Las sanciones económicas contra Rusia

0
206
Cierra espacio aéreo en Rusia y Europa

Una vez se conoció la magnitud de las sanciones, el mercado occidental se resintió y afectó el suministro de materias primas como trigo, insumo de alto valor para la alimentación de millones de europeos y norteamericanos

Alberto Acevedo

Estados Unidos, la Unión Europea, Gran Bretaña y Canadá, entre otros países acordaron al unísono imponer lo que ellos consideraron ‘severas sanciones’ contra Rusia por su intervención militar en Ucrania.

La que consideran una herida abierta en el corazón de Rusia ha sido la exclusión de los principales bancos rusos del denominado sistema SWIFT, que es un mecanismo virtual de comunicación, información y transacciones bancarias que, de acuerdo a los cálculos de las grandes potencias, va a paralizar la economía rusa y a causarle daño de unas proporciones tales, que no podrá reponerse en varios años, si no en varias décadas.

Lo que no reconocen los sancionadores es que Rusia venía preparándose desde hace por lo menos diez años para una contingencia semejante. En primer lugar, el viejo país de los sóviets tiene su propio sistema de intercomunicación bancaria que reemplaza holgadamente al SWIFT, y que puede compartir con los países que no han anunciado sanciones y con los que se mantiene el comercio en un alto nivel.

Rusia no se va a detener 

Lo segundo es que Rusia atesoró reservas que superan los 600 mil millones de dólares, a los que se agregan otros 200 mil millones de un fondo estatal que le ayudará a paliar los efectos de las sanciones. Esto indica que de momento tales sanciones no van a afectar en el corto plazo el rumbo de la economía rusa, si no es que resultan inocuas.

Si de atemorizar a Rusia se trata esta diplomacia del chantaje no va a detener la crisis ni va a atemorizar a Rusia en su propósito de desmilitarizar a un país, que si llegara a tener armas nucleares sería una grave amenaza a su seguridad. Ojivas nucleares en Ucrania significa que estas, de dispararse, estarían a cinco minutos de Moscú y a siete minutos de San Petersburgo.

No tienen en su cálculo los estrategas occidentales las medidas que pueda tomar Rusia en correspondencia a las sanciones que ya se han comenzado a aplicar. De momento, también Rusia cerró su espacio aéreo a los principales países de Europa, y estudia sanciones contra Washington.

Frente al conjunto de sanciones los estrategas de las grandes potencias no han dicho cómo van a manejar el hecho de que dentro de los mercados energéticos Rusia es el principal proveedor de gas natural de Europa y el tercero en petróleo.

Parálisis en varios puertos marítimos

Una vez se conoció la magnitud de las sanciones, el mercado occidental se resintió y afectó el suministro de materias primas como trigo, insumo de alto valor para la alimentación de millones de europeos y norteamericanos.

La agencia AP informó el jueves de la semana pasada que el precio de los cereales rompió un récord para las operaciones en Europa y el trigo subió a un máximo de 344 euros por tonelada en la plataforma Euronext. La cotización del trigo y del maíz escalaron con fuerza en las bolsas una vez Moscú lanzó la intervención en Kiev.

También el aluminio y otras materias primas, de las que Rusia es líder en producción alcanzaron precios exorbitantes en el mercado europeo. Un hecho adicional, es que las autoridades rusas prohibieron el comercio por el mar de Azov lo que implica que los puertos de la zona cerraron operaciones, en tanto que Odessa, importante centro de comercio marítimo, fue bombardeada, según fuentes de prensa occidentales.

Estos comportamientos del mercado, en lo inmediato precipitarán aún más la inflación y van a ralentizar la recuperación económica, en momentos en que, además, arranca el tercer año de la pandemia. Malos cálculos de los estrategas de Washington y de la OTAN con el asunto de las sanciones a Rusia. La respuesta de Moscú no se ha expresado todavía en toda su magnitud. Definitivamente, Occidente se pegó un tiro en un pie pretendiendo amedrentar a Putin.