Los laboratorios secretos del Pentágono

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Empresa Black & Veatch Special Projects Corp., una de las responsables de la fabricación de patógenos de alta peligrosidad

Es necesario conocer la opinión de la Corte Penal Internacional sobre la utilización de experimentos genéticos y armas biológicas causantes de pandemias

Ricardo Arenales

Hasta última hora, el gobierno de los Estados Unidos y las autoridades de la OTAN negaron la existencia de laboratorios bilógicos secretos con su patrocinio y financiación en territorio de Ucrania. Primero guardaron silencio, después lo negaron. Finalmente tuvieron que reconocer la autoría del siniestro proyecto, que nos retrotrae a las épocas de los experimentos nazis en los campos de concentración alemanes.

Ahora, como lo confirmó el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijián, Estados Unidos tiene 26 laboratorios biológicos en Ucrania. Dijo el funcionario además, que si la Unión Europea decide, como lo ha anunciado, acusar a Putin ante el Tribunal Penal Internacional, sería bueno conocer la opinión de esa Corte sobre la utilización de experimentos genéticos y de generación de enfermedades raras y pandémicas como armas de guerra.

Cuando el tema comenzó a divulgarse en distintos medios, principalmente Rusia Today y Sputnik, los medios de occidente y las autoridades norteamericanas guardaron silencio. La embajada norteamericana en Kiev eliminó de su página web una información relativo a 11 laboratoritos biológicos financiados por el Pentágono en Ucrania.

Patógenos peligrosos

Sobre las dimensiones del hallazgo, ya en 2015 el periodista ucraniano Alezandr Rogers había publicado una investigación señalando que “el Pentágono crea laboratorios secretos en Ucrania”. El documento señala que “en la ciudad de Merefa, en la región de Jarkov se está construyendo un depósito para investigar y conservar patógenos animales extremadamente peligrosos”, escribió en el portal ukraina.ru.

El proyecto en Jarkov es de la empresa Black & Veatch Special Projects Corp., y lo financia el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Continúa la información apuntando que “en la propia ciudad de Járkov, situada a unos 30 kilómetros de la frontera con Rusia, se creó un laboratorio secreto, añade el periodista. De acuerdo con sus datos, la instalación está situada en los sótanos del Instituto de Medicina Experimental Clínica y Veterinaria y todos sus empleados son extranjeros, mayormente estadounidenses. “Encubierta bajo la apariencia de un laboratorio de investigación de patógenos de peligro extremo y la elaboración de vacunas, EE.UU. tiene planeado crear una base militar biológica”, insiste Rogers.33

Otra investigación periodística señala: “El primer centro biológico en Ucrania fue inaugurado con el apoyo de Washington el 15 de junio de 2010 sobre la base del Instituto de Investigación contra la peste II Méchnikov Odessa en presencia del embajador estadounidense, John Tefft. El centro recibió un estatus que le permite trabajar con las cepas que se utilizan para crear armas biológicas.

Cercando la frontera rusa

Corroborando estas denuncias, el jefe del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev, aseguró que Moscú considera que EEUU está desarrollando armas biológicas en sus laboratorios situados cerca de las fronteras de Rusia y China. «Prestamos atención al hecho de que Rusia expresó su preocupación por el desarrollo de las actividades de militarización biológica de EEUU tanto en el territorio de su propio país, especialmente en la base Fort Detrick, como en el territorio de otros Estados.

“De acuerdo con el ejemplo de Ucrania, citado por la parte rusa, según datos abiertos, solo en el territorio ucraniano Washington instaló 16 laboratorios”, dijo el diplomático en una rueda de prensa.

Zhao LIjián cuestionó la necesidad de EEUU de “llenar el mundo con sus laboratorios» y admitió que el país norteamericano puede estar involucrado en actividades secretas, razón por la cual se opone a la creación de un mecanismo de investigación en el marco de la convención. El diplomático instó una vez más a EEUU a adoptar un enfoque responsable, tomando en cuenta las preocupaciones de la comunidad internacional, y a “aclarar las actividades de militarización biológica de su país y de otros países”.

En mayo del año pasado el medio ucraniano Ukrainskiye Novosti, citando al Ministerio de Salud del país, informó que EEUU construyó ocho laboratorios en Ucrania, donde se almacenan infecciones particularmente peligrosas.