Las inversiones del Estado no son suficientes para los Acuerdos de Paz

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Rafael Pardo ministro del posconflicto.

Si bien los recursos aumentan nominalmente, por ajustes inflacionarios, no hay un crecimiento real por demandas de los Acuerdos, que pueden ser recursos, calculados a diez años, de 160 billones de pesos, o, 16 billones anuales.

Rafael Pardo ministro del posconflicto.
Rafael Pardo ministro del posconflicto.

Nelson Fajardo

El progreso y el éxito del proceso de paz, entre el Estado y las fuerzas insurgentes armadas dependen, en gran medida, de las inversiones que se dediquen a cumplir con los acuerdos dirigidos al desarrollo económico y social de la nación. En esta dirección hay que observar, con mucha atención el “Plan de Inversiones y Presupuestos Plurianuales 2015 a 2018”, para poder juzgar el futuro de los diez años, que se calculan para que los Acuerdos se plasmen en la realidad, empezando por el período de gobierno Santos, cuyo cálculo es de 703 billones, 953 mil millones, trescientos mil pesos, en pesos constantes de 2014.

Tabla No 1: Estrategias transversales y objetivos
-Plan de Inversiones 2015 – 2018-
Cifras en miles de millones de pesos 2014-

TABLA 1 ECONOMIA 2823
FUENTE: Plan de Desarrollo de Colombia, 2015 a 2018.

La Tabla No 1, nos señala que de ese monto total, el sector central, como fuente de financiación, aporta 256,9 billones, mientras que 240,8 billones corresponden al sector privado y 132,8 corresponden al Sistema General de Participación – SGP-. Estos tres rubros son los más voluminosos. Por su parte, el sector descentralizado con 3 billones, 4 mil millones, los Fondos Territoriales con 47 billones, 6 mil millones y el Sistema General de Regalías – SGR- con 20 billones, 2 mil millones de pesos colombianos, constituyen los montos más bajos.

Estas cifras vistas desde su dimensión cuántica indican que los volúmenes más fuertes están en manos de capitales estatales y privados; mientras que los SGP hacen el volumen más alto en el grupo de los recursos de financiación más reducidos.

Tabla No 2: Estrategias transversales y objetivos
– Plan de tabla inversiones 2015 -2018
– Cifras en miles de millones de pesos en constantes de 2014

Fuente: Cálculos del autor.
Fuente: Cálculos del autor.

En lo que respecta a la distribución porcentual de los recursos, Tabla No 2, las fuentes de financiación indican que el sector central aporta el 36,75 por ciento del total, el sector privado coloca el 34,23 por ciento, las SGP aportan el 18,9 por ciento. Esas tres fuentes hacen el 89,88 por ciento del total y el 10,12 por ciento corresponden al sector descentralizado, los Fondos Territoriales y los SGR.

Esto muestra una correspondencia entre la distribución en cifras absolutas y la distribución porcentual del presupuesto de inversiones, que sobre los volúmenes y los porcentajes del presupuesto general de la nación, con 142 billones, 225 mil millones de pesos en 2015, hacen el 20 por ciento para inversión. Para 2016 tenemos un presupuesto de 167,2 billones de pesos, con un porcentaje en inversión de 17,6 por ciento o 40,6 billones de pesos; para 2017, el cálculo es de 187 billones de pesos, con un 18,5 por ciento o 34 billones, 595 mil millones de pesos y para el 2018, el presupuesto nacional será de 220 billones de pesos con 19,5 por ciento de inversión o 42 billones, 900 mil millones.

Si bien los recursos aumentan nominalmente, por ajustes inflacionarios, no hay un crecimiento real por demandas de los Acuerdos, que pueden ser recursos, calculados a diez años, de 160 billones de pesos, o, 16 billones anuales. Cifra, la última, que corresponde al 11,3 por ciento del presupuesto de 2015, al 9,6 por ciento de 2016, al 8,5 por ciento en 2017 y al 7,3 por ciento en 2018. Si la educación y la salud alcanzan entre el 7 y 10 por ciento del presupuesto general, ¿Qué va suceder con los recursos de la implementación de los Acuerdos? Si bien dichos recursos son descendentes, por no aplicar los ajustes por inflación, siguen siendo recursos que no se cubren con recursos del presupuesto; lo que obliga a recurrir a endeudamientos, donaciones y aportes privados voluntarios, que conducen a operaciones absolutamente inestables. Una situación de estas características, reactivará la lucha de clases y la confrontación. Es decir, la lucha de clases se pone al orden del día.