Lucha de masas y sujetos históricos

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La movilización social es catalizadora de los cambios

No tener en cuenta la lucha política es seguir rezagados a los intereses de la burguesía

La movilización social es catalizadora de los cambios
La movilización social es catalizadora de los cambios

Rubiel Vargas Quintero

La lucha de masas se concibe en primer lugar por las reivindicaciones básicas de quienes la componen: derecho al trabajo, al salario, a la vivienda, a la educación, al reconocimiento de su identidad, a la tierra para los campesinos pobres, el derecho al territorio, a la libertad y opción sexual, el derecho de las mujeres y de los jóvenes, de las comunidades indígenas, por los derechos humanos, entre otros. Desde la concepción marxista, este nivel obedece a condiciones objetivas de desarrollo y a su estructura dentro de la sociedad. En segundo lugar, la acción social se caracteriza por el protagonismo de las masas y no de individuos concretos, o al culto de la personalidad de X o Y dirigente.

De lo anterior, se puede concluir parcialmente que el concepto de masas es considerado como sujeto de la acción histórica, fuerza humana de hombres y mujeres excluidos por sus condiciones objetivas, de trabajadores explotados, y de las clases y grupos sociales marginados, que buscan solucionar sus problemas más sentidos a través de la lucha organizada.

La lucha política

En tercer lugar, se debe pasar de ese germen de conciencia al nivel de lucha política, ideológica y orgánica, no todos están dispuestos. Quienes llegan a este nivel político son aquellos que hacen parte de grados de organización, que tienen conciencia colectiva, aparatos educativos de clase, que están dispuestos a realizar transformaciones sociales de fondo.

Cuando el sujeto del proceso histórico asume la responsabilidad, deja marcados los acontecimientos en la historia. No tener en cuenta la lucha política es seguir rezagados a los intereses de la burguesía, a la venta de la fuerza de trabajo, renunciando al exterminio de las condiciones de explotación. Sin la lucha ideológica, se permite dejar espacios a los medios de opinión para que molden a las masas a sus intereses de clase.

Condiciones subjetivas

¿Qué son las condiciones subjetivas? La respuesta no solamente tiene interés en lo teórico, sino en lo político, ya que la interpretación de las condiciones subjetivas influye en la elaboración de la táctica y de la estrategia en un periodo determinado de lucha. La capacidad, y su disposición para actuar, la voluntad, las aspiraciones de cambios sociales, se traducen en acciones concretas que producen unos resultados.

Estos elementos están acompañados de actividad espiritual: la música, la literatura, la danza, la pintura, y otras manifestaciones artísticas populares, que hacen parte de la vida social. De igual manera es necesario tener en cuenta los grados de conciencia de los movimientos sociales y populares, sus aspiraciones, su estado de ánimo, sus contradicciones y condiciones en las que se ha desarrollado su actividad.

La lucha de clases determina las formas de lucha en el marco de la realidad nacional, en ella hacen parte las clases, sectores y grupos sociales, que transitan según las características particulares en cada proceso. El tránsito no sigue un proceso universal. Depende de rasgos objetivos: estructura económica del modo de producción y rasgos subjetivos: producción espiritual y producciones culturales de la sociedad.

El sujeto se construye en la acción de diferentes modalidades que expresa los intereses de clase en las prácticas de los movimientos sociales y populares con sus emergencias emancipadoras.

Sujetos históricos

La construcción de vertientes de resistencia, de lucha y creación de alternativas se mueve en lo sociopolítico de clases, movimientos, sectores y grupos sociales, la diversidad de los movimientos sociales no son iguales. Movimientos clasistas como trabajadores y campesinos precarizados, movimientos pluriclasistas; estudiantiles, ecológicos, feministas, de género, barriales, entre otros, que se organizan en espacios de articulación y luchan contra el enemigo común, el capitalismo monopolista transnacional y su clase dominante.

Esos procesos emancipadores se relacionan con procesos reivindicativos. En los campesinos e indígenas se pueden encontrar luchas contra empresas transnacionales de agronegocios, luchas contra terratenientes locales, por la reforma agraria integral, por la soberanía alimentaria, por la autonomía cultural, luchas por el reconocimiento y defensa de los saberes y cosmovisiones.

En lo urbano-sindical, en lo que refiere a los movimientos urbanos populares, estos se mueven entre movimientos espontáneos y masivos que surgen por conflictos concretos que, una vez resueltos, se disuelven. En lo general se encuentran desarticulados respecto de movimientos similares, su nivel de politización es muy bajo, en su mayoría son cooptados por las opiniones políticas oficiales. El movimiento sindical contiene un amplio sector de trabajadores que se mueven entre trabajadores ocupados y no ocupados, pensionados, excluidos por el mundo del trabajo, derechos básicos de subsistencia.

Movimientos de género, feminismo y mujer se caracterizan por la defensa de la diversidad sexual, luchas contra prácticas racistas, discriminatorias (patriarcales, racistas, y homofobias). Se enfrentan en muchas ocasiones a poderes hegemónicos, causantes de la opresión sociocultural.

Los movimientos ambientalistas y de defensa de la biodiversidad centran sus resistencias por la defensa de la Madre Tierra. Movimientos de cultura y comunicación alternativa se ubican en la defensa de la humanidad y defensa de la comunicación.

Todos se articulan en demandas emancipadoras, libertarias y de reconocimiento. Como características antisistémicas de resistencia y luchan contra el capitalismo.