Las mujeres se toman los estadios de Oceanía

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Pie de foto: Catalina Usme, una de las jugadoras más importantes de a Selección Colombia femenina de fútbol. Foto FCF

El 20 de julio inicia el certamen profesional que reunirá a las mejores selecciones. En este escenario, aparece el cuestionamiento sobre la acogida del fútbol femenino en la dinámica del mercado

Anna Margoliner
@marxoliner

El recorrido que han hecho las mujeres para llegar hasta aquí empieza desde el origen mismo de este deporte. En el 2023 se disputará la IX versión de la Copa Mundial desde que fue oficializada por la FIFA hace un poco más de 30 años. Por eso, vale la pena recordar algunos detalles sobre la relación de las mujeres con el fútbol para visualizar el escenario en que estas mujeres saltarán a la cancha desde el jueves 20 de julio.

También juegan fútbol

Durante muchos años las mujeres han estado involucradas en este deporte. El fútbol femenino ha experimentado un crecimiento significativo en popularidad y reconocimiento en las últimas décadas. Hay muchas ligas y competiciones en todo el mundo, incluyendo la Copa Mundial Femenina de la FIFA y los Juegos Olímpicos. Estos eventos reúnen a las mejores jugadoras de diferentes países para competir por el título.

Algunas jugadoras han alcanzado un gran reconocimiento y se han convertido en referentes para muchas jóvenes. Entre las futbolistas más destacadas se encuentran Marta Vieira da Silva de Brasil, considerada una de las mejores jugadoras de todos los tiempos; Megan Rapinoe de Estados Unidos, ganadora del Balón de Oro femenino; y Ada Hegerberg de Noruega, quien ha conseguido varios títulos y reconocimientos individuales.

El fútbol femenino también ha generado movimientos importantes en términos de igualdad y equidad de género en el deporte. Se han llevado a cabo campañas para promover la visibilidad y el apoyo al fútbol femenino y se han logrado avances en términos de igualdad salarial y condiciones de juego.

Las primeras patadas

La historia se remonta al siglo XIX, cuando las mujeres comenzaron a jugar al fútbol en Inglaterra. Sin embargo, en sus primeras etapas, el balompie femenino enfrentó numerosos obstáculos y desafíos para su reconocimiento y desarrollo, principalmente porque era considerado un deporte violento y se crearon reglas para que las mujeres pudieran jugarlo y tener una aceptación positiva dentro de la sociedad.

Según lo menciona el portal Hoy se Juega Fem: “El documento más conocido acerca de los comienzos del fútbol femenino datan de 1894 cuando Nettie Honeyball, una activista de los derechos de la mujer, fundó el primer club deportivo denominado British Ladies Football Club”.

Durante la Primera Guerra Mundial, el fútbol femenino ganó popularidad en Inglaterra y se formaron varios equipos. En 1921, se fundó la Asociación de Fútbol de Mujeres Inglesas, la primera organización nacional en el mundo. Sin embargo, en 1921 la Federación Inglesa de Fútbol, FA, prohibió a los equipos femeninos utilizar los estadios de fútbol afiliados a esta organización, lo que dificultó el desarrollo en ese país, incluso llegando al cierre de dicha asociación en 1922.

La prohibición del juego en las canchas oficiales de la FA que obligaba a las mujeres a jugar en canchas de rugby se extendió a la FIFA que prohibió el futbol femenino en canchas oficiales hasta 1971. No obstante, después de la Copa Mundial de Fútbol de 1966 y el fenómeno de la masificación del fútbol a nivel mundial hizo que la FA creara una rama femenina en 1969.

Mujeres mundiales desde el 71

Gracias a la participación de la selección Argentina de mujeres en el Campeonato Mundial de Fútbol Femenino México 1971 (que no es considerado oficial) y su destacado partido contra Inglaterra en la semifinal, en el cual Elba Selva convirtió cuatro tantos, es celebrado el Día de la Futbolista en Argentina el 21 de agosto.

Por otro lado, la primera Copa Mundial Femenina de la FIFA tuvo lugar en China en 1991, cuyo campeón fue Estados Unidos. La participación en los Juegos Olímpicos fue incluida en Atlanta 1996 y la Copa Libertadores Femenina se juega desde el 2009. Las actuales campeonas de la Liga Femenina de Fútbol colombiana “Las Leonas” de Santa Fe, fueron también las primeras campeonas de este certamen que se organiza en Colombia desde el 2017.

Australia y Nueva Zelanda abren sus puertas para esta versión de la Copa Mundial que empieza el próximo 20 de julio, en la trayectoria de las competiciones oficiales de la rama femenina de la FIFA. Los grupos se conformarán de la siguiente forma:

Grupo A: Nueva Zelanda, Noruega, Filipinas y Suiza. Grupo B: Australia, República de Irlanda, Nigeria y Canadá. Grupo C: España, Costa Rica, Zambia y Japón. Grupo D: Inglaterra, Haití, Dinamarca y China. Grupo E: Estados Unidos, Vietnam, Países Bajos y Portugal. Grupo F: Francia, Jamaica, Brasil y Panamá. Grupo G: Suecia, Sudáfrica, Italia y Argentina. Grupo H: Alemania, Marruecos, Colombia y Corea del Sur.

Fútbol, mujeres y patriarcado

El fútbol femenino ha experimentado un crecimiento continuo y ha ganado una base de seguidores apasionados en todo el mundo. Las jugadoras se han convertido en modelos a seguir y han demostrado su talento y habilidad en el campo, inspirando a las generaciones más jóvenes y abriendo el camino para un futuro cada vez más prometedor.

Aunque el fútbol femenino ha crecido significativamente en términos de participación de jugadoras, audiencia y reconocimiento, se han logrado algunos avances importantes para promover la igualdad de género en el deporte gracias al activismo de las mismas jugadoras quienes han ganado popularidad en el terreno de juego.

Se han implementado políticas para buscar una mayor visibilidad, apoyo y recursos para el fútbol femenino, así como para abordar la desigualdad salarial y mejorar las condiciones de juego, sin embargo, siguen existiendo amplias brechas entre hombres y mujeres.

Es clave tener en cuenta que este deporte que ha sido popularizado por y para los hombres ha buscado alejar a la mujer del escenario como protagonista deportiva, como se puede apreciar en el breve recorrido histórico de esta disciplina, relegándola a ser espectadora, dudando de su conocimiento futbolístico e incluso sexualizando su cuerpo siendo un complemento, así se veía con las porristas que alentaban los equipos en el entretiempo.

El caso Giulia Gwinn

Este mundial no podía ser la excepción. Una de las noticias que dan vueltas en la red se centra en Giulia Gwinn jugadora alemana del Bayern Múnich que no fue convocada por la directora técnica de la selección Martina Voss-Tecklenburg por una lesión de ligamento cruzado. Pero el escándalo se ha centrado porque antes de la grave contusión rechazó la posibilidad de posar para la revista Playboy porque su prioridad era ir al mundial.

Se refieren a ella como “la bella jugadora”, insinuando que no debió rechazar la oferta de la revista y dejan de lado sus habilidades deportivas para centrarse en su apariencia física. Allí se refleja la dinámica recurrente del patriarcado que estigmatiza a la mujer cuando se atreve a asumir roles designados para el hombre.

Felicitamos a las convocadas por la Selección Colombia Femenina, quienes representan el valor de las jugadoras colombianas y recordamos, por supuesto, a jugadoras como Yoreli Rincón quien dejó de ser convocada tras alzar su voz contra la brecha que existe en la FCF con respecto al apoyo económico que se les brinda a la selección masculina y femenina de fútbol.