promulgados por Javier Milei. Por las noches se organizaron cacerolazos en los barrios de clase media y en los sectores populares.

Los temas laborales son tratados en el Título IV del DNU.  La legislación de este título está orientada a afectar los derechos de los trabajadores consagrados en la legislación argentina hasta ahora. Son destacables la reducción de los aportes y contribuciones empresariales para las pensiones, reducción de las indemnizaciones por despido injusto y las multas por despido injusto de los trabajadores.

También amplía los periodos de prueba en las empresas, reformas en los juicios laborales y la disminución de los días de licencia por embarazo. Como se ve en buena parte del contenido de este artículo, mientras reducen los beneficios de los trabajadores, reducen también los costos de las empresas para aportes a la pensión, los despidos injustos y los tiempos de la licencia de embarazo y la licencia para las mujeres al parir.

El gobierno comunicó que apelará las decisiones de la Cámara del Trabajo y solicitará la decisión de que esas instituciones no tienen la competencia para asumir esas determinaciones, según comunicó la Procuraduría del Tesoro de la Nación. El documento alega que la decisión de Cámara “contradice todos los fallos dictados hasta ahora” y “desoye el criterio que adoptaron los otros tribunales argentinos, que enviaron la causa al juez natural y universal que conoce en todos los asuntos”. El gobierno afirma que la instancia competente para definir este asunto es la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal.

Contra el neoliberalismo de Milei, movilización patriótica

El problema que tiene Mauricio Macri, y los otros aliados de Milei, es que en lugar de tratar de negociar con algunos parlamentarios para conseguir los votos necesarios para la aprobación del DNU, se dedica a amenazar a los congresistas. En la semana que acaba de culminar, llamó a los parlamentarios que no son de su partido “izquierdosos”, “idiotas útiles” y les exigió “que se pongan los pantalones largos para que los argentinos estén mejor” y agregó que, de no avanzar con la ley en el Congreso, “el mercado pasará factura. Cuanto mayores dilaciones y tonterías se hagan desde la política, el mercado te pasa la factura”.

Por su parte, ante las amenazas de Javier Milei, algunos parlamentarios respondieron: “El gobierno tiene poco tiempo y minoría en el parlamento. Depende todo de ellos, porque nosotros no vamos a aceptar el todo o nada”, según afirma el diario argentino Página 12.

La respuesta de la clase obrera “El paro no para”

Sobre la movilización que promueve y organiza el movimiento sindical para el día 24 de enero, la mayor parte de los comentaristas afirman que será histórica debido a la masiva presencia popular y por el contenido patriótico y de repudio al gobierno de Milei. El movimiento sindical promueve la consigna “que el gobierno no es libertario sino cipayo”. Muy pocas veces se había visto en los últimos años que organizaciones de distinta naturaleza, partidos, asociaciones políticas, culturales, femeninas habían logrado una unidad y decisión como esta.

Los sectores intelectuales y los tratadistas de derecho critican la propuesta de Milei de bajar la edad de dieciséis a catorce años para los niños que cometan delitos, sean juzgados y llevados a las cárceles. Esta propuesta le ha permitido a Claudia Cesaroni expresar “lo que pasa es que estamos frente a gobernantes que odian al Estado, solo aman al Estado Penal. Ellos lo que ofrecen al adolescente es un Estado Penal, castigo, encierro. Por esto nos vamos a oponer con todas las fuerzas a que lo puedan llevar adelante”. Esta es otra razón por la cual “¡El paro no para!”.

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