Lo de Bucha, un montaje

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Escenas de la matanza en Bucha, ciertamente condenadas por la opinión pública mundial

La provocación de Bucha es para satanizar a un ejército, descendiente del Ejército Rojo, que tuvo durante la Segunda Guerra Mundial más de 20 millones de muertos, debidos a la invasión de tropas nazis a la Unión Soviética

Ricardo Arenales

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en una intervención ante las Naciones Unidas negó que tropas de su país, que adelantan una intervención militar en Ucrania, hayan sido responsables de la matanza de civiles en la población de Bucha.

El mundo entero conoció aterradoras imágenes de cuerpos amarrados, torturados y asesinados, pero esa matanza, dijo el canciller ruso, se produjo cuatro días después de que las tropas de su país habían abandonado esa población.

Dijo en ese momento Lavrov que evidentemente estamos ante “una campaña de desinformación” contra Moscú. El ministro calificó como una “provocación” las imágenes de cuerpos tendidos en las calles, algunos con las manos atadas. Se trata de una “escenificación” creada “para los medios de comunicación occidentales”, y acusó a las autoridades de Kiev de fabricar el montaje, al que calificó de “ataque de falsificaciones”.

Escenificación antirrusa

El diplomático precisó además que no hay pruebas de atrocidades durante el tiempo en que los militares rusos estuvieron en la ciudad, ni en los días inmediatamente siguientes a su retiro. “En los cuatro días transcurridos desde que los militares rusos abandonaros Bucha, no hubo ninguna señal de atrocidades, ni se mencionaron”, dijo. “En resumen no hay informes de atrocidades atribuidas a los militares rusos en Bucha”, puntualizó.

“Las Fuerzas Armadas rusas, como parte de una reconfiguración de su presencia, abandonaron la zona de Bucha el 30 de marzo, y durante los tres días siguientes, el alcalde de esa localidad, Anatoli Fedoruk, habló ante la televisión, diciendo que la ciudad estaba volviendo a la normalidad. Las Fuerzas Armadas ucranianas aparecieron allí, mostrando las calles, donde no había cadáveres, y tres días después probablemente decidieron organizar una escenificación similar”, dijo el canciller ruso.

En la noche del sábado 2 de abril fueron difundidas imágenes de cuerpos tendidos en las calles de Bucha. Autoridades ucranianas indicaron que ese día en la tarde habían sido enterradas 280 víctimas. Un ultranacionalista ucraniano apodado “Botsman” publicó en Instagram el 2 de abril una grabación donde un militar ucraniano pregunta a otros si puede disparar contra “tipos sin vendas azules”.

El operativo de Bucha es para desacreditar un pasado glorioso del ejército ruso

Crimen horrible

El rechazo a la matanza fue más contundente cuando el Jefe del Centro Nacional de Gestión de la Defensa de Rusia, coronel Mijaíl Mizíntsev dijo que el asesinato de civiles en Bucha “debe ser investigado a fondo con la participación de las organizaciones internacionales de derechos humanos”.

En una rueda de prensa el oficial calificó estas acciones de “crimen inhumano y horrible”. “Además la cínica provocación de los neonazis ucranianos con la muerte masiva de civiles en Bucha, llevada a cabo con el pleno apoyo del régimen de Kiev, es una prueba más del genocidio contra su propio pueblo”.

El alto mando militar también aseguró que el Ministerio de Defensa de su país tiene “una base de pruebas” de que Kiev está planeando un crimen similar como el ocurrido en Bucha. En este contexto, advirtió a Occidente que Moscú no caerá esta vez en “nuevas provocaciones”, de darse un escenario como esos “con acusaciones sin fundamento” contra sus Fuerzas Armadas.

Buscan repetir lo de Bucha

Diversas fuentes han coincidido en señalar que la matanza de Bucha no ha sido la única y que otras escenificaciones similares están en proceso. Además, en todas estas provocaciones están involucrados los grupos neofascistas, como el denominado Batallón Azov, que actúa a sus anchas con la aquiescencia del gobierno de Kiev.

El Ministerio de Defensa ruso ha advertido, por ejemplo, que Ucrania prepara una provocación en la ciudad de Pervomaiski, en la provincia de Járkov, donde han minado un almacén con 120 toneladas de cloro y planea volarlo para culpar a las tropas rusas de la matanza de civiles. Un hecho semejante buscaría además acusar a Rusia del supuesto uso de “armas químicas”.

Ya en días anteriores, en la planta química de Sumyjimprom, en Sumy, se produjo una fuga de amoníaco, descrita por los militares rusos como “provocación planificada” de los nacionalistas ucranianos. Y en la fábrica Zaria, de la ciudad de Rubeorzhnoe, explotaron varios contenedores con ácido nítrico, durante combates entre fuerzas de Ucrania y la República Popular de Lugansk.

Matanzas pasadas y futuras

El pasado 9 de abril, el Ministerio de Defensa ruso advirtió de nuevo que Kiev prepara una escenificación con cadáveres de civiles y soldados rusos para culpar a Moscú de asesinatos de personas. Estas acciones se realizarían en la ciudad de Irpín, de donde las tropas rusas salieron hace más de dos semanas.

Pero no solamente cuentan las provocaciones en marcha. Están, además, verdaderos crímenes de guerra, cometidos no por los rusos sino por tropas ucranianas, que en su momento fueron atribuidos, mediante grandes titulares de prensa, a las tropas de Moscú, y que rápidamente se les tendió un manto de silencio, pues las evidencias mostraban otra cosa.

Entre los más repulsivos está el ataque a la estación de tren de Kramatorsk, en el Donbás por fuerzas ucranianas, que dejó un saldo de al menos 50 muertos y un centenar de heridos. Los misiles que destruyeron la estación son de uso privativo de las fuerzas militares ucranianas. Varias zonas residenciales de Donetsk, han sido igualmente blanco de los bombardeos ordenados por Kiev, con elevado saldo de víctimas. Imágenes de estas víctimas son publicadas en occidente como obra de los rusos.

Zombis

Un periodista cercano a los hechos recordó que de estas escenificaciones hace parte el hecho de que Zelensky, durante video conferencia en el parlamento griego, se hizo acompañar de un nazi confeso, para que hablara de lo nazis que son los rusos ¡Semejante despropósito! “Lamentable que los parlamentarios griegos aplaudieran esta incongruencia. Estamos convertidos en zombis por los medios masivos de desinformación”, comentó el periodista.

Dos criterios adicionales, hechos por analistas, vale la pena tomarse en cuenta en relación a la matanza de Bucha. Uno, que hay quienes dicen que Rusia está atacando al mundo libre, cuando en realidad su operación militar en Ucrania es contra una expresión del neoliberalismo oligárquico global, en trance de convertirse en el neo nazismo occidental.

La otra idea es que el montaje de Bucha es para satanizar a un ejército, descendiente del Ejército Rojo que tuvo durante la Segunda Guerra Mundial más de 20 millones de muertos, debidos a la invasión de tropas nazis a la Unión Soviética, y que aportaron esa cuota de sacrificio en defensa de un proyecto de poder popular al servicio de los trabajadores. Cosa que no ven muchos intelectuales, incluso marxistas.